
A la espera de la utópica Liga que pudiera cambiarlo todo, la temporada del Madrid pone de manifiesto que mover el banquillo y las piezas secundarias del campo no funcionó. Dijo Arbeloa el fin de semana que no cree que haya que revolucionar el equipo para la próxima temporada. Los aficionados, por su parte, pusieron el foco en el partido contra el Alavés, pitando a sus mayores figuras. No se quiere un «brazos cruzados» de Florentino, tras cero títulos reseñables en los dos últimos cursos.
Ni se espera. Las decisiones tomadas por un magnate herido en el orgullo del club más grande de la historia no pueden ser menos que sensibles. Cabe recordar que Florentino es alguien que vendió a Cristiano Ronaldo cuando aún acumulaba Balones de Oro. Dice el Bernabéu que es el momento de sacar un crack para reconfigurar un equipo perdedor. Y el presidente escucha. ¿Un verano 2026 revolucionario? Pues depende de a lo que Arbeloa llame revolución.
El Bernabéu contra Vinicius
Por estatus e importancia, las figuras del Madrid actual son Vinicius y Mbappé. Hacia ellos fueron los abucheos. Se trata de top-5 mundiales que, sin embargo, no llegan a entenderse a la altura de su categoría. Sobre el campo deciden partidos como nadie, pero casi siempre desde sí mismos o mediante otros socios.
Aun cuando se encuentran, parece que se buscaron, no que brote la interacción. En la vuelta ante el Bayern, el generoso Vinicius miró a Mbappé con insistencia, pero únicamente lo encontró en un gol, perdiéndose el resto de pases. Los movimientos de uno no acompañan a los del otro, y viceversa. Ni las ubicaciones. Desean acaparar ataques porque sienten el fútbol así y es así como se lo pasan bien y refulgen. Ninguno luce desde el área, dispuesto a entretener centrales y cazar goles, sino hacia ella. Reducir variables de ataque facilita el asunto al rival. Finalmente, aunque menos importante, juntar en un equipo a dos delanteros que no están dispuestos a defender es demasiada limitación —según dijo Guardiola— en un fútbol donde los mejores dominan cada fase del juego.
Como en el partido ante el Levante, la pitada mayor la recibió Vinicius. Debido a ella pidió perdón en su gol. Injusta sentencia, a qué negarlo, para alguien que ha exprimido todo desde que llegara como promesa en 2018. A menudo se le critica una personalidad incomprendida, al tiempo que su fútbol no dejó de crecer.

Fue quien determinó varias Champions ganadas, pero es el señalado en cualquier mal momento. Que si no corre, que si no la pasa, que si solo sabe quejarse. Esta temporada frenó. Sus cifras pagan las consecuencias del fluir del equipo: 19 goles y 13 asistencias. Poco para un delantero inmortal, aun con 25 años. Fue el mejor cuando el equipo funcionaba y cabe poca duda de que, si volviera a funcionar, Vinicius volvería a serlo. Algo que, sin embargo, no sucederá. Me confirman varios socios que se acusa a Vinicius de quebrar la temporada por su desencuentro con Alonso y que, al perder, está sentenciado. «Aquí, que a un jugador se le cruce la afición es veneno». Hoy la prioridad es Mbappé.
Un Madrid para Mbappé
El francés ha sido el jugador más deseado en la trayectoria de Florentino, que ya es decir. Su fichaje fue un caso de Estado en su país hace solo dos cursos. Es el mejor pagado de la plantilla, mientras a Vinicius le resta un año de contrato y aún no ha renovado porque aspira a cobrar lo mismo. El Madrid es también una gran empresa, donde Vinicius ya se amortizó y Mbappé se amortizará porque aún tiene 27 años.
A su favor están los cerca de 90 goles hasta la fecha, más del doble que Vinicius en ese tiempo. El gol es el bien más cotizado en fútbol y Mbappé va camino de su segundo Pichichi. El madridismo conoce que Mbappé tiró de Francia hacia el Mundial de 2018 y casi arrastra él solo con Argentina en la final de la última edición. También sabe que unirlo a otros delanteros acaparadores en el PSG no causó el impacto imaginado, como tampoco consigue hacerlo de blanco. Si ya hubo un Madrid para Vinicius, ahora el Bernabéu quiere comprobar si un Madrid para Mbappé puede ser igual de exitoso.
