
Mbappé fue suplente ante el Oviedo y aprovechó la zona mixta para cargar contra su entrenador. Ironizó que tendrá que trabajar más duro que Gonzalo y Mastantuono para volver al once. Arbeloa, por su parte, respondió en rueda de prensa que un futbolista que se borra del Clásico no está para ser titular tres días después.
La batalla blanca recordó cuando, en marzo de 1989, Beenhakker decidió alinear a Llorente en lugar de Butragueño para una eliminatoria de Copa de Europa, entonces el referente madridista se molestó y pasó al ataque dialéctico. «Yo creo que un delantero debe salir al campo a jugar al fútbol y no pensando en marcar a un lateral contrario. Parece claro que Beenhakker no confía en mí. ¿Italia? A este paso me van a tener que vender barato».
Mientras Butragueño se dejaba querer por la gran liga del momento, Mendoza advertía a su entrenador que el 7 era patrimonio de club y con el patrimonio del club no se juega. Por si fuera poco, Cruyff dirigía al Barça y aprovechó la coyuntura para ajustar cuentas a Beenhakker, con quien había tenido un roce técnico años antes en el Ajax. Dijo que él «no hubiera dejado a Butragueño en el banquillo. Tiene que jugar siempre porque el Madrid es Butragueño y diez más».
Precisamente Cruyff había vivido una situación similar en su etapa como jugador, por lo que sabía las consecuencias institucionales de ese tipo de presiones. Durante la temporada 75/76 tuvo problemas de entendimiento con el nuevo entrenador del Barça, Weisweiller, porque este le exigía jugar en punta, mientras el tres veces Balones de Oro quería total libertad en el campo.
Ser sustituido en un partido ante el Sevilla provocó que el holandés manifestara públicamente: «No me gusta el sistema de juego que practica el equipo. Los dos primeros años estuve muy bien en el club. Lo que sucede es que la situación ha cambiado. Hablaré en el mes de abril, cuando decida lo que hago. Tengo algo contra alguien».
Desde la presidencia, Montal primero lo consideró un «acto de indisciplina» de la estrella y sin embargo luego se posicionó de su parte, porque tal era su dimensión y había sido su coste. Cesó al técnico alemán en el desenlace del curso y acordó la vuelta para el siguiente de Michels, la exigencia de Cruyff.

Si Beenhakker salvó el despido inmediato porque iba camino de ganar su tercera Liga y acabó por pasar la ronda europea contra el PSV, esta misma acumulación de victorias sostendría al propio Cruyff en el banquillo un lustro después. Fue tras criticar que Laudrup ya solo jugaba para lucirse cuando su puesto se discutió. El ídolo danés expuso entonces un «él o yo» y solo el peso de tantas Ligas permitió que Núñez controlara su impulso tras perder la Champions ante el Milan de manera dramática.
Arbeloa no es ninguno de ellos, por lo que le espera la suerte de Weisweiller. La de Lattek en 1983, cesado después de que Núñez asegurara que «no contrataremos a ningún entrenador sudamericano porque la plantilla está pensada para un europeo» porque Maradona, a quien no le gustaban ni los métodos ni el carácter del alemán, pidió a Menotti.
O, en el propio Madrid de Florentino, la que corrió Camacho en septiembre de 2004 dirigiendo a los Galácticos. «Si uno es el técnico del equipo, debe ser uno el que elige los jugadores que lo integran. Esto no es posible en el Real Madrid y por eso me fui del club», reconoció.
Pese a que Mbappé ha sido responsable del último show contra la imagen del club más laureado de la historia, que presume de señorío, no le acarreará consecuencias. De lo único que se libra Arbeloa es de ser cesado mientras el Madrid se juega algo. Su marcha está garantizada hoy como lo hubiera estado en enero, justo tras estrenarse en Copa, si Mbappé hubiese querido.
Porque lo del debido respeto a la figura que vela por el grupo está bonito como concepción moral, pero la realidad indica que la única escapatoria de un entrenador al enemistarse con los cracks del presidente es tener la mochila cargada de títulos.


Angel Di maria
«En la época de José Mourinho La única manera de parar al Barça de Guardiola ERA CON PATADAS,incluso TEMIA por Leo messi»
RECORDAD que en esa final el Real Madrid VETÓ a iturralde y undiano Mallenco PERMITIÓ SUS AGRESIONES IMPUNES
La táctica del Club Estado con el fichaje de Mourinho es la misma que en su primera etapa. No le fichan para ganar, le fichan para ensuciar, difamar, generar odio e intentar destruir a una de las mejores generaciones de futbolistas del Barça. Hay que estar preparados.
El BUROFAX de Negreira: munición para la administración desleal, pólvora mojada para la corrupción deportiva.
Por fin podemos ver el burofax completo de Negreira al @FCBarcelona sin cortes interesados.
El burofax de Negreira a Bartomeu es un indicio potente de una eventual administración desleal, pero no acredita corrupción deportiva. El propio texto gira en torno a deudas económicas, acuerdos incumplidos y servicios facturados al margen de una justificación clara, lo que remite al art. 252 CP: gestión desleal de un patrimonio ajeno con perjuicio para el club.
Negreira amenaza con “cursar denuncia” y con hacer públicas “todas las irregularidades” que ha conocido “de primera mano” en el Club, vinculando esa advertencia a la decisión de cortar unos pagos que considera contractualmente debidos.
Es decir, la presión se proyecta sobre la continuidad de unos cobros y sobre su eventual exposición pública, no sobre la revelación de ningún partido amañado ni sobre la existencia de instrucciones para predeterminar resultados.
Por eso, el burofax puede leerse como un indicio incriminatorio en clave patrimonial: sugiere pagos reiterados, de cuantía relevante, cuya supresión podría haber generado un perjuicio económico ilegítimo al FC Barcelona y, por derivación, responsabilidad de quienes los autorizaron u ocultaron.
Ahí encaja la administración desleal, el delito que sanciona a quien, teniendo facultades de gestión, actúa contra el interés del titular y causa un daño económico evaluable.
En cambio, el art. 286 bis.4 CP exige una finalidad específica: predeterminar o alterar de forma fraudulenta el resultado de una competición de especial relevancia.
Ni el contenido del burofax, ni el resto de la instrucción han aportado un solo indicio concreto de compra de partidos, manipulación de designaciones con efecto en el marcador o instrucciones arbitrales ilícitas.
Podrá hablarse de opacidad y de posible administración desleal, pero, a día de hoy, no de corrupción deportiva en sentido técnico penal.
Aunque la corrupción deportiva del art. 286 bis.4 CP sea un delito de mera actividad, no basta con probar un pago; hay que acreditar el elemento subjetivo: que la ventaja se ofrece o recibe con la finalidad de alterar fraudulentamente el resultado de una competición.
Sin ese propósito concreto de amaño, el pago podrá ser ilícito por otras vías, pero no integra corrupción deportiva en sentido técnico penal.Aquí Negreira amenaza a Bartomeu que sino sigue pagando desvelará que ese dinero se lo llevaban Rosell y Contreras entre otros, esto demuestra la Administración Desleal y descarta la Corrupción Deportiva junto con declaraciones de 21 árbitros que dicen que jamás hubo coaccion.Fin
Negreiranet. Com
Del abogado Miguel Galán
Me encantan los artículos dedicados a los campeones de Liga y Copa 2025/26 en JotDown.