Historia del tenis

Holger Rune: «Si Djokovic se tiene que retirar, entonces yo también debería hacerlo, porque no estoy llegando a semifinales de todos los Grand Slam»

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Holger Rune (Foto: Andy Roddick's Served Media)
Holger Rune (Foto: Andy Roddick’s Served Media)

Holger Rune, que llegó a ser número 4 del mundo en 2023, es uno de los nombres más importantes de la nueva generación del tenis mundial. Un jugador capaz de combinar agresividad, lectura táctica y una madurez extraordinaria. Entrevistado por Andy Roddick ha comentado cómo son Rafa Nadal, Djokovic, Alcaraz, Sinner, Medvedev, Zverev o De Miñaur en la pista, cómo se sienten realmente sus golpes, qué patrones le incomodan y qué estrategia mental y técnica exige cada enfrentamiento.

Sobre Nadal, comenta que por televisión parecía fácil jugar contra él, pero estar en la pista era algo completamente distinto. Roddick dice que el español era el ejemplo paradigmático de esa diferencia de percepción. Dice que está harto de escuchar a comentaristas o exjugadores decir que, contra Rafa, cuando la bola se queda corta “solo hay que entrarle pronto y subir a por el punto”, como si fuera una decisión sencilla y casi automática. Para él, ese comentario ignora por completo el peso real, el bote y la violencia de la pelota de Nadal, especialmente en tierra batida.

Rune le da la razón. Dice: «Yo he sentido la bola de Rafa y es como una bola de bolos cuando impacta en tu raqueta».

Holger Rune, sobre Djokovic

Sobre Djokovic, que todavía sigue compitiendo a un nivel muy alto, solo puede expresar admiración: «Para mí es increíble, y especialmente lo que está haciendo a esta edad es fenomenal. Tiene 38 años y sigue llegando lejos en todos los Grand Slam, prácticamente en todos. La gente se pregunta cuándo debería retirarse y yo pienso: si él se tiene que retirar, entonces yo también debería hacerlo, porque no estoy llegando a semifinales de todos los Grand Slam».

Holger Rune (Foto: Cordon Press)
Holger Rune (Foto: Cordon Press)

Rune también comenta la impresión engañosa que produce enfrentarse a Djokovic por primera vez, cuando todavía parece que el partido está bajo control: «La primera vez que jugué contra él en el US Open yo tenía 18 años y estaba muy nervioso. Pensaba: “¿y si no gano ni un punto?”. Pero empezamos a jugar y él simplemente restaba profundo, jugaba el revés cruzado, y yo sentía que podía pelotear con él. Y pensaba: “pero si este es el mejor jugador de la historia, ¿qué está pasando?”».

Después explica cómo, sin alardes ni golpes espectaculares, Djokovic va cerrando el partido poco a poco hasta asfixiar al rival: «Y entonces, poco a poco, te va haciendo moverte un poco más, no te regala ningún punto, te devuelve siempre una bola más. Empiezas a pensar que tienes que pegar más fuerte, empiezas a fallar algunas bolas, te rompe el saque, las piernas empiezan a pesar… y de repente estás acabado».

E insiste en que la clave del serbio está en el porcentaje, la repetición y la disciplina absoluta en lo básico: «Lo increíble de Novak es el porcentaje con el que juega y lo disciplinado que es. Jugar profundo al revés, cruzado largo, hacer esas bolas simples que entrenas todos los días… muchas veces eso es suficiente, y él lo ha hecho durante toda su carrera».

También habla de la evolución de su servicio, especialmente bajo presión, a partir de su experiencia entrenando con él: «Ahora su saque es increíble. Cuando entrené con él en Shanghái tenía bolas de break y, en cada una, ponía el saque en la línea. No sacaba a 220, sacaba a 185 o 190, pero siempre al límite, siempre dentro por un centímetro. Y eso no pasa por casualidad».

