
Hay, frente a la sede madrileña de la CELAD (Comisión Española para la Lucha Antidopaje en el Deporte) un parquecillo con bancos de madera, flores tímidas y verdes color marrón. Luego, dentro, CELAD es uno de esos lugares con despachos tras cristaleras y mucha, mucha luz. Ah, te dan agua. Con su precinto, por si acaso.
Venimos hasta la CELAD para entrevistar a su director, Carlos Peralta (Málaga, 1994). Carlos sonríe mucho y tiene ese cuello de toro que se les pone a los que nadan mogollón. Y él ha nadado mogollón. Como para ser olímpico en Río de Janeiro y plusmarquista de España. Pero es que esa es una parte de sus vidas, y ha tenido otras. Jornadas en un Centro de Alto Rendimiento, Universiadas, sacarse una carrera bien espesota mientras compites al más alto nivel, ejercer en Sanidad pública. Y ahora, desde hace año y poco, director aquí.
Hablamos con Carlos sobre doping y sobre piscinas, sobre intereses turbios y falencias morales, sobre trampas, tramposos y pillaos. Sobre el deporte, en suma, y sobre la propia vida, creo. Con un bolígrafo, unos folios y garabatos que marcan fechas o controles. Para hacerse entender.
Comenzamos.
¿Cómo es caminar en un desfile olímpico?
Pues mira, nosotros no estuvimos (sonríe). La natación empezaba al día siguiente del desfile, y normalmente los que competían el primer y segundo día no iban al desfile, pero el resto sí. Y resulta que allí, en Río, se hizo el año de la solidaridad, que está muy bien la solidaridad, pero yo competía el día tercero y me perdí la inauguración.
Sí he estado en otras, Universiada y tal, y es muy guay. Cuando estás en una inauguración o en una clausura es muy guay, te invade un poquito el espíritu, y tiene una parte de reconocimiento. Normalmente el deporte que no es fútbol o que no está en una primera línea… ver tanta gente interesada en tu deporte o en todos los que van a los Juegos pues es guay. Pero nosotros no fuimos, por solidaridad nadie del equipo de natación fue.
Debe ser cansadísimo.
Es bastante complicado, porque te llevan al estadio varias horas antes, clasifican, va por países, el orden, se prepara… Para el deportista son muchas horas de pie. Y sabes que en el momento previo a la competición, descansando todo lo posible, estar todo el rato de pie es complicado. Se agradece no ir porque a nivel de recuperación es complicado, y si compites al día siguiente es una matada. Pero sí que me perdí eso…
Cosas que pasan. Es como cuando haces un viaje de trabajo, quieres visitar algo y al final no puedes… pues lo mismo, lo importante es competir. Y la sensación del deportista… yo tengo el recuerdo de Río de estar muy concentrado, te preparan todo el año para intentar no distraerte, porque es muy fácil caer en la distracción, hay tantos estímulos…
Regalan condones en la Villa Olímpica…
Pero eso es lo de menos.
Bueno, se acaban, ¿eh?
A mí me gustaba la comparación que hizo el director técnico en su día, nos decía que eso es como un parque de atracciones, estás todo el rato recibiendo estímulos pero tú estás ahí para competir. Yo lo trabajé muy bien, soy una persona muy concentrada y estaba todo el día con los cascos, sin problema. Por eso también pierdes un poco la perspectiva, el disfrute…
Cuando acabé, me empapé. Es todo muy excesivo para lo que estamos acostumbrados, piensa que cuando vas a un Campeonato del Mundo tú vas del hotel a la piscina, en la piscina sí están los estímulos, pero cuando sales hay normalidad absoluta, el hotel, la comida, tu entrenador, tu equipo. Y en los Juegos no, allí es un no parar, estás comiendo y pasa Usain Bolt, pasa Michael Phelps, no para de haber prensa… Es un momento en que la vida no es normal, estás todo el rato con los estímulos de otros deportistas, mucha prensa, mucho foco, y es importante concentrarte.
Tú caes ahí en series, que tienes la famosa compartiendo manga con Michael Phelps, ¿no?
Sí, sí, yo competí muy bien, pero el horario de Río era un poco raro, a la una de la tarde las series y por la tarde la final. Fue un poco por mala suerte, entre mi puesto y la final eran, creo, siete décimas, muy ajustado. A día de hoy, con mucha perspectiva, lo veo como «ya está, no pasa nada», en su día sí salí un poco más cabreado porque con mi marca me quedé muy cerca, pero podía haber quedado finalista. Y no es lo mismo tener el diploma que no tenerlo. Pero es parte del deporte.
El otro día vi un video, creo que era de patinaje, de una persona que le había salido mal y decía que el deporte es esto. Hay muchos campeones olímpicos que tienen una marca muy mala, pero son campeones olímpicos, y ese día no estaba la balanza hacia mi suerte. No pasa nada. Justo en el Europeo, meses antes, competí muy bien, quedé quinto de Europa. Se crearon también unas expectativas, porque si vas entre los diez mejores del mundo en los rankings, llega el momento y por nada te adelantan pues… Te deja un poco así.
Tú allí, o en un Europeo, o Juegos del Mediterráneo, en cualquier competición… ¿alguna vez te has parado a pensar que quienes tenías a tu alrededor podían estar haciendo trampas?
Buena pregunta… Yo no, yo siempre he creído en el deporte limpio. Lógicamente me he concienciado desde el 2024, que llegué aquí. Pero yo siempre he creído en el deporte limpio, lo he practicado y creía en ello. Jamás he tenido en mi entorno una persona que me haya ofrecido una sustancia dopante, no he visto a nadie hacer algo raro…
¿A nadie?
No, lo puedo decir, en mi entorno nadie. Así que conocía, podríamos decir, la parte buena. Y no voy a decir que la cosa está fatal, tampoco es que no exista, no estamos en dopaje cero, porque tendría yo unos datos de cero sanciones. La problemática existe, la problemática ha mejorado pero no la hemos eliminado. Es como a nivel epidemiología… yo vengo del mundo de la salud pública, y allí diferenciamos entre la eliminación y la erradicación.
Cuando se elimina es cuando no hay transmisión de esa enfermedad, y erradicar es que ya no exista la enfermedad. En el dopaje tendemos a eliminar, pero de erradicar no estamos cerca. Y de la eliminación tampoco estamos cerca, pero andamos en proceso. Me gusta diferenciar los términos porque me sorprendió un poco que hubiera sanciones… No me parecen pocas, alguna se escapará por tecnología o momento de hacerlas, pero incluso los datos que tenemos me parecen alarmantes.
No te pregunto entonces si te has dopado alguna vez, porque me has respondido.
No, nunca.
No te pregunto tampoco si te han ofrecido alguna vez doparte, porque también me has respondido.
Nada, de verdad que no he visto nada, vengo un poco de los Mundos de Yupi. También es verdad que la natación, en España, tampoco tiene grandes casos de dopaje, algunos años no hay ninguno, y alguno que hemos visto son sustancias claramente por una patología médica que no se ha pedido la autorización. No estamos viendo ahí EPOs, esteroides…
Y si te hubieran ofrecido un producto dopante, ¿qué hubieras hecho?
Hubiera dicho que no.
Pero ¿hubieses denunciado a quien te lo ofrece?
Ese es el tema. Yo creo que teníamos muy poca información… bueno, nada. No tenía información de que existía un canal de denuncias, no tenía información de… Y a mí me parece llamativo que, entrando como deportista de alto nivel en 2010 y retirándome en 2018, nunca nadie me diese una educación antidopaje. Jamás, nada. Pero es que era casi un tema tabú, no se hablaba. Una de las políticas que estamos haciendo ahora es «vamos a hablar de dopaje», para que el deportista pueda conocer.
Porque yo sé que hubiese dicho «no» porque tengo una personalidad fuerte, me considero una persona formada, tengo intereses… pero creo también que hay mucha vulnerabilidad en el menor, ese que confía ciegamente en su entrenador, quien coge algo que le dan. Y eso me preocupa. Si damos información a los menores cuanto antes… o aunque no sean menores, cuando comienzan en el deporte de élite, es importante que conozcan. Porque si no conoces que tienes un canal para denunciar… Yo no sabía que se pudiera denunciar.
¿Tú hubieras denunciado?
Es que no sabía que existía un canal.
¿Y si lo hubieses sabido?
Si lo hubiese sabido sí.