Recuperar a Rodrygo y Bellingham
Como dijo Valdano, la confección de un equipo se hace desde sus grandes futbolistas, no prescindiendo de ellos. No obstante, la historia indica que hay excepciones asumibles. Así fue como, a su llegada a un Barça perdedor, Guardiola pudo prescindir de Ronaldinho porque tenía a Henry y de Deco porque tenía a Iniesta. O luego, ya ganando, del propio Henry cuando se había consolidado Pedro. De Touré por Busquets. Etcétera.
La Champions 23/24 dejó dos certezas de ataque en el Madrid, más allá de la supremacía de Vinicius. Desde entonces se sabe que Rodrygo y Bellingham son válidos para la alineación titular, siempre que el equipo no se confeccione a partir de ellos. Sumaron 40 goles entre ambos. El inglés no ha demostrado ser el soñado nuevo Modric que simboliza su zidanesco 5, de ahí que el centro del campo funcione mejor incluso con el joven Pitarch que con él.
Pero la citada Champions desveló a un mediapunta llegador capaz de justificar los 100 millones que se pagaron al Borussia. Por su parte, Rodrygo está llamado a ganar protagonismo desde el desborde. A priori, el hecho de mantener a ambos en la plantilla da tantas variantes como para que desprenderse de Vinicius no sea dramático. No obstante, ellos serán alternativas, ya que el Madrid tiene un delantero encubierto que los mejora.
La alternativa se llama Endrick
El sucesor como titular de Vinicius se llama Endrick. A cambio de 50 millones, llegó avalado por los mejores expertos del fútbol brasileño. Es el heredero de Romario, en cuanto a categoría futbolística y zona de influencia. Sin embargo, al tener 18 años no pudo quitar un puesto a la dictatorial pareja de Mbappé y Vinicius en un equipo seccionado, por lo que hubo de salir para continuar con su progresión y esperar acontecimientos.
En Lyon juega acostado a la derecha, a menudo sobre la línea, algo impropio para un delantero centro brasileño. No obstante, se las ingenia para determinar partidos y tener al equipo en puestos Champions. Desde que llegó en invierno a la Ligue 1, es líder en asistencias, ocasiones creadas, participación en goles, regates completados y chuts. Llevaba cuatro goles como extremo y el pasado fin de semana jugó como delantero centro e hizo el quinto, el más representativo.

Se enfrentó a uno de los mejores centrales del mundo, que además juega para el mejor equipo de Europa, y lo destrozó. Pacho salió en las fotos y el PSG cayó en casa debido a Endrick. Su buen hacer le ha valido la última convocatoria de Ancelotti para la selección brasileña y todo apunta a que será parte de la lista definitiva del próximo Mundial.
La salida de Vinicius le abriría las puertas de un ataque donde será el complemento perfecto de Mbappé. En fase defensiva, Endrick permite intensificar la presión alta que tanto ansía el madridismo. Aunque lo fundamental de la dupla llega en la ofensiva. Mbappé precisa un delantero centro que se mueva en el área, pero cuya tendencia sea salir de ella hacia el sector derecho.
Necesita a alguien que esté cuando convenga estar y vacíe cuando sea preciso vaciar, captando y desajustando a los centrales. Y que además tenga toque. Justo ese es Endrick. Tanto en el Palmeiras como ahora en Francia, lugares donde le dejaron jugar, demuestra ser igual de bueno relacionándose con el balón que finalizando ataques desde la potencia de sus piernas y la precisión de su zurda. Con ambos en la doble punta aparecerán naturalmente las rupturas diagonales de las que tanto gusta Mbappé, bien en conducción o bien sobre los pases del resto de asistentes del centro del campo. Y es aquí donde se destaca el rol de Güler.
Construir desde el Güler-para-Mbappé
La base para armar un equipo es identificar las cualidades decisivas de sus grandes futbolistas y las relaciones de alta calidad que hay entre ellos. A este respecto, si algo ha demostrado la temporada es que el Madrid ha de edificar sobre la sociedad integrada por Güler y Mbappé.
Cuando Güler llegó hubo dudas sobre su impacto en el juego y fue precisamente la unión con Mbappé lo que las disipó. La zurda del turco se consagró en la vuelta contra el Bayern, con dos golazos, pero es su capacidad de asistir lo que verdaderamente le define. Güler tiene un detector de Mbappé incorporado. Lo encuentra cada vez que recibe y levanta la cabeza. Lo encuentra hasta cuando le sale un mal pase, como en el gol al Alavés.