Holger Rune (Foto: Cordon Press)
Holger Rune (Foto: Cordon Press)

Por último, destaca su preparación física y mental como una de las claves de su longevidad competitiva: «Físicamente, ha sacado el máximo de todo lo que tiene. Es el más disciplinado con la nutrición, con el entrenamiento y con todo lo que hace. Y eso, a esta edad, es lo que le permite seguir compitiendo al máximo nivel».

Contra Alcaraz

Del heredero de Nadal, Carlos Alcaraz, Rune destaca sobre todo su energía y resistencia: «Hace cosas increíbles, golpes espectaculares aquí y allá, pero eso no es siempre lo que le hace ganar los partidos. Lo que realmente le hace ganar es su actitud en la pista. Su energía. Eso se siente. Se siente el “vamos”, se siente todo eso, y es muy intimidante en el buen sentido, de una manera respetuosa. Siempre está ahí, siempre encendido, se le ve en los ojos».

Rune explica que esa actitud no es casual, sino fruto de un proceso de aprendizaje y disciplina desde joven: «Yo sé que eso se lo han trabajado y que le han enseñado a comportarse así, porque cuando éramos júnior él a veces estaba un poco fuera de control, como muchos lo estábamos. Es normal. Pero ahora es muy consistente en esa actitud, y eso es una de sus grandes fuerzas».

Después entra en el análisis puramente tenístico y señala un aspecto de su juego que suele pasar desapercibido: «Creo que un golpe suyo que mucha gente no valora lo suficiente es el saque. Su saque es muy bueno porque tiene muchísima rotación. Todo el mundo habla del drive, de la dejada, de las carreras, de los passing shots, pero el saque te incomoda mucho y le permite dominar el segundo golpe».

Holger Rune (Foto: Cordon Press)
Holger Rune (Foto: Cordon Press)

Ha aprendido a variar el saque para hacer la vida imposible al resto, según la superficie y el contexto: «Cuando jugué contra él en París indoor, sacaba segundos saques a mi revés y yo podía atacarlos. Pero cuando jugué contra él en Wimbledon mezclaba muchísimo: a veces primer saque como si fuera segundo, con efecto al cuerpo; otras veces segundo saque más rápido. Eso te hace sentir muy incómodo y le deja siempre muy bien colocado para el siguiente golpe».

También destaca su capacidad para abrir la pista y combinar potencia y toque en una misma secuencia: «Abre muchísimo la pista con el drive, te saca del campo con el ángulo y cuando estás fuera no siempre te juega paralelo: muchas veces te tira la dejada y tienes que correr quince metros hacia delante. Es muy inteligente en ese sentido».

Y reconoce además que, contra Alcaraz, no siempre gana el que pega más fuerte, sino el que entiende mejor el ritmo del partido: «A veces sientes que tienes que jugar mejor que él para ganarle, y eso puede ser frustrante. Yo me di cuenta de que menos es más: no siempre jugar más fuerte o más cerca de la línea es la solución. En Barcelona empecé a jugar más conservador, a quitarle ritmo, a jugar a mi propio tempo, y conseguí meterle en mi ritmo».

Para concluir con la que él cree que es la fórmula para ganarle: «No hay nadie imbatible. Todo el mundo puede ganar a todo el mundo si encuentra la manera correcta. Contra Carlos es cuestión de encontrar ese camino, de no entrar siempre en su velocidad y de saber cuándo cambiar el guion».

Sobre Sinner

En cuanto a la otra bestia negra de la actualidad, el italiano Janik Sinner, dice que le ha sorprendido cómo ha ido mejorando: «Antes me gustaba jugar contra él. Tenía la sensación de que a él no le gustaba jugar contra mí. Y ahora creo que no me gusta jugar contra él y que a él tampoco le gusta jugar contra mí. Creo que ahora es así».