¿Y entiendes a quien no denuncia? La famosa omertá del deporte…
(Resopla) La gente que ya es mayor de edad, que conoce los riesgos de la desvirtualización del deporte… esto se trata de integridad, y la integridad va mucho más allá del dopaje, integridad también es juego limpio, no pegar patadas para lesionar a nadie. Obviamente no es dopaje, pero sí es la integridad que queremos en el deporte. Y yo sí hubiese tenido claro que denunciaba. También existe una parte… yo ganaba muy holgadamente en mi época de deportista, nunca tuve a una persona cerca de mí que me pudiese quitar…
Pero cuando tienes personas compitiendo contigo, y tú puedes enterarte de que esa persona se está dopando y te va a quitar la plaza de los Juegos… es más fácil tener las ganas de querer comunicarlo. Yo ganaba muy holgadamente y lo hacía limpio, así que vivía en la fantasía de que todos lo hacían limpio. No puedo poner la mano en el fuego, y menos después de lo que conozco ahora, como director.
Yo no lo haría.
No, no, pero en su día sí, en su día pasaba mis controles, veía que todo el mundo pasaba sus controles, no salía nadie positivo, no hubo ningún sancionado por el camino. Así que vivía un poquitín en esa burbuja de que el deporte es limpio.
Me interesa mucho algo que has dicho, y le voy a dar una pequeña vuelta. Estás hablando de alguien que se juega una plaza, quizá una beca, con toda la importancia que tiene eso, y se entera de que un rival directo se está dopando. ¿Tú no entiendes también al chaval de dieciocho o veinte años que viene de un espacio modesto, que tiene ante sí un contrato de patrocinio que le resuelve la vida a él y a su familia? ¿No entiendes que ese chico diga «sí»?
No (rotundo). Sabiendo que existen esos canales de comunicación, ¿te la vas a jugar tú porque otro se la esté jugando?
No es porque otro se la esté jugando, sino porque estás resolviéndote la vida…
Ya, pero tú lo haces bien y el otro no, ¿y te unes al barco del malo? Es lo típico que te dice tu madre de que si se tiran veinte por un puente, ¿te tiras tú también? Pues a lo mejor lo que debes hacer es, oye, si lo están haciendo mal voy a informar de ello… Si tú lo estás haciendo bien… En los mensajes que damos insistimos en que la responsabilidad última es del deportista. Pero debemos llegar a dar esa información.
Cuando vine aquí partía de lo que yo conocía como deportista, cómo vamos a hablar del dopaje si el deportista no recibe ninguna información, si todo lo que se le dice es «orine aquí» o «deme el brazo, que le tomo una muestra de sangre». Así que me llama la atención que queramos poner el foco en el deportista sin haber formado al deportista. Cuando hayamos dado toda la información al deportista, oye, ahí sí.
Fíjate que no te he ido ni por la gloria ni por la ambición, sino por un tema económico… Igual hay gente para quienes el deporte es su opción de…
Yo eso, por suerte, no lo he vivido, no he dependido tanto del deporte, me he sacado mi carrera y tal. Pero ese factor económico… es como cuando algunos deportistas no se posicionan políticamente porque pudiera afectarles.
La famosa frase de Jordan de que los blancos también compran zapatillas.
Pero me sigue pareciendo que no es lícito, al margen de tus condiciones y tus objetivos económicos, es como quien defrauda a hacienda porque tiene necesidad. Hay que llevarlo a un punto de saber qué es bueno y qué es malo, y legislar en consecuencia. Y tampoco es un capricho español, es un asunto internacional para mantener la integridad del deporte. Si aquí todo vale… Y también me he dado cuenta que antes, cuando se hablaba del dopaje, era por la salud del deportista, y ahora no se habla de eso.
Volvamos a recordar que cuando empezaron a salir los controles de dopaje es porque los deportistas caían como moscas, había muertes súbitas, fallecimientos, expectativas de vida muy bajas… Lo sabemos con la gente que toma esteroides, que su expectativa vital no es muy alta. Creo que hemos dado un paso atrás a nivel social, hablando de la justicia y el juego limpio, sin recordar…
Claro, ahora no vemos que caigan deportistas por muerte súbita tan a menudo como ocurría en los noventa, por ejemplo, y parece que hemos perdido ese miedo, ese miedo de que el propio deportista piense que no solo es mantener el deporte limpio, sino proteger la salud del deportista, porque muchas veces se toman sustancias sin control, medicamentos que no saben ni la composición real… Que hayamos dado tres pasos atrás en esa idea me preocupa.
Tú, con lo que sabes ahora, ¿repiensas cosas que has visto? Pienso en casos de muerte súbita, por ejemplo.
No te lo voy a negar… Yo tengo ese mundo idílico, por venir de donde vengo, pero era un mundo tabú, que nadie lo hacía pero nadie lo hablaba. Yo sé que no lo hacía, creo que nadie lo hacía, pero te planteas…
Pero tú eres consciente que en otros círculos deportivos no te diré que se hable con completa libertad, pero sí es algo completamente asumido y que se comenta sin mucho problema.
Las conclusiones a las que he llegado, y tras las comunicaciones con las distintas federaciones, es que como ha sido tan tabú se buscaban pequeños grupos de gente donde quienes querían hacerlo podían aislarse, hacerlo y hablar de ello. Pero el tabú que te digo imponía que ni siquiera se hablara de ello. Y a mí me hubiese gustado que me dieran educación antidopaje, no solamente por mí, sino por crear una cultura antidopaje, porque la anterior era «no se habla, está mal y no se habla».
Y no, hay que decir que está mal, pero recordar porqué está mal. Si dejamos de hablarlo ocurre lo que pasa ahora, que hay mucha gente que no sabe lo que dijimos antes de la salud del deportista. La consigna era solo «dopaje mal». El deporte es siempre generaciones nuevas de gente joven, y la gente joven no sabe lo que se hablaba hace diez años. En mi opinión se pasó el momento en que sabíamos que era malo para la salud, se dejó de hablar sobre ello y ahora la gente no conoce eso, o no tiene la preocupación real de… Antes se veían casos de muerte, en el Tour se caían y morían súbitamente todos los años muchos…
Bueno, una vez uno, y ya.
Bueno… Luego expectativas.
Sí, expectativas sí, pero en el Tour solo hay una muerte en pleno proceso por colapso, y fue en el año 1967.
Sí, pero también hay en maratones, en…
Sí, sí, si precisamente la pregunta mía iba por ahí, en si tú repiensas esas cosas. Si tú ves colapsos en maratones, en partidos de fútbol y piensas que…
Pero nosotros ya tenemos muchas más herramientas, si vemos una muerte súbita en un campeonato podemos hablar con la policía judicial para pedir una autopsia, conocer los motivos y ver si hay una sustancia dentro del deportista.
A lo que me refiero, que igual me estás esquivando un poquito…
No, no…
Es si tú lo repiensas, esas cosas. Yo he visto esto de tal y de cual, y ahora sabiendo lo que sé pues…
No vamos a hablar de casos concretos, pero lo que sí he repensado, por ejemplo, es si todo lo que he visto en mi entorno es real. Yo vivía en ese mundo idílico y a lo mejor lo que me faltaba era información. Eso es lo que yo me he repensado. Incluso he pensado en preguntar a gente que ya no está compitiendo, ¿tienes esta misma percepción?
Y a otros niveles sí creo que hay pequeños círculos en los que la gente busca tener un lugar donde no se vaya a debatir. Si tú tienes un grupo de cuatro que entrenan juntos y hacen de todo, van muy acojonados de que entre un quinto y denuncie. A mí sí me preocupa, y lo puedo decir, no me gusta la gente que entrena en lugares recónditos, y a mí me genera sospecha la gente de muy alto nivel que entrena sola.
¿Andorra es un lugar recóndito?
Depende si están… no voy a poner ahí el foco.
Pero tenemos muchos deportistas de alto nivel allí.
Sí, pero en Andorra puede haber un Centro de Alto Rendimiento y que entrenen todos juntos. Lo que no entiendo, a nivel del deporte de alto nivel, es la gente que tiene ese alto nivel y entrena en lugares… imagínate, entrena en Teruel, en la montaña, solo, en un deporte que tradicionalmente es difícil. Si yo veo un nadador entrenando solo…
La natación es un deporte individual pero se entrena en equipo, y ayuda mucho entrenar en equipo. O un atleta, los atletas se ayudan, tira ahora, tiro yo. Y entonces hay un deportista que entrena solo, da igual donde sea, te puedo decir en cualquier localización de España. Pues yo no lo entiendo, y a mí se me alerta el radar, porque yo sé cómo se entrena en equipo.
Existe un poco la percepción de que los Centros de Alto Rendimiento no sé qué… los Centros de Alto Rendimiento son sitios súper seguros para nosotros, porque en el Car hay constante vigilancia, podemos ir cuando queremos, es fácil, entrenas en equipo, cualquier persona que viese algo raro tiene la capacidad para denunciar… Pero a mí me alertan deportistas que van a su bola. O pequeños grupos, cuatro tíos que están entrenando en cualquier pueblo.
