Análisis táctico

El Betis de Pellegrini cae ante un Maresca que se las da de Guardiola

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Isco, del Betis (Foto: Cordon Press)
Isco (Foto: Cordon Press)

La final de la Conference tuvo un resultado sangrante de los que suelen darse cada tanto. Fueron dos partes bien diferenciadas, una por equipo, y sin embargo el Betis salió goleado. El buen planteamiento de Pellegrini duró hasta que llegaron las sustituciones, momento en el que uno de los mejores centros del campo del mundo tomó la pizarra a puro talento. Ahí desapareció Isco y emergió en su lugar Palmer, con ello el partido para el Chelsea.

Gusto como lateral interiorizado y gol del Betis

Eso sucedió ya en la reanudación, con el Betis 1-0 arriba. Como toda la temporada, Maresca había decidido dárselas de Guardiola y el gol en contra hay que apuntárselo a él ya que se lo merece. El italiano también fue asistente de Pellegrini, pero nadie se gana grandes banquillos porque sus equipos se parezcan a los del chileno, uno de los entrenadores más desconsiderados de la historia. Así que, como todos queremos trabajar en lo que nos gusta, hay que entender que Maresca tome decisiones como asignar por defecto la función de volante a su lateral derecho.

El elegido fue Gusto, un jugador rápido en distancias cortas que con balón podría ser cualquier futbolista de los que no juegan finales europeas. Entonces, en fase de iniciación, Gusto lógicamente perdió varias posesiones cuando le tocó gestionarlas y una de ellas acabó en las botas de Isco, en la zona del enganche, consecuentemente en gol. Los entrenadores deberían saber que lo que el exitoso Guardiola hizo con Lahm fue detectar que en él había un alma gestora de juego que los técnicos limitaban a la defensa, no quedarse con que usó a un lateral como volante.

No obstante, bisagrear a Gusto supuso algo aún peor. El Betis atacaba por la izquierda con Abde, un rápido conductor de buen regate, al que conviene defender de manera estable: debido al sistema, Gusto no pudo hacerlo. Cada recuperación verdiblanca pasó por Isco y fue desenlazada por la izquierda, de ahí que Abde llevase consigo el peligro y el gol, mientras Antony pasaba desapercibido en el costado opuesto.

El Betis se estrecha para anular a los centrocampistas del Chelsea

A fin de provocar esas recuperaciones, Pellegrini propuso una espera zonal en bloque alto-medio que se estrechaba hacia dentro. El técnico se aprovechó del dogma combinativo del Chelsea y con su plan consiguió anular el virtuoso centro del campo blue, CaicedoEnzoPalmer, su única interacción diferencial. Bloquearon a los dos volantes para forzar al Chelsea a salir por fuera o lanzar, situaciones que no le beneficiaban. Si bien sus delanteros no son duelistas aéreos, lo que dificulta esta vía, la estructura invariable utilizada por Maresca tampoco favoreció el avance exterior a ras de hierba.

Enzo Maresca ha derrotado al Betis (Foto: Cordon Press)
Enzo Maresca (Foto: Cordon Press)

Para construir, el 4-3-3 del Chelsea pasó a contar con solo tres en el fondo, ejerciendo un lateral como tercer zaguero retrasado. Siempre sucede así. Esta vez fue Cucurella en la izquierda, el sector potente en lo asociativo. De este modo, el hundimiento del español lo alejaba de Enzo y, con Caicedo bajo marca, la salida no se conseguía. Darle el balón a Madueke, situado de espaldas metros adelante, no parecía la alternativa más fiable. Mientras que el sector derecho, con Chalobah lateralizado y Gusto como volante, por supuesto no mejoraba su conexión con Palmer. Así que durante la primera parte el Chelsea se vio obligado a forzar pases interiores como el que supuso el gol del Betis.

Abde se lesiona y Palmer toma el partido

Pero todo cambió en la reanudación. En primer lugar, Maresca introdujo a James en el entretiempo por el sacrificado Gusto. James es mejor futbolista que el francés y especialmente tiene mejor pie, a saber por qué fue suplente sin estar en la UCI. El fútbol son nombres propios y no números, pero aunque nadie cuerdo piense que un centro del campo como el del Chelsea necesita un defensor adelantado que le dé superioridad numérica para conectar entre ellos e imponerse a un rival de calidad muy inferior, caso del Betis, al menos James no estorbaba como Gusto y por ello el Chelsea mejoró los inicios. Sin embargo, la remontada no hubiera sido posible sin la lesión de Abde.

Con el ingreso de Jesús Rodríguez, el Betis perdió su eficacia ofensiva. El canterano incide por la banda pero no tiene el fútbol fulminante del internacional marroquí, por lo que el conjunto bético dejó de herir. Siquiera amenazar, he aquí el principal problema, ya que el Chelsea se atrevió a asumir riesgos en ataque y en consecuencia el Betis sufrió en lo defensivo. Con William ausente, Pellegrini no compensó el «con balón» introduciendo a Lo Celso, entonces Isco se vio huérfano de socios también para tocar. Isco es el mejor del campo pero ni Messi pudo ganar títulos para su país hasta que le rodearon bien. La nueva situación supuso que el trío de centrocampistas del Chelsea se hiciera con el partido, al tiempo que el Betis se hundía.

Manuel Pellegrini no ha podido hacer campeón al Betis (Foto: Cordon Press)
Manuel Pellegrini (Foto: Cordon Press)

En esa coyuntura apareció Enzo, que unió el juego, asistió y además marcó. Uno no es el eje del juego en la mejor selección del mundo por la gracia de Dios. Apareció Caicedo, que sostuvo, gestó y al final, conectando con Enzo en la frontal del área, marcó. Fue invitado a la fiesta Sancho, el mejor jugador del equipo finalista de la pasada Champions, hoy suplente de Madueke, un falso bueno al que Sabaly había secado. Tomó precisamente el lugar de Madueke en la izquierda, encaró al lateral y marcó el tercero.

Y sobre todo apareció Palmer, volviéndose imparable. Recibió el balón en dos ocasiones en la mitad rival y regaló dos remates de cabeza que voltearon el marcador. A golpe de creatividad, Palmer es capaz de hacer que parezca buena la decisión técnica de poner a Enzo cerca del área. También Jackson puede pasar por ariete válido para un aspirante a Premier, si el que le asiste es Palmer. Fue Jesús quien le defendió ambas jugadas de manera pasiva, pero habría que preguntarse por qué Pellegrini pensó que Jesús podía atender a Palmer, alguien capaz de quebrar incluso al mejor de los defensores, en lugar de planear algo que lo solucionara. Isco se había postulado de nuevo como MVP, como cada vez que juega, pero finalmente lo fue la calidad diferencial del ex del City, puro guardiolismo.

 

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