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Rafa Nadal: «Me alegró ver a Zverev ganar Roland Garros, pero a ver cómo evoluciona después de esa victoria»

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Rafa Nadal (Foto: CNBC)
Rafa Nadal (Foto: CNBC)

Rafa Nadal ha dado una entrevista en la cadena CNBC donde ha comentado la actualidad del tenis, las últimas noticias sobre Jannik Sinner y Carlos Alcaraz y el gran triunfo de Alexander Zverev, algo que casi todos los aficionados estaban esperando de alguna manera: «La verdad es que me alegró ver a Sascha Zverev ganar Roland Garros después de todos esos años peleando por ganar un Grand Slam. Me alegro por él, creo que se lo merece, pero a ver cómo evoluciona ahora después de esa victoria».

Porque está claro que Sinner y Alcaraz siguen por encima del resto: «Ahora tienes dos jugadores que están por encima del resto. Son mejores que los demás. Hoy están a un nivel diferente al de los demás competidores. Creo que estaría bien que apareciera alguien más y les pusiera problemas a los dos. Hoy es interesante ver cómo van, y hasta dónde pueden seguir peleando, especialmente entre ellos».

Preguntado por establecer un paralelismo con Messi y Cristiano Ronaldo, responde: «Los dos son diferentes, increíbles, pero es difícil analizarlo. De momento, Carlos ha logrado más que Jannik en cuanto a Grand Slams. Jannik, de momento, está muy sólido este año. Tuvo ese problema en Roland Garros, pero los resultados que estaba teniendo antes de eso eran simplemente increíbles. Carlos, por desgracia, tuvo esa lesión en la muñeca. Espero que esté en las fases finales de su recuperación, y espero que pueda volver al máximo nivel, porque el tenis de hoy necesita a Jannik y a Carlos en lo más alto».

Rafa Nadal, estrella de las plataformas digitales

La otra gran noticia sobre el mallorquín es su documental en Netflix sobre su retirada, donde se recoge la imagen de Djokovic, Federer y Murray aplaudiéndole en pista. Nadal sigue emocionándose solo con mencionarlo: «Hemos sido una parte increíble de la historia de nuestro deporte, que compartimos junto con Andy, con Novak, con Roger, por supuesto conmigo, y lo disfrutamos mucho. Esa es la verdad. Incluso sufriendo el uno contra el otro, nos ayudamos a seguir creciendo, como personas y también como jugadores de tenis. Nos empujamos mucho el uno al otro».

Rafa Nadal (Foto: Cordon Press)
Rafa Nadal (Foto: Cordon Press)

Sobre la economía del tenis, en la discusión sobre el reparto de los ingresos de los torneos, ahora que Wimbledon ha subido un 20% el dinero en premios, Nadal matiza lo sucedido: «Los jugadores tienen razón en un par de cosas, pero no en todo. Los jugadores llegan a los torneos, juegan, tienen su dinero en premios, y vuelven a casa. Los torneos necesitan invertir todo el año en preparar esa semana, o esas dos semanas. No tengo la opinión de que los jugadores tengan que compartir ingresos. Tengo la opinión de que los jugadores necesitan llegar a un acuerdo con los grandes torneos. Que digan, quiero aumentar mi dinero en premios un 5% cada año, un 10%, un 15%, un 3%, no lo sé, pero que lleguen a un acuerdo, y se mantengan en eso, y los Grand Slams se comprometan a subir el dinero en premios un porcentaje cada año, justo para los jugadores, justo para el torneo. Eso, desde mi punto de vista, sería un acuerdo justo entre jugadores y torneos, y cuando firmas ese acuerdo, lo firmas para diez años, y así tenemos diez años de calma».

Las lesiones

Por desgracia, Nadal también puede dar clases sobre lesiones. Convivió con una crónica en el pie desde 2005. Recuerda el diagnóstico de entonces: «Tuve mi primera gran lesión de pie en 2005. Ese fue probablemente el momento más duro, porque la información que manejábamos en ese momento con los médicos era que quizá no íbamos a poder seguir con mi carrera de tenis».