Lo que se llamaba tradicionalmente «la cuadra de» y el nombre del entrenador.
Claro, a mí me llama la atención eso. Y creo que uno de los ejercicios que estamos haciendo con más ímpetu es valorar rendimientos, localizaciones… No digo que no pueda ocurrir en un CAR, puede ocurrir, pero la gente tiende a ocultarse. Y en ese ejercicio de entender ahora es cuando reflexiono, «este entrenaba allí, este otro por qué no estaba».
Ahora empiezas a conectar un poco más. Creo que me viene bien conocer las dos partes, tampoco creo que sea positivo culpabilizar o dar a entender que el deporte está inundado de dopaje, porque no es así. Y, además, la presunción de inocencia tiene que recaer. Pero tampoco estamos a cero, y estamos lejos de estar a cero. Creo que yo tengo (se mira al hombro) el ángel bueno de lo que he vivido y el diablillo malo de lo que estoy viviendo aquí. Y está muy bien encontrar sinergias entre ambas.
Una fácil, ¿qué es para ti el doping?
(Piensa) No es tan fácil, ¿eh?
Luego igual se complica más (risas).
Para mí es el uso intencionado, principalmente, o el intento de, o tener planificado, el utilizar sustancias para mejorar tu rendimiento con un fin ilícito, sobre todo en la competición.
¿Entonces las drogas recreativas?
Pues mira, las drogas recreativas… Estimulantes como la cocaína o la anfetamina en un deporte en el que la activación sea importante, que sí puede tener un uso que mejore el rendimiento, no digo que no… Pero muchas de ellas se sancionan de forma modélica, para enseñar a la sociedad el no utilizarlas porque se considera que el deportista es un ejemplo, una persona que nunca puede fallar, que siempre está ahí.
¿Y eso te parece bien? Esa imagen del deportista, digo.
¿A nivel personal?
A nivel personal.
A nivel personal creo que se debería modificar la lista de sustancias, porque tenemos una lista muy desactualizada… Hablamos de heroína, marihuana, anfetaminas, cocaína. ¿Por qué hablamos todavía de esas sustancias, y por qué en algunas sustancias diferenciamos entre deportes y en otras no? El deportista, y aquí hablo como deportista y no como director de la Agencia, estás sometido a muchísima presión como para que también se juzgue el valor de un deportista porque, no sé, un jugador ha tomado una sustancia de abuso en sus vacaciones.
¿A nivel modélico? Pues sí, damos un mensaje muy malo a la sociedad. Pero creo que la Agencia Mundial Antidopaje tendría que hacer un ejercicio para diferenciar, porque, por ejemplo, una cocaína en un atleta de cien metros lisos me parece importante de sancionar, pero una cocaína en un deporte donde la activación no sea…
La cocaína la sancionamos en el tiro con arco, y está claro que es perjudicial para el tiro con arco. Entonces, ¿por qué valoramos las sustancias de abuso todas por igual? Creo que sería un buen ejercicio de la Agencia Mundial Antidopaje el ceñirlas correctamente. Se ha hecho ahora con el nuevo Código, disminuyendo la sanción, que baja de tres meses a dos meses.
Pero sí es verdad que un error con algo recreacional mancha la imagen del deportista de una manera que a lo mejor no dice nada de cómo es como deportista. Hablo siempre que no afecte al rendimiento, claro. Ahora, como Director, sí creo que todo aquello que haya sido utilizado, sospechoso o no, con un fin ilícito…
Me da igual que lo hayas hecho con tus amigos, al final esa sustancia está en tu cuerpo y algún beneficio tendrás, así que no es justo. Aquí tiene que imperar la Justicia, es verdad el rol social y modélico del deportista, pero los deportistas son personas. Presionar más al deportista de esta manera tampoco creo que sea el foco.
Así que, contestándote a la pregunta sobre qué era el doping, ojalá consiga reducir el doping no intencional, ese de «he ido al médico y me ha dado una terbutalina y no sabía que tenía que pedir una autorización»… ¿Es eso doping? Sí, es una sustancia dopante, pero aquí es muy importante el fin, qué uso se pretende.
Yo mismo con dieciséis años pasé mi primer control, e imagina que mi médico me hubiera puesto corticoides porque estaba con una patología, ¿soy el peor deportista del mundo? Pues no, no tenía esa información y no lo he hecho bien. Pero aquí es muy importante centrarnos en el uso, en el motivo. Ahora bien, que yo piense eso no significa que no exista otro gran porcentaje que lo hace con mala fe, para ganar al rival de al lado.
Sustancias que no estaban prohibidas y pasan a estarlo… Pienso en las inhalaciones de CO2, que es una locura absoluta, pero hace doce meses estaban en un limbo legal y ahora han sido prohibidas… El deportista que usó eso hace doce meses, ¿tú dirías que es un dopado?
Nosotros tenemos que basarnos en la lista.
Rigorismo.
Claro. Otra cosa es que haya tomado una sustancia que con un método analítico no detectábamos antes y ahora sí. Pero lo que no estaba prohibido… no puedo decir «esto está mal» de un deportista si ni siquiera nosotros sabíamos que debe estar prohibido. Hasta que no se toma la decisión no se puede valorar. Es que si no el deportista tendría que cazar su propia carne, tener sus propias gallinas en el corral.
Nosotros nos basamos en la lista, que tiene detrás unas investigaciones por parte de la Agencia Mundial, investigaciones para ver si una sustancia mejora el rendimiento… o no, hay cosas que se sacan de la lista porque no mejoran el rendimiento. No podemos juzgar a nadie con algo que no estaba en la lista, igual que en Derecho no podríamos sancionar sobre algo que no estaba legislado.
Se empieza a sancionar a medida que algo se prohíbe. Si no estaba prohibido… También puedes pensar como deportista y como médico, sabes lo que no se puede tomar, y de lo que sí… «ah, pues creo que esto me va muy bien», y lo tomas. Otra cosa es que eso entre en la lista y sigas tomándolo, entonces te pasas por el sereno todo. Pero los deportista son personas y debemos ceñirnos a los derechos de las personas, no se puede sancionar algo que no está prohibido.
Entiendo, por estas respuestas, que el dopado no es solo a quien cazamos sino quien toma la sustancia… Pienso en el caso de Lance Armstrong, que nunca dio, al menos públicamente, positivo en un control antidoping.
Claro, claro, precisamente de ahí viene la idea del pasaporte biológico. El pasaporte biológico te marca una línea, yo te hago una gráfica, no te encuentro nada en los controles pero veo tus cambios analíticos y… Se ha hecho un estudio muy grande con muchos deportistas y se ven los valores normales.
De hecho, una de las cosas que me gustan del pasaporte biológico es que a veces encontramos valores anormales y gracias a eso hallamos un tumor. Sabemos que esos valores, en normalidad, no pueden aparecer, si sale algo por arriba llega el momento de la instrucción, las alegaciones… y entonces ha pasado, ¿eh?, ha pasado que se le ha encontrado, por ejemplo, un tumor testicular que aumentaba la testosterona endógena y producía esos valores anómalos.
Y respecto a ese pasaporte biológico… ¿no es un poco insatisfactorio jurídicamente sancionar en base a indicios? Ya sé que está todo muy estudiado, pero…
No son indicios, eh, existe una evidencia. Es como los estudios analíticos, cuando tú haces un estudio para un fármaco tú sabes los rendimientos porque te basas en los resultados, no valoras el proceso. Aquí lo que estamos valorando es cómo te cambia tu analítica, y vemos los resultados, esos resultados a los que no se puede llegar de manera natural.
Pero tú estás sancionando a una persona por consumir una sustancia, y en realidad no has encontrado esa sustancia en su cuerpo.
Pero has hallado las consecuencias.
¿Y eso no son indicios?
Que un cáncer se elimine, ¿no es exitoso? Es la misma idea, el resultado.
Y, desde el punto de vista jurídico, ¿no tenéis miedo de que alguien quiera buscar un poco las cosquillas?
A día de hoy, con el nuevo Real Decreto, está todo estipulado.
Sí, el anterior quedaba un poquitín cojo y tuvisteis algún problema.
Se ha mejorado, se ha dejado todo regulado en el aspecto de que todo sea un medio de prueba.
Tú con esto estás totalmente confortado, desde el punto de vista de director de CELAD y desde tu punto de vista médico, entiendo.
