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El pisotón de Rodri

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Rodri, en la final del Mundial ante Argentina. © Heuler Andrey/Action Plus Sports vía ZUMA Press Wire

El fichaje de Rodri es un recordatorio de que la historia es cíclica y a veces salda cuentas de manera despiadada.

En julio de 1996, AS abrió uno de sus diarios con la siguiente euforia: «Secretario, pisotón al Barça». Como es conocido, el lateral rechazó al Barça y luego no duró una temporada en el Madrid porque su nivel era tan limitado que en su lugar jugó Chendo con 35 años.

Pero Rodri no es Secretario. Y cualquiera sabe que tampoco es Karembeu, aunque el francés aportara lo suyo alguna noche de la Octava.

Ya en 2003, la cosa fue a mayores con la disputa por Beckham, que también eligió el Madrid. Únicamente que de carambola llegase Ronaldinho y que los Galácticos naufragaran evitó que la historia recuerde aquel fichaje como la mayor afrenta sufrida por el Barça. Aunque el peso hubiera sido más simbólico que futbolístico, a decir verdad, ya que a este respecto Beckham fue una cosa y Rodri es otra.

Como justifica su Balón de Oro, Rodri es el mejor mediocentro en la historia de un país que ha contado con Busquets, Alonso o Guardiola, alma del Dream Team. Que Rodri es aún el mejor mediocentro del mundo lo demuestra su Mundial. Un Mundial ganado con Rodri como eje de alineaciones estructuradas desde jugadores del Barça.

Rodri es el futbolista ideal para llevar a los de Flick al nivel definitivo. Su fichaje supone tantas mejoras para el equipo que abruma pensarlas. Supone un recambio para el lesionado De Jong que además le mejora. Supone un magisterio para Bernal, quien todavía está verde pero es el futuro de Rodri en el Barça. Etcétera.

Con Rodri, el Barça de Cubarsí defenderá mejor porque su zona estará más protegida. Con Rodri, el Barça de Pedri atacará mejor porque el canario podrá incidir más en la mitad rival. Gracias al bagaje y la templanza de Rodri el Barça competirá mejor en las grandes noches, algo imprescindible cuando se aspira a la Champions. Etcétera.

En la gala del Balón de Oro recibido en 2024, Rodri tuvo un gesto hacia el imberbe Lamine, sentado en la platea porque entró en el top-10. «Para uno que creo que lo ganará dentro de no mucho, que eres tú, Lamine». Lamine será Balón de Oro con Rodri. Con sus pases y su salvaguarda defensiva, con su tempo de juego. Lo será ya y lo será repetidas veces, mientras se mantenga cerca Rodri. Pero como bien dijo Rodri, Lamine sería Balón de Oro con o sin él.

Sin embargo, con el fichaje de Rodri lo que el Barça también gana es otro potencial Balón de Oro en Olmo. El nivel de Olmo en la Eurocopa y en el Mundial lo debe a su unión con Rodri, que saca lo mejor de sí. Porque nada es casual, Rodri hará de Olmo, también en el Barça, lo que en el Barça hace Lamine de Raphinha. Será —la de todos ellos— una sintonía de juego perfecta.

No obstante, lo más importante del fichaje de Rodri por el Barça es el no fichaje de Rodri por el Madrid. En lo moral y sobre todo en lo futbolístico. Porque, como se ha dicho, Rodri no es Secretario ni Karembeu ni Beckham. Y su poderosa plantilla podría serlo todo con Rodri y ahora seguirá siendo apenas nada.

El no fichaje de Rodri supone que el fichaje más caro de la historia blanca, Diomande, sea otro delantero que no pueda determinar campeonatos. Como tampoco pudieron Vinicius o Mbappé, los mejores del mundo, desde la salida de Kroos y el viejazo de Modric. La llegada de Bernardo mejora la gestión de balón del equipo, pero su nivel actual no supera al del último Modric, como bien refleja la suplencia definitiva en la Copa del Mundo. Con Bernardo persisten los problemas que hubiera solventado Rodri, futbolista ideal para llevar al Madrid al nivel definitivo. Y por desgracia para los de Mourinho, Rodri no hay más que uno.

Con el fichaje de Rodri el presidente Laporta ha devuelto a su homólogo Florentino el robo de Beckham a su llegada, hace más de veinte años. Aquello pudo derruir el nuevo Barça y esto puede hacerlo lo propio en un Madrid que, tocado tras dos cursos sin Liga, trata de renovarse a fondo. Liga que volverá a ganar el Barça gracias al pisotón de Rodri al ambicioso e insuficiente Madrid.

4 comentarios

  1. Julio César Pérez

    La verdad, este artículo parece que lo ha escrito el típico plumilla forofo que tanto abunda en la prensa deportiva.

  2. Agustín Serrano

    Me gusta más escribir que hablar. Puro narcisismo.

    Karembeu aportó lo suyo alguna noche de la Octava. Indocumentado, aunque le da igual. Karembeu aportó mucho más en la temporada de la Séptima, por ejemplo frente al Leverkusen en cuartos, pero sobre todo frente al Dortmund en semifinales, anotando un gol decisivo en aquel berlanguiano espectáculo de la portería postiza.

    El robo de Beckham? Falso y eso que a esas alturas del artículo, nadie todavía le había «sujetado el cubata».

    Olmo Balón de Oro. Lamine ganando más que Messi y Cristiano juntos, en bucle. En su cabeza, con la mirada perdida babeando sobre el teclado, suena genial. Que igual sí, oye, pero esta es una web de artículos y entrevistas deportivas o la sección de horóscopo de la revista Tele Indiscreta? Si es así, que resuciten al doctor Jiménez del Oso y que saquen ya pósters de la serie V.

    Y la mejor: «El no fichaje de Rodri supone que el fichaje más caro de la historia blanca, Diomande, sea otro delantero que no pueda determinar campeonatos…». Es cierto, los madridistas están escocidos, porque Rodri, al que deseaban, es un futbolista formidable y es un fichaje buenísimo para el Barcelona, pero de ahí a decir eso del marfileño, es como soltar en la taberna que Mourinho no se come los mantecados como entrenador del Madrid. Y por qué escribe eso sin un mínimo de análisis o prueba previa, porque puede y con su bilis es lo que más desea.

    Lo peor de autores indocumentados y forofos nocturnos salidos de El Chiringuito, de peñas o del bar de la esquina como este, es que si aciertan en sus predicciones -he ahí su único rasgo como articulista deportivo, su capacidad como adivino de feria- si los de su amado equipo ganan la Sexta y Olmo y Lamine se ceden uno a otro los Balones de Oro, el de este año te lo regalo, Dani, eyaculan en su siguiente artículo, recordando a fuego y excrecencias a la concha de la madre de quien los criticó, y si no aciertan y, por un casual, Yan Diomande determina la Decimosexta, pues, como dice el humorista José Mota: «no pasa ná, ná, pero serlo lo eres, el qué, forofo en nómina sin un mínimo de objetividad, y no pasa ná, ná…»

    Jot Down Sport sí ha pasado de inolvidables historias del deporte y buenísimas entrevistas, siempre sin bufanda, a estar a punto de contratar al borrico de Tomás Roncero y al impresentable de Jota Jordi, para juntarlos con este Javi Roldán y su bola de cristal, trasunto de su Balón de Oro como escritor, por muchos libros sobre Marinus Michels que escriba.

  3. Vaya otro forofo escribiendo .

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