Solo Lamine supera a Güler como asistente de la Liga. De los catorce pases de gol que lleva Güler en todas las competiciones, nueve han sido para Mbappé. Esa comunión es el verdadero «poder de la amistad», no la solidaridad en el esfuerzo a la que se refirió Arbeloa, malinterpretando el concepto a su conveniencia.
Alonso dijo de Güler que tiene cosas de Özil y otras de Guti. En efecto, Güler puede desenvolverse en tres cuartos de campo para crear la asistencia o el gol, como hace en Turquía, como hacía Özil. Pero este curso también ha demostrado disfrutar moviéndose en una altura menor. En la zona ancha goza de la libertad que no ofrece el entrelíneas, y Güler es un futbolista que crece gestionando jugadas desde la movilidad. El mejor Madrid ha sido con Güler de segundo volante, conectando con Mbappé a través del pase medio. Por confección de plantilla, el nuevo Madrid va a necesitar esa versión a lo Guti veterano. Puesto que, para empastar con la delantera, aparece Nico Paz.
Nico Paz como epicentro de juego
No es exagerado decir que es Nico Paz quien tiene al Como en puestos europeos. Que fuera halagado por Messi en sus primeras convocatorias con Argentina no es cosa menor, ya que nada indica más el nivel de un futbolista que la aceptación sensorial del mejor de todos los tiempos. Pero ya consolidó la previsión. El juego que Cesc propone se entiende solo porque está Paz. Es un futbolista expansivo porque mejora todo su entorno y todo lo condiciona.

Puede ser para el Madrid lo que Pedri es para el Barça. Hablaremos de datos sabiendo que, ante todo, esta clase de futbolistas son imponderables. En el Calcio, desde el enganche cae para interactuar con Perrone y luego avanza para activar a los atacantes de todo el frente. Ha asistido a delanteros menores en seis goles, pero también ha marcado el doble. Recientemente dio dos exhibiciones ante el Inter, que va a ganar la Serie A. Es ahí donde emerge la dimensión real de un futbolista.
Los grandes clubes de Europa ya ansían a Paz. Si Scaloni lo permite, el Mundial le consagrará en la mejor selección del mundo. El Madrid puede recomprarlo por solo 9 millones. Tiene 21 años y está preparado para ser epicentro de su juego, para hacer buena la escalera asociativa con Güler, para ser el otro socio de Mbappé desde distinta ubicación en el centro del campo, para gozar cerquita de Endrick.
Si la eliminatoria vencida al City ha de ser la guía ineludible de Valverde para la temporada que viene, será Paz quien le permita liberarse funcional y posicionalmente, que vuele. E incluso hará válida la participación de Tchouaméni. Aunque es en este punto donde Florentino podría coronar la jugada.
Invertir lo ingresado en un gran volante
La incursión de Endrick y Paz mejorará el juego del Madrid y lo acercará a la victoria. No obstante, si pretende ser una alineación plena, el dinero ingresado por la venta de Vinicius ha de ser invertido en el volante que tanto añora el Madrid desde la retirada de Kroos en 2024. Tchouaméni demuestra ser un fiable sostén defensivo, necesario en una alineación que no destaca por tal virtud. Sin embargo, es un mero apoyo en fase de construcción de juego, algo que puede marcar la diferencia entre un gran equipo y un gran equipo ganador.
Los mejores volantes de la actualidad son Pedri, Enzo, Vitinha, Caicedo, Kimmich y Rodri. De alma y características bien distintas, cualquiera valdría para hacer un Madrid imparable. Sería cuestión de matizar la propuesta de un equipo que no se entiende desde las posiciones. En verano se habló de 300 millones procedentes de Arabia por Vinicius. Florentino es alguien que arrebató a Zidane a la Juventus o a Cristiano al United y, de paso, al Barça.
Con todo, a nadie se le escapa que culminar la negociación por casi todas las mejores opciones actuales sería poco menos que imposible. Sin ir más lejos, Enzo viene de ser apartado en el Chelsea porque se hace querer por el Madrid, pero nada lleva a pensar que el multimillonario Boehly vaya a desprenderse de quien fuera el fichaje más caro de la historia inglesa hace apenas tres años.