Sí, el estudio médico lo pueden valorar y, lo que te dije antes, incluso encontramos a veces enfermedades a los propios deportistas. Los estudios son… para que os hagáis una idea (coge un folio y dibuja), si esto es el rango permitido se deja un margen de seguridad.
Si yo entiendo que lo tenéis perfectamente estudiado, pero también veo que desde el punto de vista jurídico hay una puerta abierta que…
Pero ¿cuándo sabemos si algo es eficaz? Al mirar los resultados, no porque te digan este fármaco tal o este fármaco cual, sino a partir de que remita el cáncer, de los resultados.
Tú a partir de estos movimientos, de estas variaciones, ¿sabes lo que ha tomado el sujeto, o solo ves las consecuencias de una sustancia sin saberla concretamente?
La mayoría sí las podemos saber.
O sea, tú ves EPO… igual he escogido un ejemplo poco de moda.
Bueno, sorprendentemente no está tan en desuso como yo pensaba. A la pregunta sí, sí sabes perfectamente, porque los perfiles que miramos son muy específicos y se pintan sobre valores analíticos. No es lo mismo tener un derivado esteroideo que tener un derivado esteroideo que sabes que aparece de la testosterona, otro que aparece de la oxandrolona…
Todos los que se miran son derivados de diferentes sustancias, y llegas a las sustancias por el derivado. Un fármaco cuando entra en tu cuerpo se descompone en otros, y normalmente lo que se mira es la descomposición. Y de esa sacamos el fármaco inicial. No se miran todos, y por eso existe lo de la conservación de la muestra durante diez años, porque a lo mejor hay que reanalizar, esto ocurre.
El otro día estuve en una charla muy interesante, y disculpa que los datos te los dé aproximados. Decían que en los Juegos de Río se habían sancionado a diez, y después de ese «diez» ponía «+ cuarenta». En los Juegos detectaron a diez, y con los nuevos laboratorios, métodos de diagnóstico, etcétera, se sancionaron a otros cuarenta. Siempre vamos por detrás de lo que querríamos.
M.P.: Al final es una solución muy insatisfactoria, ¿no?
Claro, pero la ciencia avanza, los laboratorios son más complejos, más específicos, los resultados son más rápidos, o deberían serlo… Una de las cosas que nos exige la WADA (Agencia Mundial Antidopaje, por sus siglas en inglés) es que antes de llevar a nuestros deportistas a un evento internacional estén los controles hechos, pero también analizados. Y eso incluye los pasaportes. ¿Por qué? Porque si no, al final se desvirtúa.
Es una realidad que tenemos, si hay diez más cuarenta piensas que podrías haber sacado cincuenta en el momento, o incluso antes, para que no desvirtúen. Pero también hay un mensaje positivo… Te pillamos. ¿Es, como deportista, satisfactorio que te den una medalla que no has ganado en el momento? No, eso se lo podrías preguntar a Lydia Valentín, por lo que he leído tiene que ser bastante…
¿A ti te ha pasado alguna vez? Que moviesen las clasificaciones a posteriori.
No, para recibir medalla no.
¿Pero te han movido?
Sí, eso sí.
¿Y cómo te sentías después? Si llegas sexto en la piscina y luego te suben al quinto, ¿te sientes sexto o quinto?
Piensa que eso afecta a muchas cosas, puede afectar incluso a la beca ADO, que es muy importante. Es bastante ingrato, a mí una vez me movieron de un diecitantos a un mejor puesto, y afecta. La solución idílica es complicada de encontrar. Pero hay un mensaje que debemos entender: en el deporte, y con el dopaje específicamente, pagan justos por pecadores. Por ejemplo, rellenar ADAMS, cumplimentar mi localización y contar mis actividades… ¿Es divertido? Es horrible. ¿Es una presión para el deportista? Horrible.
¿Es constitucional?
Sí, hay una Ley Orgánica y todo.
¿No crees que tiene un anclaje complicado?
No, está todo muy asentado, no tiene ningún problema.
¿Alguna vez un deportista ha recurrido…?
No lo gana, si es que hay una Ley Orgánica.
Pero tienes el recurso al Constitucional, y el Constitucional interpretará si esa Ley Orgánica es acorde o no al precepto de la Constitución.
No, nunca nadie lo ha hecho.
Es que a veces algún deportista ha salido en prensa diciendo que iba a elevarlo al Constitucional, que por qué tenía él que decir a nadie dónde estaba a las seis de la mañana y tal…
Sí, bueno, pero luego nadie. Y lo que te digo, que pagan justos por pecadores, ojalá no hubiese dopaje, cerrábamos aquí con llave y nos íbamos todos a casa, genial (sonríe). También puedes estar en la mentalidad del «todo vale», eh. Mira, voy a hacerte una comparación con la natación, que me tiro a lo mío. ¿Sabes por qué se prohibieron los bañadores famosos, los que llamaban mágicos?
La gente se ponía dos y tres, y eso disminuía mucho el volumen. ¿A quién disminuía más el volumen? ¿A una persona más ancha o a una que está más delgada? Duane da Rocha competía igual con el bañador mágico y sin el bañador mágico, y la compañera de al lado, a la que sacaba seis segundos sin el bañador mágico, se ponía esa prenda y la ganaba. ¿Eso es justo? Ni siquiera las sustancias dopantes afectan igual a la gente, y esto es muy importante.
Pero yo creo que esa es una base que tenemos todos asumida.
Yo creo que no, creo que ni siquiera el deportista sabe eso, el deportista cree que toma la sustancia y sube un diez por ciento, que a todo el mundo le sube un diez por ciento. Y, entonces, te dicen… pues desregulemos. Y no puede ser, se regula para generar un deporte lo más aséptico posible. Imagina alguien que tenga condición genética para aumentar masa muscular, hablando de un deporte de fuerza, y otro no tiene tal condición… Entonces si ambos toman… No es igual, no afecta por igual, desvirtúa el deporte.
Ojalá no hubiese dopaje, ojalá no estuviésemos aquí, pero por desgracia estamos. Y justos por pecadores… yo decía «joer, yo lo hago todo bien y tengo que estar poniendo en el ADAMS todos los días dónde estoy y dónde dejo de estar». Ya, pero es la única forma de asegurarme de que yo lo hago y el de al lado también.
Una curiosidad… ¿tu alguna vez tuviste algún problema en un control? No hablo de no pasarlo, sino de decirle al «vampiro» mira qué horas son, ya te vale.
(Sonríe) Los nadadores nos levantamos a las cinco de la mañana, era muy cómodo. De hecho, yo ponía como ubicación el Club Real Canoe. A veces estaba nadando, llegaba a la pared y veía a dos señores, un señor o lo que fuera, y me decían «control antidopaje». Y ya está, a mí no me cambiaba mi vida. Pero entiendo que hay deportes y deportes.
¿Algún deportista se ha quejado por esas cosas? No sé, estoy desayunando con mis dos hijos pequeños y viene un señor a sacarme sangre…
Sí, pero ¿sabes lo que ocurre? Que suele ir con la importancia que tengan las personas. Hay ciertos deportes donde tienen una relevancia, donde tienen una capacidad económica, un poder sobre la sociedad…
Futbolistas, vamos.
Por ejemplo, pero lo dices tú, no yo. En esos casos sí notas que sienten menos conciencia de por qué se hacen estas normas así. Y luego también había quejas con el pasaporte biológico, que tenías que hacer la muestra dos horas después de que acabase la prueba. Ahora con el nuevo código y las nuevas investigaciones salen los mismos resultados a la hora, y eso se va a reducir.
Yo como deportista entiendo que es un incordio, pero hay que volver al mensaje de justos por pecadores… no se trata de que esto te vaya a ti bien, sino que a ti te va a molestar pero sirve para pillar a otros. Yo eso lo tenía muy interiorizado.
Recuerdo hacer un control a las cinco de la mañana el día de descanso, cuando es la recuperación y está estipulado para dormir ocho o nueve horas con una calidad de sueño buena, ostras… Va con las personas, yo soy una persona que creo mucho en el bienhacer. Pero cuando tienes más poder en la sociedad, o quien gana más dinero y cree que puede hacerlo todo…
A nosotros nos han llegado quejas, claro, nos han llamado quejándose. Pero se les dice claramente, si usted rechaza el control antidopaje se considera una negativa, que está sancionada en la Ley Orgánica, artículo 20, y usted será sancionado y recibirá la sanción. Y se deja escrito en el formulario de control. De hecho, tengo alguno así, de negativa. No tienes que hacerlo, pero está en la ley, si te niegas… sanción. ¿Qué hacen? El deportista rebuzna, se enfada, como haría yo el día de descanso cuando me levantan a las cinco de la mañana, porque te descuadra tus planes.