Todos estos problemas afectaron a su retirada: «Para mí lo más duro fue el proceso de saber si tenía que retirarme o no. Me habían operado de la cadera, así que estaba esperando porque los médicos confiaban en que quizá podría recuperar la cadera al cien por cien, o quizá no, pero me dijeron que necesitaba más o menos un año para saber si eso iba a ir bien o no. Cuando me di cuenta de que iba a seguir teniendo una limitación y de que no iba a poder luchar por las cosas que de verdad me motivan, ese fue el momento de tomar la decisión de dejar de jugar al tenis. Así de simple».

Precisamente, el documental de Netflix nació de una conversación con David Ellison y la necesidad de aclarar todos estos aspectos que igual no eran conocidos fuera del circuito y había que revelarlos ya: «Me negué a hacer documentales sobre mí mismo durante muchos años. Pero cuando finalmente tomé la decisión hablando con David Ellison, una persona en la que confío, y me convenció de que era lo correcto, dije vale, entonces si lo hacemos, lo hacemos bien. Necesito hablar de todo. Necesito contar la verdad de todo, y si lo haces, lo haces de la manera correcta, y eso es lo que intentamos hacer».

Rafa Nadal (Foto: Cordon Press)
Rafa Nadal (Foto: Cordon Press)

Sin embargo, Nadal ha sido siempre de carácter discreto y reservado. Le ha costado estar ante sí mismo: «Es tan difícil ver un documental de ti mismo. Es difícil analizarlo desde una perspectiva neutral, o simplemente como espectador. Para mí, el valor de mi opinión no es muy importante. Las opiniones más importantes son las de la gente que ve el documental, y lo que piensan, si les gusta, si no les gusta. Ese es para mí el juicio que tiene más valor, más que mi opinión personal».

Las exigencias de su tío

El documental recoge también los métodos de su tío y entrenador, Toni Nadal, que en ocasiones le negaba el agua durante la primera hora de entrenamiento: «Eso no era siempre, solo a veces. Pero para mí han sido aprendizajes increíbles, creo que gracias a mi tío. Primero, gracias a él jugué al tenis, y luego tuvo una dedicación increíble hacia mí. No puedo agradecerle lo suficiente lo que hizo por mí desde el principio de mi vida, y para mí fue la persona más importante de mi carrera de tenis, sin ninguna duda. Me hizo sufrir a veces, pero también entendí que era porque quería lo mejor para mí, y era de buena manera, nunca de manera negativa».

Sobre la relación entre esfuerzo y éxito, añade: «Vas a pasar por momentos difíciles si quieres convertirte en una persona de éxito. Vas a pasar por retos, y si a eso lo llamas sufrimiento, digamos que sí, necesitas sufrir un poco al menos, para mejorar en cada cosa».

La transición del retirado

Un año y medio después de colgar la raqueta, Nadal describe así la adaptación a la nueva rutina: «Una transición muy natural, muy dulce para mí. Siempre tienes respeto por los cambios, porque cada cambio importante en tu vida es un reto y necesitas adaptarte a él. Pero para mí fue incluso más dulce de lo que esperaba. Siempre pensé que cuando llegara ese momento estaría feliz y bien. Pero es incluso mejor de lo que pensaba. No me llevó tiempo cambiar mi mentalidad hacia esta nueva parte de mi vida».

Sobre el desapego con la competición, añade: «Estoy en paz conmigo mismo, la verdad. No echo mucho de menos la competición. Llevé mi cuerpo al límite, así que cuando decidí parar fue porque estaba cien por cien convencido de que era lo correcto».

Familia y medida del éxito

Nadal tiene dos hijos pequeños. Sobre el mayor, que ya practica varios deportes, dice: «Mi hijo juega a todo. Fútbol, golf, tenis, a todo. Como ves, vengo de una familia de deportistas. Amo el deporte, y nunca le voy a empujar a intentar ser profesional o a trabajar duro en ningún deporte, pero sí le voy a empujar a practicar un deporte, porque creo que es sano de forma amateur, sano y positivo para su educación».