Holger Rune (Foto: Cordon Press)
Holger Rune (Foto: Cordon Press)

Sobre la evolución de Sinner y el momento en que se convierte en el mejor del mundo, Rune es muy claro al señalar que no se trata de un cambio radical de estilo: «No es que haya aprendido algo completamente nuevo. No es que su juego haya cambiado tanto. Simplemente es mejor en todo lo que ya hacía: saca mejor, resta mejor, su derecha es mejor, su revés es mejor. Incluso la volea, que no es su mejor golpe, sigue siendo una volea decente. Ha mejorado en todo».

Comenta, además, una escena muy concreta, vivida desde dentro, que para él explica mejor que cualquier estadística el salto de Sinner: «Recuerdo un verano entrenando en Mónaco, en una época en la que yo no estaba en mi mejor momento, y él entrenaba todos los días cuatro horas. Era increíblemente disciplinado: ángulo corto cruzado de derechas, una y otra vez, repitiendo, repitiendo todo el tiempo. Yo estaba allí hablando un poco, más relajado, y ahí entiendes por qué dio ese salto».

Finalmente, describe lo que más le impresiona cuando se enfrenta a él ahora, ya en partidos grandes: «Cuando jugué contra él en Australia el año pasado me di cuenta de cuánto había mejorado. Siempre está dando un paso adelante cuando hay una oportunidad, nunca se guarda nada. Prefiere fallar alguna bola por entrar antes que esperar a que la pelota baje y pelotear contigo. Siempre toma la iniciativa».

Medvedev

No falta tampoco una valoración de Medvedev, al que considera desesperante: «Es un jugador que te está provocando constantemente para que seas agresivo. Te está tentando a ir a por el golpe ganador y a cometer errores. Le encanta cuando fuerzas demasiado y empiezas a fallar».

Holger Rune (Foto: Cordon Press)
Holger Rune (Foto: Cordon Press)

Después describe el tipo de bola que caracteriza al ruso y que engaña tanto al espectador como al rival: «La bola va muy baja, no se levanta, parece que no va rápido, pero va totalmente de lado. Desde la cámara de televisión no se aprecia, pero en pista es muy incómodo porque no te llega a la altura de las rodillas y no puedes golpearla como quieres».

También recuerda los entrenamientos compartidos durante su etapa formativa: «He entrenado muchísimas veces con él. Cuando yo era joven y entrenaba en la academia del sur de Francia, entrenábamos mucho juntos en pretemporada. Me acostumbré mucho a su juego y aprendí muchísimo de él porque era increíblemente sólido».

Destaca su ética de trabajo y su competitividad extrema: «Su ética de trabajo es increíble. Es un animal en la pista, pelea por absolutamente todo. Si tiene que ganar desde lo mental, lo hace; si tiene que ganar desde lo físico, también. Hace lo que sea necesario para ganar».

Explica cuál es, para él, el peor patrón posible cuando te enfrentas a Medvedev: «El peor intercambio en el que puedes entrar contra él es el revés cruzado. Le encanta. Te va sacando cada vez más fuera de la pista, más plano, hasta que cuando estás completamente abierto o te juega paralelo o te la vuelve a tirar detrás».

A partir de ahí, detalla cómo intenta salir de ese bucle defensivo: «Yo intento usar mucho el slice, al centro o paralelo, solo para salir de ese patrón. También intento subir a la red y hacer saque-volea porque él resta muy atrás, pero claro, si no sacas lo suficientemente bien, te pasa».

Por último, recuerda una victoria significativa basada precisamente en jugar al tenis del otro: «Cuando le gané el año pasado jugué un tenis muy incómodo, muy raro. Mi entrenador me decía que no era la manera correcta de avanzar en mi carrera, porque a veces jugaba bolas muy lentas, muy altas, pero era justo para sacarlo de su zona de confort. A veces, cuando juegas al juego del otro, no saben qué hacer».

Zverev

A la hora de hablar de Alexander Zverev se rinde ante su saque: «Tiene un saque increíble. Hace unos años tuvo problemas con las dobles faltas, pero cuando consiguió controlar eso, pasó a tener un primer saque realmente muy bueno. Puede sacar a todas las zonas que quiere».