Pero, ¿a quién no le descuadran los planes?, ¿a quién no le llama el jefe a las once de la noche que al día siguiente tiene que coger un avión e irse a Marsella? Eso nos ha pasado a algún trabajador aquí. Hay que entender que el mundo de la responsabilidad no afecta solo al deporte. Al deportista se le dan cada vez más ayudas, y me parece muy bien, pero esas ayudas están relacionadas con un vínculo, con una responsabilidad. Y esta es la forma de proteger el deporte.
Al hilo de eso que comentas, ¿vivís demasiado en una burbuja los deportistas en sitios como los Centro de Alto Rendimiento?
¿Respecto a qué?
Respecto al mundo en general, no hablo ahora de doping, sino de la misma sociedad.
Yo hablo por mi experiencia, no puedo extrapolar. En contra de lo que cree la gente son mundos muy individuales, la gente va a su bola, hace su vida, está centrada en lo suyo… Hay más afinidades con ciertos deportes, por ejemplo nosotros teníamos más afinidad con los de triatlón porque compartíamos piscina, los ves a diario. Y también puedes tener afinidad por… yo me llevaba mucho con las gimnastas que ganaron medalla en Río porque una era pareja de un compañero de natación. Es como una universidad, te llevas mejor con un grupo que con otro. Pero sí es más individual de lo que la gente cree.
¿Y el aterrizaje en el mundo real después de eso?
Fíjate, el deporte, te hablo de los minoritarios, tiene una parte de compensación económica pero, sobre todo, tiene una parte enorme de compensación mediática, eres más importante de lo que ganas. Algunos trabajadores ganan más que un deportista que no sea fútbol, baloncesto y tal, pero sí que tienes bastante foco, cuando estás en primera línea nacional estás muy acostumbrado a recibir atención. Y sí noto que a muchos deportistas eso les cuesta, perder ese foco, volver a la vida de «soy una persona normal y corriente».
Y también tenemos identificado un motivo como posible riesgo de dopaje, y es el deportista que ha sido muy bueno, ha dejado de serlo y deja de tener ese reconocimiento social… porque el deporte es ejemplar, el esfuerzo se valora pero tristemente se valora al que más gana. Yo siempre digo que preparando los Juegos estaba en un equipo con diez personas que entrenaban lo mismo que yo, y yo tuve la suerte de ir a los Juegos, ellos hicieron el mismo esfuerzo pero no tuvieron ese reconocimiento.
Y sí veo eso, deportistas con mucho reconocimiento que pierden el nivel y son tentados a doparse, noto que hay deportistas que no llevan bien la transición a ser una persona normal. Y a muchos de nosotros nos pasa desde muy joven, yo recuerdo salir en periódicos desde que tenía diez u once años, entras en una vorágine en la que lo necesitas, y luego llegas al mundo real y… Yo ahora vuelvo a estar un poco en el foco, pero hasta que llegué como director pasaron muchos años, y estuve en la normalidad. Y sí que es raro… raro.
Puedes estar económicamente mejor, tener una vida mejor, yo soy funcionario, una casa, no tengo que dar explicaciones, sientes ese alivio inicial de no tener que dar la localización, hacer lo que quieres… Pero luego ves una sensación de falta. Al deportista se le reconoce mucho pero no se le prepara para la retirada, se pasa del blanco al negro.
¿Y existen ayudas para afrontar ese paso?
Sí, existen, en el CSD y en el Comité Olímpico, charlas de ayudas a la retirada.
¿Acuden?
Sí, sí. Pero eso depende de las personas, del enganche al reconocimiento, de los niveles… haber sido campeón olímpico tiene un nivel de feedback distinto al haber ido a unos Juegos. O haber sido Campeón de España y haber ido a un Campeonato de España… igual en tu pueblo te hacen el artículo y están muy contentos, y ya.
Eso cambia mucho, y cambia cómo las personas aceptan ese cambio. Sí hay una parte que creo es fundamental, y es el cambio a la vida laboral. En el CSD hay muchas ayudas con programas de acompañamiento y tal. Es un cambio ingrato, porque ocurre al revés de la sociedad, estás aquí (pone la mano a la altura de los ojos) en reconocimiento y pasas aquí (la baja).
Yo sí he sentido que la sociedad no tiene en cuenta el esfuerzo, la trayectoria, todo lo que has hecho como deportista, porque entras al mundo de la competitividad. Para mí, a nivel personal, fue maravilloso preparar unas oposiciones en las que iban a valorarme en igualdad de condiciones, porque me pasé toda la carrera con una falta de disponibilidad de tiempo que no tenían mis compañeros, siempre estaba jugando en desventaja.
Hay una parte satisfactoria también, pues, porque ahora tienes todo el tiempo del mundo, y con la disciplina que tiene el deportista puedes llevarlo al mundo laboral. Pero cuesta, eh, cuesta. Yo tenía un entrenador que decía siempre que las empresas querían un deportista en su plantilla, porque el nivel de sacrificio no lo tiene otra persona. Pero hasta que encuentras tu lugar cuesta… Es relativamente desagradable, inicialmente, la transición es desagradable.
Tú decías que volvías a la tranquilidad, pero aquí me imagino que has vuelto a la destranquilidad… ¿cómo se llega a ser Director del CELAD?
Voy a ser honesto. Yo salí del deporte y mi transición fue un poco de rechazo, yo viví el proceso de reconocer que era una persona LGTBI, todo lo que yo había visto y escuchado en el deporte… el nivel de homofobia en el deporte es terrible, y yo había interiorizado y tragado. Entonces, cuando se acaba el deporte yo no quiero saber nada del deporte, porque me genera rechazo un sitio donde a mí se me rechazaba.
¿Crees que eso sigue siendo igual? Ese grado de homofobia, digo.
Quiero creer que hemos avanzado.
¿Paralelo a la sociedad? ¿Más? ¿Menos?
Es que la sociedad ahora también está un poco retrocediendo…
Me refiero al tópico del deportista, con perdón, «machote», que lo conocemos todos, y no sé si seguirá existiendo más allá del tópico.
No lo sé, eso se lo tendrías que preguntar a alguien en activo, yo ya estoy un poco fuera. Pero sí, he visto ciertas cosas que ayudan. Que el CSD se posicione en el Orgullo, por ejemplo, pues es algo que hace diez años no pasaba. No sé si es por el color político, probablemente, pero ocurre, y si el organismo no te echa una mano, no se visibiliza, cómo te vas a visibilizar tú, aquí se trata de algo que es mucho más alto que lo tuyo. Yo sí creo que hay cosas que están mejorando, hay más programas, más visibilidad, más referentes. Y eso ayuda, ayuda mucho. En mi momento, y mira que es hace poco, yo he escuchado unas cosas…
Y decías que tienes como una reacción.
Un rechazo al deporte tras dejarlo. Yo tenía mi carrera, Medicina, y quería opositar a Sanidad, ese aceptar que eres uno más tras abandonar el deporte quería abrazarlo. Saco mi plaza, entro en Sanidad, hago cosas que me gustan mucho, el último destino antes de venir aquí me estaba gustando mucho, eran aspectos sociales de VIH, de ayuda al colectivo.
Pero se queda aquí libre la plaza de Subdirector de Prevención al Dopaje y… Te voy a decir, la gente no conoce cómo funciona el organismo este, yo no sabía que eran funcionarios, que era un organismo público. Entonces cuando sale esa plaza a mí ya me había dado tiempo a curarme de todo el rechazo inicial con el deporte…
Es como una ruptura de pareja, al principio no puedes ni verla, pero a los cinco años igual dices «pues lo entiendo, quiero estar cerca de esta persona para ayudarla a crecer». Y a mí me pasó, yo ya hice mi proceso en el rechazo, y pensé que lo que puedo aportar al deporte es más de lo que puedo aportar a la Sanidad. Hay muchos médicos excepcionales, enfermeros, farmacéuticos…
Ahí soy uno más y aquí tengo un valor añadido, que es haber vivido el deporte. Pero necesitaba ser yo quien tomase la decisión. Si me llegan a decir de venir aquí justo al acabar mi carrera deportiva hubiera dicho que no, porque no estaba preparado. Al final es un proceso emocional. Y voy más allá… sé que no me moveré del Ministerio de Deporte. Soy funcionario, y cuando no sea Director me tendrán que poner en algún otro lugar, mi idea es no moverme del mundo del deporte.
Y el puesto este, Director de CELAD, es un puesto de designación política.