Gracias a las circunstancias, el único accesible es Rodri. A finales de marzo, en Radioestadio noche, dijo lo siguiente: «Aunque haya jugado en el Atleti, el Madrid no es una puerta cerrada para mí; no puedes renunciar a los mejores clubes». Aún tiene 29 años y acaba contrato en 2027. Es probable que este verano Guardiola abandone el City, simbolizando el fin de un proyecto abanderado por el Balón de Oro español.

La entrada de Rodri en lugar de Tchouaméni permitirá asear la salida de balón sin perder eficacia defensiva. De este modo, el desgaste de Güler y Paz será menor, así como la previsibilidad del equipo, habida cuenta de que ambos podrán seleccionar mejor cuándo auxiliar la salida por la derecha. Con Rodri, el equipo se equilibra sin perder fluidez, al tiempo que activa una vía de ataque diferencial. Tener sensibilidad asociativa en ambos sectores provoca basculaciones en el rival atraído hacia la mitad propia; entonces aparece el envío directo. Un peligro, tratándose de este Madrid. Con Trent en un costado y Güler en el opuesto, los cambios de frente hacia Mbappé y Valverde darán para leyenda.
Rodri fue el principal responsable de que la selección española levantase la Eurocopa en 2024. También de que el City hiciera lo propio con la Champions un año después. Su equipo se hundió tras lesionarse, pero su recuperación supuso remontarle al Arsenal una Premier que hace unos meses parecía perdida. Así las cosas, incluso con la mitad de Rodri, el Madrid lograría confeccionar una columna desde Courtois hasta Mbappé que lleve al equipo hacia la victoria en el próximo curso. Y Vinicius no sería más que un bonito recuerdo.


Me parece una propuesta interesante, Javi. Ojalá algún dirigente de la planta noble del Bernabéu te lea y se ponga a trabajar.
Aunque supongo que todos los que te hemos leído esperábamos que cerraras con la pregunta que nos surge al ver el once que planteas: ¿Dónde metes a Bellingham? Porque un tío de 120 millones no te va a aceptar ser el jugador número 12, por mucho que pudiera sustituir tanto a Paz como a Valverde e incluso a Endrick en ciertos contextos (y que esa rotación, bien gestionada, fuera oro en temporadas de 70 partidos).
Pero para eso necesitas a alguien en el banquillo que haga entender a la plantilla que son un equipo, y que es tan importante la función del que sale en el minuto 60 como del que es titular. Xabi Alonso lo intentó, en cierto sentido; y ya sabemos cómo reaccionaron los sobreprotegidos egos de ciertos jugadores.
Así que te lanzo la pregunta: ¿A quién pondrías a dirigir una propuesta así? Porque el fútbol es de los futbolistas, sí; y el banquillo de los equipos de grandes futbolistas es de quien los entiende y les hace relacionarse respetando sus características.
Mójate: ¿A quién le darías el banquillo del Madrid, con la plantilla que propones?
Normalmente leo los articulos de este redactor con bastante interes. Hoy no es asi.
Catalogar a Vinicius como «delantero inmortal» o «personalidad incomprendida», a Endrick «heredero de Romario» y nombrar jugadores como si esto fuera el Fifa para acabar teniendo «un Madrid imparable» … me hace pensar que este articulo no ha sido escrito con la neutralidad y rigurosidad acostumbradas. Lo siento, pero hoy no.
Exacto. Un delantero de 13 goles por temporada como Vinicius no es inmortal. Y otro que ha marcado la friolera de cinco goles en media temporada en la potente liga francesa siendo delantero centro no es ni la sombra de Romario volviendo de la discoteca.
Un risa el artículo.
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El fútbol español en particular y España en general serán un lugar mejor cuando se vaya el pandillero brasileño.
El Madrid pierde y llora. El no levanta cabeza, está a nada de otro Nadaplete y ataca a los árbitros con una violencia jamás observada. El señorío quedó muy atrás en la historia. Es muy fácil ser un señor cuando se gana, cuando los despachos y los árbitros te rinden pleitesía, pero cuando el equipo se desmorona y el presidente está en decadencia, entonces se dispara contra todo el mundo, no vaya a ser que la afición tenga un momento para pensar y se dé cuenta de quien es el verdadero culpable.
Tebas: «A mí me gustan las Ligas que se definen en el último partido de Liga. Por tanto, prefiero que no sea en el ‘clásico’. No digo mas y lo digo todo.
¿No sale Zubimendi en la lista de mejores medios del mundo? Pues para mí, con Rodri y los dos portugueses, el mejor. Y Kimmich escondidito, que cuando le presionan no es tan bueno