Rafa Nadal (Foto: Cordon Press)
Rafa Nadal (Foto: Cordon Press)

Y si su hijo quisiera seguir sus pasos como profesional, ahora que se alzan voces dentro del deporte en contra de heredar el puesto de trabajo del padre: «Le apoyaré al cien por cien, y si quiere convertirse, no sé, en cualquier otra cosa, le apoyaré. Lo principal para mí es que sean buenas personas y que sean felices. Apoyaré cualquier cosa positiva que quieran ser».

Recién cumplidos los 40 años, Nadal redefine así el éxito fuera de las pistas: «Primero, en la felicidad. Segundo, en el progreso, en cuanto a las cosas que estoy haciendo. En intentar ser el mejor padre posible, primero, y luego intentar ser una persona en la que mis socios puedan confiar. Un empresario que está creciendo, intentando hacer las cosas de forma positiva, pero siempre con la determinación de crecer, con una ambición sana».

De Mallorca al negocio hotelero

En el momento del encuentro con esta periodista, Nadal inaugura en Fuerteventura el cuarto hotel de Zel, la marca que comparte con Meliá. Explica el origen del proyecto junto a Gabriel Escarrer: «Empezamos a hablar de la posibilidad de hacer algo juntos, nos conocemos desde hace mucho tiempo. Fue curioso porque un día dijimos, vale, vamos a comer y vamos a ver qué puede pasar. Así que comimos en la academia hace unos años, y yo quería explorar esa posibilidad. Empezamos a escribir cosas en una servilleta. Cosas que nos gustaban de los hoteles, cosas que no nos gustaban tanto de los hoteles, y cuál sería la opción ideal para nosotros. Los dos amamos el estilo de vida mediterráneo, la cultura, porque nacimos ahí. Así que, desde el principio, compartimos esa visión de querer llevar la experiencia mediterránea por todo el mundo».

Ahora Nadal está encontrando las satisfacciones como inversor, ya construyó su legado en las pistas y ahora quiere gestionar un imperio económico: «Acabo de terminar mi carrera de tenis hace menos de dos años. Así que, de alguna manera, construí un legado en la pista, y ahora es el momento de construir un legado fuera de la pista. Primero necesito descubrir qué me gusta, más o menos. Segundo, me gusta la hostelería, pero creo en la salud sin ninguna duda, y mis principales inversiones están en hostelería, en educación y en el deporte. Creo que ese es el futuro».

Rafa Nadal (Foto: Cordon Press)
Rafa Nadal (Foto: Cordon Press)

Entre esas inversiones cita su compañía de suplementos, NDL, su universidad UAX Rafa Nadal Sports School, su academia de tenis y pádel, y su fundación: «Trabajamos con niños en riesgo de exclusión social. Trabajamos con ellos a través del deporte y la educación. Creemos que estas dos herramientas tienen el poder de crear oportunidades en esos niños que estaban predestinados a tener un futuro difícil. Ahora vemos los resultados, empezamos con esto hace diez años, y los resultados son sorprendentes».

La familia, motor del negocio

Su padre y su tío Toni siguen presentes en su día a día empresarial, a través de Aspemir, la sociedad patrimonial de la familia: «Somos de Mallorca. Somos una isla pequeña, bueno, no tan pequeña, pero somos de un pueblo, así que nuestra relación ha sido siempre muy cercana y fantástica, la verdad. Nos vemos todos los días. Estoy contento trabajando principalmente con mi padre en cuanto a eso, en cuanto a Aspemir, y con el resto del equipo que tiene mi empresa».

Sobre la venta de un 44,9% de la academia al fondo GPF Capital, explica cuál es el plan: «La estrategia es tener socios que nos permitan seguir creciendo. Esa es la visión que tengo. Seguimos teniendo el control de la empresa, porque está bajo mi nombre y es un proyecto de vida para mí, muy personal. Pero al mismo tiempo, la empresa ha crecido mucho en los últimos años, y sentimos que necesitábamos ayuda para seguir creciendo y para seguir expandiéndonos por el mundo».

 

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