Sí, pero bueno… yo soy funcionario con una categoría muy alta. Y ahora no me quiero ir del mundo del deporte, no quiero volver a Sanidad. Siento que puedo aportar, y que tengo una visión que nutre mucho en una administración con pocos perfiles como el mío. Dar esa doble visión, tener el reconocimiento cuando hablo con deportistas, por esa doble vertiente…
Cosas de la vida, hago una oposición para ir al Ministerio de Sanidad y evadirme del deporte y al final acabo aquí, la vida te lleva por caminos que a veces empiezan por un lado y acaban en otro. Pero, en mi caso, siempre todo muy conectado con el ayudar desde dentro, con ayudar a otros.
Tú aterrizas aquí, como Director de CELAD, en octubre de 2024, y es un aterrizaje complicado, te dan una fiesta de bienvenida fastidiada.
Sí, un poquito.
Hablamos de que España entra en la lista de la Agencia Mundial Antidopaje por incumplir el cogido antidopaje durante 2023…
Venían no conformidades de 2023, entra como directora Silvia Calzón y empieza a arreglarlo. Pero es un proceso, no se puede arreglar de un día a otro. A mí me llega ya el último plazo, pero las cosas ya estaban reconducidas, estaba todo orientado con ese cambio del que yo también era parte, y eso me ayudó mucho, no es lo mismo venir desde fuera que estar como subdirector, conocer la problemática y conocer todo lo que se hace para corregir esa problemática. La bienvenida fue un poco… Te puedo decir que pasé algunos de los peores meses de mi vida.
¿Y por qué os llega esa sanción si, según me dices, ya estáis reconduciendo el asunto?
Ellos te dan unos plazos, y aquí había que hacer un cambio estructural bastante grande. Por diferentes motivos estaba la Agencia Mundial impacientándose, y nosotros teníamos que ir llevando las medidas. Los resultados no son inmediatos, tienes que cambiar un Real Decreto, no daba tiempo.
Hay un aprendizaje que me ha gustado mucho… en la Conferencia Mundial Antidopaje fui a la sesión de Cumplimiento del Código, y allí habían valorado, a comentario nuestro, que cuando la acción correctiva depende de la legislación no se puede dar para ese cumplimiento un plazo de tres o cuatro meses.
Ahora lo han ampliado a nueve, conociendo nuestro caso, pero no solo el nuestro, sino el de todos los estados soberanos democráticos con un sistema legislativo fuerte, porque el procedimiento suele ser más largo. Es como si me dices que construya una casa en dos meses… no se puede, dame dos años.
Tampoco me tienes que dar diez años, entiendo que lo lógico para considerar que se cumple debe ser acorde a la realidad, y la realidad es que un Real Decreto antes de nueve meses no lo sacas. Así que si hubiese ocurrido eso de 2023 ahora lo hubiésemos corregido, porque ya es competencia nuestra, y posiblemente no hubiese llegado la carta, el plazo sería de nueve meses, un tiempo más real.
Pero eso es anecdótico, sí que había cosas que mejorar aquí y creo que se está haciendo mejor, creo también que todos estamos más contentos con la forma en que se trabaja ahora en CELAD. Se trata de trabajar con planificación, a mí me recuerda un poco al deporte, un deportista no se prepara un ciclo olímpico pensando cada semana «qué vamos a hacer», sino que tiene una planificación correcta, qué hago aquí, qué hago después aquí, qué es más importante, qué menos, en qué puedo mejorar… es una visión estratégica bastante grande.
La forma más importante para estar más tranquilos, también a nivel trabajo interno de CELAD, es una correcta planificación. Y se llega más lejos así, es como preparar una competición e incluso objetivos en la vida, si no lo haces así vas viendo lo que te pasa en la vida. Lo hacen todas las empresas, tampoco es que te cuente nada que sea nuevo.
Pero tú vas al ordenador, buscas «Noticias CELAD», y te sale que en los últimos cinco años la AMA nos pone a la altura de Rusia durante un tiempo…
Eso ya es más de cinco, ¿eh?
Cuando nos pusieron el warning fue en octubre de 2024.
Vale, el warning sí, pensaba que decías el incumplimiento de 2016-2017. Pero te hago un inciso… están las acciones correctivas, el último warning y ser incumplidor… a esto no hemos llegado, no se nos puede comparar con Rusia.
Estábamos ahí, la posibilidad era incluso ir a los Juegos Olímpicos sin bandera…
Pero se ha quedado todo en una posibilidad, eso era el caso último. Y se ha corregido. Quizá un poco más tarde de lo que queríamos, lo confieso, pero la propia WADA ha comprendido que no puede presionar a los países para hacer una reforma legislativa mañana, yo no puedo llevar al Consejo de Ministros una ley que no haya pasado por los Ministerios, por consulta pública… Hay un procedimiento legal que uno no se puede saltar.
Bien, pero sin ir al detalle… tú lees lo que te dije antes, lees las acusaciones a un director anterior, José Luis Terreros, por irregularidades, que luego fueron archivadas por la fiscalía de Madrid… ¿Tú entiendes que quien lea eso, incluso un deportista, tenga una cierta falta de confianza en la institución?
Te voy a dar la vuelta… Llevo un año y medio aquí y solo hablamos del pasado, creo que deberíamos volver a poner el foco en cómo están las cosas ahora. Posiblemente voy a sacar un récord de controles, hemos multiplicado por ocho el tema de la educación… La situación actual de la CELAD es inmejorable. O por lo menos es mejor de la que hubo nunca. Inmejorable no, porque siempre hay cosas que mejorar.
Pero reitero lo de antes… ¿entiendes que pueda haber, dentro de los propios deportistas, una falta de confianza en la institución?
Bueno, pues vamos a seguir para adelante por este camino, para que se pueda volver a crear la confianza. Pero no podemos crear la confianza hablando siempre de lo que pasó hace cinco años. Yo entiendo que un periodista lo pregunte, me parece acertada la pregunta, no quiero invalidar, pero sí que debéis entender que hemos cambiado sistemas, hemos cambiado la comunicación, la participación de los deportistas, mucha más educación, los deportistas pueden hablar maravillas porque ahora ocurre lo que nunca me ocurrió a mí…
Tienen correos todas las semanas, videos, formaciones, realidad virtual, estamos llegando cada vez más. Y tienen más controles, y ellos lo ven.
Yo entiendo que no puedo cambiar un pasado en el que yo no estaba, lo que puedo hacer es seguir andando, seguir cumpliendo pequeñas metas. ¿Puedo entender la desconfianza? Pues seguiremos andando y creando una nueva confianza, es lo que estamos haciendo y creo que existe una nueva confianza en los deportistas.
No puedo cambiarlo en dos días, ya me gustaría, me encantaría crear una cultura de más confianza a lo que se hace aquí, pero creo que es cuestión de tiempo y, lo dije cuando llegué, hay que valorar positivamente lo que se está cumpliendo y no hablar tanto del pasado. Yo he hablado mucho del pasado, eh, me he mojado, he sido claro, he explicado, pero ahora solo tengo ganas de sacar datos de récord y una situación estable con la Agencia Mundial, que a mí me han transmitido que están contentos.
Hemos sido el primer país del mundo en mandar el borrador de la nueva Ley Orgánica que se va a modificar el año que viene, y la Agencia Mundial nos felicitó, porque acababan de aprobar el código y el día uno ya lo estábamos enviando. Eso es un cambio, no quiero que me pille el toro, se trata de planificar, legislar en este país es complicado… no complicado, es garantista, no puedes hacer una ley que toque derechos fundamentales a base de decretazo.
Y eso está bien, como país considero que es muy bueno. Así que el proceso es largo, complicado y duro, y yo debo planificarlo antes. Hacer las cosas rápido y bien, que es adelantándose a los problemas. Siempre salen enanitos en la vida, pero lo que sí puedes planificar marca la diferencia.
De hecho, tenía unas declaraciones tuyas respecto al pasado que son muy definitorias. Es de una entrevista que te hicieron en El Periódico el 17 de abril de 2025. Dices textualmente: «Creo que no se han ocultado positivos, pero sí se han ralentizado decisiones más de la cuenta». Es una declaración muy honesta y muy valiente, pero vuelvo a lo de antes… ¿no puede ahondar en la falta de confianza del deportista hacia la institución?
Pero es que eso ahora no ocurre. Yo tampoco estaba aquí para juzgar, no tengo esa información.
Cuando ya estabas aquí, aunque no como director, ¿no podías acceder a esa información?
Cuando estaba de subdirector sí, pero yo entré con el nuevo equipo directivo, con Silvia (Calzón, antigua director del CELAD). Ella llega en enero del 2024, y yo dos meses después. Antes de eso puedo tener los documentos, pero no conozco los motivos. Conozco de casos que se han ralentizado más de la cuenta, igual porque no sabían si ir para adelante o para atrás.