Holger Rune (Foto: Cordon Press)
Holger Rune (Foto: Cordon Press)

Después se detiene en su revés, uno de los golpes más planos y molestos del circuito: «Su revés es muy bueno, muy plano, atraviesa la pista. Es un golpe muy incómodo si no bajas bien las piernas, porque la bola te llega muy recta».

Matiza el análisis con el drive, señalando que no es su golpe más natural, pero sí muy eficaz: «El drive no es su golpe más natural, eso se ve, pero lo juega muy bien. Lo utiliza bien dentro de su patrón de juego».

A partir de ahí, explica por qué resulta tan difícil ganarle desde el fondo de la pista: «Si intentas jugarle con mucho ritmo desde el fondo, le gusta, porque se mueve muy bien en lateral. Defiende muy bien y, sobre todo, si atacas su revés, la primera volea que tienes suele ser muy complicada».

Y señala también el punto más vulnerable del alemán, especialmente cuando se le obliga a cambiar de registro: «Le cuesta un poco más cuando tiene que ir hacia delante y hacia atrás. Ahí es donde se le puede incomodar, por ejemplo con slices que le obliguen a subir a la red».

Para cerrar con una valoración global de su carrera y su nivel competitivo: «Ha tenido y tiene una carrera increíble. Llegó muy joven, ha estado muchos años arriba y es un jugador muy duro. Se mueve bien, defiende muy bien y es muy difícil jugar contra él».

De Miñaur

Finalmente, sentencia a De Miñaur, a quien considera un tenista capaz de exprimir al máximo todos sus recursos, tanto físicos como mentales: «Es un grandísimo jugador. Es uno de esos que maximiza absolutamente todo lo que tiene: su juego, su físico y su mentalidad. Tiene una mentalidad a prueba de balas. Es durísimo, no se rinde nunca».

Destaca especialmente su perfil físico y la incomodidad que genera desde el fondo de la pista: «Es muy físico y muy difícil de jugar. Si no estás en forma, no tienes ninguna opción contra él, porque aunque intentes pegarle más fuerte, a él le gusta ese ritmo».

Holger Rune (Foto: Cordon Press)
Holger Rune (Foto: Cordon Press)

Analiza también por qué sus golpes, aparentemente sencillos, resultan tan incómodos: «Tiene golpes muy planos, a veces incluso con algo de efecto cortado tanto de revés como de derecha, y eso hace que la bola sea rara de golpear».

A partir de su experiencia directa, insiste en que intentar dominarle solo con potencia suele ser un error: «Aunque intentes superarlo con potencia, en realidad le estás ayudando, porque se siente cómodo defendiendo y devolviendo ese ritmo».

Y recuerda un partido concreto en París en el que tuvo que adaptarse sobre la marcha por un problema físico, lo que terminó dándole la clave táctica: «Cuando le gané en París, en 2024, antes del partido mi espalda se quedó completamente bloqueada. No podía sacar fuerte, sacaba a unos 150 kilómetros por hora, pero eso fue efectivo porque no le di ritmo. Colocaba el saque, abría un poco la pista, gané el primer set y cuando empecé a sacar más fuerte perdí el segundo. En el tercero volví a jugar como en el primero y así conseguí ganarle».

Por último, subraya lo exigente que resulta enfrentarse a él incluso en pistas rápidas bajo techo: «En pistas indoor rápidas es muy complicado, porque si juegas alto la bola no bota, va directa. Ahí decidí jugar por instinto, confiar en el golpe y no pensar demasiado. Contra él tienes que estar siempre muy lúcido».

2 comentarios

  1. Suscribo el agradecimiento del anterior comentario.
    Aunque, en general, todas las entrevistas deportivas -da igual la disciplina- me parecen APASIONANTES

  2. Pingback: Holger Rune analiza en detalle a los mejores tenistas del circuito: Nadal, Djokovic, Alcaraz, Sinner y más - Hemeroteca KillBait

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