Yo soy de los que cree que debes ser valiente, que nosotros debemos mojarnos. Te lo voy a decir honestamente, ¿que me tumba un caso un tribunal? Bueno, yo lo he intentado. Tengo mis motivos, obviamente, no voy a ciegas. Y por lo que sea, por los argumentos que el juez considere, me lo tumban, y yo tengo que cumplir la sentencia, como todos. Pero soy de los que pienso que debes mojarte y no pasa nada por equivocarse.
Si te tumban un contecioso-administrativo o un procedimiento sancionador de un deportista ,ellos habrán encontrado un motivo legal por el que la instrucción del expediente o la resolución del comité sancionador no era la adecuada. Vale, respetamos y si hay algo que aprender se aprende. También te digo, es importante leer la sentencia para valorar si se ha fallado en algo. Pero no tomar decisiones porque no me atrevo no me parece valiente.
Si algún día me equivoco y pierden la confianza en mí yo me iré. Esto es como una competición, hay que darlo todo, perder y decir «me he reservado»… pues no haberte reservado, cuando estás en un puesto de responsabilidad tienes que tomar decisiones, a veces más acertadas y a veces menos. Obviamente si estás todo el rato tomando decisiones no acertadas pues lo más lógico es salir del puesto…
En ese darlo todo, nos contaba Alberto Yelmo en una entrevista para Jot Down Sport, que se trataban de forma diferente los casos dudosos o posibles suspensiones, en deportistas de más foco mediático. Al final estás poniendo en el disparadero a esa persona de una manera mucho más grande que a otros deportistas.
Yo no estoy de acuerdo con esa idea, la verdad. Entiendo que Alberto lo dice en base a lo que ha visto, pero el poder real que tenemos nosotros es ser completamente independientes y tener la misma valoración para todo el mundo. En las suspensiones provisionales a día de hoy, que posiblemente cambien en la próxima Ley Orgánica a causa del Código Mundial Antidopaje, no porque yo quiera, en esas suspensiones, digo, tenemos un esquema en el que decidimos igual con independencia de la persona que sea.
Y además, no podemos tener una doble vara de medir dependiendo de si el deportista es mediático, no sé si a lo mejor otras personas la tienen, no sé a qué caso se refiere (Alberto Yelmo), pero yo no la voy a tener. Igual que también te digo, si es muy mediático y no tenemos motivos para poner una provisional porque ha tomado una medicación que no es una sustancia específica, es una sustancia de abuso, pues… La WADA quiere castigar mucho las sustancias de abuso con el nuevo Código, sanción provisional de dos a cuatro meses, algo que para mí no tiene sentido.
¿A qué te refieres concretamente con eso de sustancias de abuso?
Cocaína, marihuana, anfetamina. Y para mí no tiene sentido poner una provisional, que es lo que se está valorando con el nuevo Código, cuando igual le pones una provisional que dura más que su sanción posterior, a mí me preocupa un poco eso.
Así que las diligencias por sustancias de abuso habrá que priorizarlas, para que el deportista no cumpla más meses de provisional que luego de sanción oficial. Son cosas que a mí no me cuadran. Voy a ser honesto, el Código no nos contenta a todos, somos muchos países, muchas federaciones internacionales que hacemos nuestras aportaciones, y cada uno tiene una perspectiva. Al final es una forma de regularizar todo.
A día de hoy la forma en que se tratan las provisionales es un esquema de decisión en el que a mí me da igual el nombre del deportista, solo me interesa su nivel, su deporte, porque cambian mucho las sustancias según deporte, la edad, el sexo… y yo tiro para abajo, el nombre me da igual.
Sí me parece diferente una provisional, lógicamente, si el deportista es olímpico y le va a quitar la plaza a otro, que si es deporte aficionado, amateur… Hay que recordar que nosotros hacemos también controles porque cumplimos requerimientos de las federaciones nacionales. Aparte yo tengo mi plan de distribución de controles, que yo controlo, a X número de deportistas que me interesa controlar.
¿Y eso cómo se decide?
¿El plan?
Sí, ¿cómo decides ir a un deportista o a un grupo de deportistas concreto?
Mira, muy sencillo (coge un papel y va marcando los supuestos). Nosotros tenemos un grupo de deportistas que es X. De estos, valoramos hacer controles en competición y fuera de competición, y tienen que tener un número de controles. Tengo la sensación de que antes… bueno, no es la sensación, es la evidencia, normalmente a las empresas con las que trabajamos para que se hagan los controles se les daba un plazo bastante grande…
Bueno, yo te he llegado a leer, en esa entrevista de El Periódico antes citada, que el régimen de controles antidopaje que pasabas durante tu etapa como deportista era predecible.
Sí, totalmente. Vuelvo a lo que te contaba… cuando tú das un plazo muy grande, la empresa se gestiona como quiere, pero si tú en el pliego pones un plazo mucho más corto entonces puedes atacar el momento que tú quieres.
Nosotros no solamente estamos aumentando el número de controles, sino que también los estamos haciendo mucho más dirigidos. Yo sé en cada deporte, y lo sé porque tenemos información, cuándo pueden ser los momento en los que se puede activar la utilización de sustancias dopantes. El papel todo lo aguanta, si tú haces un control fuera de competición el día antes de la competición… sobre el papel es fuera de competición. ¿Lo es realmente?
Pues no mucho, solo sobre el papel. Nosotros hemos intentado cumplir no solo con los números sino con los cuándo, a mí no me interesa hacer un fuera de competición el día antes de la competición para marcar un check, a mí me interesa luchar contra el dopaje. Y para eso piensas: vale, este deporte tiene un pico de entrenamiento en tal mes, y principalmente en estas semanas, porque en X semanas tienes la competición. Pues yo quiero que se haga el control en estos tres días.
¿Y crees que ahí has podido cambiar algo por tu experiencia como deportista de alto nivel?
Sí, mogollón, ahí sí que puedo decirlo, en la forma de ayudar al departamento para planificar controles. Toda la experiencia suma, igual en aquel momento no lo pensaba, pero estando en el Centro de Alto Rendimiento ves cómo entrena el resto.
Si hubiera estado fuera, sabría de natación, pero al haber estado allí me sé la temporada de triatlón, de atletismo, la de los deportes de equipo de cuando estuve en el Canoe, que entrenábamos waterpolo y natación juntos. No tiene nada que ver un deporte individual y uno de equipo. Las pretemporadas, por ejemplo, no tienen nada que ver, nuestras pretemporadas son relajadas, luego tenemos los ciclos de entrenamiento. Y en deportes de equipo no, se pegan una pretemporada fuerte, y luego cada semana es un microciclo. Y ver ayuda a planificar.
Creo que estar muy lejos del mundo del deporte no ayuda, no digo que tenga que ser el director, pero sí que gente dentro de los organismos debe conocer bien el deporte, porque el mundo del dopaje es una simbiosis entre jurídico, médico y también deportivo, y es difícil encontrar… Perfiles que tengan los tres es muy difícil, pero es bueno poner cosas en común y aprender los unos de los otros. ¿Por qué?
Porque el deportivo te va a explicar la planificación, el médico te explica los efectos que pueden tener las sustancias y el jurídico cómo sancionar y cómo tener todo atado. ¿Qué ocurre? Que la CELAD es un organismo muy complejo, porque estamos en deporte pero necesitamos un conocimiento sanitario y jurídico tremendo. Tenemos un apoyo brutal de la parte jurídica del Ministerio, por ejemplo.
Una de las cosas que más me sorprende, de hecho, es lo transversal que es el dopaje, no estamos en ningún lado, pero tocando todos a la vez. Así que conocer esto, como deportista, es fundamental. Conocer los ciclos, conocer que cada ciclo es diferente porque cada temporada es diferente… Hay que mirar el calendario de cada disciplina, ni siquiera de cada deporte, leerlo y decir «aquí», «aquí» y «aquí».
No tengo problema en decirlo, aunque pueda ser más previsible, pero ir a un clasificatorio tiene sentido. Pero también dentro de lo previsible hay que ser imprevisible. Aunque tenga muy claro esto, aunque tenga muy claras cuatro fechas, a veces cambio una para ser imprevisible. Otro ejemplo… tengo estas cuatro fechas, tengo disponibilidad para hacer más controles y hago dos seguidos, eso el deportista no se lo espera nunca.
Porque yo sé lo que pasaba cuando yo era deportista, y sé que eran muy previsibles. Así que tenemos claro dónde ir, porque tienes más posibilidades de encontrar sustancias dopantes, pero también contamos con extras para incorporar en unos momentos u otros, hoy aquí y dentro de un tiempo allá (va marcando hitos sobre un papel). Igual me interesa solo una, eh, pero hago las dos. O una en medio de dos más previsibles. Este es el juego que te da.
Te quería preguntar por los TUEs, esas autorizaciones de uso terapéutico. Los últimos datos que presenta la propia CELAD en sus tablas hablan de casi 500 en 2023. ¿No son demasiados?
¿Por qué?
Lo planteo de otra manera… ¿no representan una quiebra en las reglas del juego?
Puede interpretarse, también, como un mayor aumento del conocimiento. Si hay más conocimiento sobre estas tablas, la gente sabe que debe pedirlas. Y la gente se rompe una pierna, la gente tiene una patología médica crónica… Yo no lo veo como algo que exclusivamente sea para analizar que haces trampa.
El análisis real de la TUE es valorar exactamente la sustancia por la que se pide esa TUE, no es lo mismo una sustancia específica que no específica, o la posible mejora en el rendimiento relacionada con la patología. Y para eso está el comité independiente que valora, con siete médicos, si eso es plausible o no. Y ahí se valora que la patología médica tenga correlación con lo que se pide.
Pero a lo que me refiero yo es, por ejemplo, los famosos asmáticos, que igual es más de los noventa que ahora… Tú tienes asma y esa es una más de tus condiciones físicas. Si te permiten corregir eso ¿no le damos ventaja a unos sobre otros?
Pero ahí hablamos del derecho a la salud, a la integridad física.
Sí, hay derecho a la salud, pero no existe el derecho a ser un competidor de alto nivel.
Pero por eso está regulado. Un deportista que tenga una enfermedad tiene derecho a competir, otra cosa es quien no tenga una enfermedad y use una sustancia para aumentar el rendimiento. Pero aquí también estamos entendiendo que los deportistas son personas, si no puede competir nadie con una enfermedad… A lo mejor podría ser una solución, que lo dijera la WADA (sonríe).
Pero a día de hoy lo que veo en ese aumento que señalas es el aumento de información. ¿Por qué lo piden más en fútbol? Porque el deportista está más cerca de un médico y el médico sabe que debe pedirlo. El de bádminton que juega en Cuenca, va al club y es muy bueno, pero no puede permitirse tener un médico todo el día con él, a ese lo receta el médico de cabecera algo y él no sabe que tiene que pedir el TUE.
Pero vuelvo a lo de antes… Tú eres un deportista de élite, caes en una enfermedad y a ti te recetan algo para pasar esa enfermedad… ¿No estás salvando una contingencia con esto del TUE?
Pero es que se hace para tratar una enfermedad, es una asistencia clínica, y las TUEs no son infinitas. Algunas igual se dan para veinte días.
Un calmante, por ejemplo, un supresor del dolor.
Tendría que valorarse con la patología y durante un tiempo estimado que vaya a durar esa patología. Si me quiero tomar un calmante para que no me duelan los golpes en el ring pero no tengo ninguna patología… va a salir positivo.
Pero gran parte de tu competición, como nadador, era que te doliera mucho… Igual no estoy explicando bien el matiz.
Sí, sí, pero no lo veo, no lo entiendo así.
Ejemplo concreto, un tramadol.
Se tiene que pedir una TUE y tiene una duración determinada, no puedes estar tomando tramadol todo el tiempo. Y luego vamos a pensar que existen funcionarios, jueces… no se pueden hacer informes falsos, esto también se puede investigar, el médico deportivo está muy sometido a presión de que vayamos y… Las inhabilitaciones para ellos son de por vida, no es una suspensión.
Bueno, tú sabes que hay médicos deportivos inhabilitados de por vida que siguen trabajando de forma no oficial.
Sí, pero se han llevado por delante a otra gente que fue sancionada, y es una cosa de hace mucho tiempo. Si te juntas con un inhabilitado te cae la sanción a ti como deportista. Y han caído así, eh, ha caído un buen grupito así. De hecho, en cuanto tenemos información los seguimos, deberían saltar a la gente las alarmas.
Pero volviendo a las TUEs… Las TUEs han aumentado sobre todo en deportes donde tienen más información. Ojala todos los deportes, lo digo de verdad, tuviesen el acompañamiento de fútbol o baloncesto, que tienen un seguimiento médico tan bueno. Y existen, porque, de hecho, existen y seguro que me puedes dar nombres, dopajes no intencionados en esos deportes, pero ¿cómo no se lo has contado? Sorprende, sorprende mucho. Pero, ¿me sorprende en el de bádminton de Cuenca? Pues no tanto, porque conozco la realidad del deporte.
La gente piensa en el deportista y piensa en un equipo técnico alrededor… nada más lejos de la realidad. Hay deportistas olímpicos que están en su pueblo con su entrenador, no tienen ni fisio. Ahí el CSD hace un montón, porque hay ayudas a fisios, a psicólogos… Antes ni se hablaba de psicólogos, para conseguir un psicólogo en 2016 la que tuvimos que liar… La gráfica de los TUEs es muy difícil de valorar, 500 autorizaciones, habría que ver, igual alguno tuvo más lesiones… Lo que hay que valorar es la sustancia, eso sí, y luego poner en valor al Comité, que son médicos independientes.
¿Esas decisiones del Comité son públicas?
No, las del Comité de autorizaciones no.
Deporte aficionado, pienso en la moda del running, las maratones, algunas pruebas cicloturistas… ¿Eso también lo cubrís vosotros? ¿Os sentís responsables de ello?
Yo me siento responsable de todo el deporte federado que ocurra en España. Lógicamente a nivel de recursos, de solicitudes, de valoración de perfiles y tal… pero yo me hago responsable de todo. Además, hay una cosa que me gusta decir, la WADA considera que somos responsables del deporte en nuestro país a máximo nivel, y yo considero que somos responsables, dentro de lo que dice la ley, de luchar contra el dopaje en todo el territorio, siempre que sea deporte federado.
¿Y a ti esa situación del deporte aficionado te preocupa?
Esto es una cosa a nivel deportivo y a nivel de salud. Yo creo que existe un aumento en el intento de hacer competiciones que a lo mejor la gente no está preparada físicamente, y pueden ocurrir patologías médicas o puede ocurrir que quieran utilizar una sustancia dopante para conseguir ese objetivo.
Para ti ¿el dopaje es delito?
Uff, ¿delito penal?
Si es delito… Otra pregunta que podría hacerte es si es una falta, al considerar que quien se dopa perjudica a los rivales, incluso desde un punto de vista económico.
Aquí no te voy a contestar, es la primera vez que te lo digo (sonríe), pero no te voy a contestar. Porque creo que aquí yo no me puedo poner por encima de lo que dice la ley, y eso es la sanción administrativa.
Puedes pedir un TUE para no contestar.
No, creo que es una sanción administrativa, salvo que haya un grupo criminal organizado donde podría entrar un delito penal.
Eso va de suyo, entiendo que eso que llaman «las mafias del dopaje» entran en lo penal. Pero el deportista que se dopa…
A mí me gustaría… Me parece muy bien el esfuerzo de la Agencia Mundial Antidopaje armonizando las sanciones, pero me gustaría más flexibilidad en, por ejemplo, castigar con más años ciertos casos. Sigo considerando que es una sanción administrativa, porque la ley es lo que nos dice, pero creo que podríamos ser más duros en ciertos casos.
Tirando a rigorista en esto.
Sí, quizá sí.
La última… con lo que me has contado, ¿cambiarías todo esto por una medalla en Río?
Mira, no. No porque… no sé, creo que son dos etapas en la vida, y me siento muy satisfecho con esta.
Es la respuesta que más me ha sorprendido de todas, estaba convencido de lo contrario.
Ya, pero no. La vida tiene muchas etapas, y el deporte es una de ellas. Tener un superéxito en una no te llena toda la vida, y a mí me está llenando mucho esto que hago ahora. De hecho, cuanto más te llena una etapa de tu vida más vacío te deja después, así que me daría un poco de miedo ese ¿y ahora qué? Incluso después de esta me gustaría tener otros objetivos profesionales. Un superéxito no compensa una vida entera.
Yo pensaba que sí, eh, si me lo dices hace doce años te digo que sí… Pero después de irme del deporte sé lo que es el vacío que te deja un gran éxito. Prefiero ir a unos Juegos sin conseguir una medalla y tener esto, la vida no son veinticinco años, es mucho más. Pero es un aprendizaje de ahora, eh, por supuesto si me lo preguntas en Río te digo que sí. ¿Me hubiese gustado conseguir más? Por supuesto, pero sin renunciar a esto. En la vida a veces hay que renunciar, pero no todo vale.










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