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Los EPTS, más que un GPS, la herramienta para medir rendimiento y fichar jóvenes

Hwang Hee-chan

La tecnología de Sistema de Posicionamiento Global (siglas GPS en inglés) se utiliza desde hace tiempo en el deporte profesional, tanto en los entrenamientos como para la competición. Desde principios del 2000, las IMU (Unidades de Medición Inercial) con seguimiento por GPS se han utilizado para monitorizar a los atletas en deportes de equipo y analizar su rendimiento; por ejemplo, la velocidad de carrera, la distancia recorrida y su posición en el campo.

Algunos dispositivos también integraban los datos de la frecuencia cardíaca usando una correa para el pecho. Todo empezó con dos empresas que desarrollaron y vendían sistemas de monitorización para atletas (utilizando IMU y GPS): Catapult y GPSports. Ambas compañías eran originarias de Australia, por lo que no es de extrañar que los primeros en adoptar estos dispositivos fueran los clubes de fútbol australiano y los clubes de rugby. Alrededor del 2010, con otros dispositivos de monitorización de atletas en el mercado, estos sistemas ganaron un poco más de tracción en el mundo del deporte en general y empezaron a ser utilizados en otros deportes de equipo como el fútbol y el hockey hierba.

Hoy, gracias a dispositivos de Sistema Electrónico de Rendimiento y Seguimiento (siglas EPTS en inglés), los equipos de futbol pueden monitorizar el rendimiento físico al detalle. Es decir, la carga interna de los jugadores (zonas de frecuencia cardíaca y variables derivadas de la frecuencia cardíaca) y su carga externa (que consiste en la distancia en diferentes zonas de velocidad, la distancia total recorrida y aceleraciones).

Estos dispositivos o wearables pueden captar más de 120 variables y los datos que tienen múltiples usos, como la ayuda a la prevención de lesiones. Al correlacionar el rendimiento de un jugador (datos de carga interna y externa), el cuerpo técnico puede determinar si un jugador está fatigado y así proporcionar una sesión de entrenamiento menos intensa, para no poner en riesgo su salud. Estos datos pueden ayudar al entrenador a tomar mejores decisiones al saber si su jugador está sobreentrenado, si necesita un descanso o si, por el contrario, se encuentra en plena forma.

Los dispositivos EPTS se basan en un chaleco que se asemeja a un sujetador deportivo y el dispositivo se sitúa en un bolsillo en la parte superior de la espalda del jugador, ya que las investigaciones han descubierto que es el lugar más discreto y eficaz para colocarlo. Este chaleco integra sensores de frecuencia cardíaca y el dispositivo sensor incorpora un acelerómetro, un giroscopio, un magnetómetro y antenas para los satélites y el sistema de seguimiento local. Cada sensor tiene una función única que complementa el papel de cada uno de los otros sensores. Por ejemplo, un acelerómetro mide los cambios de velocidad de las fuerzas percibidas, mientras que un giroscopio da los datos de la dirección del acelerómetro utilizando la gravedad de la Tierra. Del mismo modo, el magnetómetro utilizará el campo magnético de la Tierra para proporcionar también la dirección a los datos del acelerómetro. Además, el módulo GPS completa los datos con información de posicionamiento por satélite. Con estos sensores, los analistas y entrenadores pueden ver, entre otras muchas variables, las siguientes:

  • La posición de los jugadores en el campo y en relación con otros jugadores
  • Las distancias que han recorrido
  • La rapidez con la que corren, aceleran, giran y saltan
  • La frecuencia con la que esprintan a distintas velocidades
  • Si han tenido algún impacto/choque y con qué frecuencia
  • La frecuencia cardíaca del jugador en relación con todo lo que está ocurriendo enla sesión de entrenamiento o un partido

Históricamente, comprar estas herramientas tenía un coste prohibitivo para la mayoría de los equipos, incluso a nivel profesional. Sin embargo, a medida que la tecnología avanza, estos dispositivos son cada vez más asequibles, lo que permite que más equipos los utilicen para sus sesiones de entrenamiento y el desarrollo de sus jugadores. Debido a esta tendencia y sabiendo que estos dispositivos de monitorización no siempre son 100% precisos debido a diferentes circunstancias aleatorias, en 2019, la FIFA emprendió un programa de investigación para los EPTS que incluía pruebas de rendimiento tanto para los dispositivos ópticos como para los wearables, lo que dio a estos sistemas la oportunidad de recibir una certificación por parte de este organismo.

Con esta cobertura, se pudo proporcionar a los clubes más información sobre el sistema que utilizan o que vayan a utilizar en un futuro cercano. Los proveedores que se sometieron a las pruebas forman parte de un informe disponible para todo el mundo en el que se describe, mediante un sistema de clasificación, la precisión de los datos de posicionamiento y velocidad de estos dispositivos en diferentes tramos de velocidad.

Los dispositivos EPTS pueden convertirse en un componente clave para el scouting digital

Es indudable que la habilidad de jugar al fútbol es el aspecto más importante de cualquier jugador para un club de fútbol. Pero en el futbol moderno actual, aunque sean técnica y tácticamente muy buenos, la pregunta que surge con frecuencia es ¿son físicamente capaces de rendir al máximo nivel?

Esta cuestión ha marcado una importante evolución en los estándares de los ojeadores técnicos o scouters, ya que en los últimos 15 años se ha producido un claro aumento en la adopción de datos objetivables para la contratación de jugadores, algo que no era una práctica habitual en las décadas anteriores.

La forma en que tradicionalmente se fichaba a un juvenil era, primero, con un grupo de hombres de mediana edad con abrigos a un lado del campo escribiendo algunas notas en papel sobre el jugador en cuestión. Si la información de estos apuntes después generaba suficiente interés para un cuerpo técnico, alguno de los veteranos del club buscaría un hueco para ver de nuevo al jugador, hacer un análisis de forma subjetiva y corroborar la información pasada.

Ahora, con la estandarización de estos dispositivos wearables, se pueden extraer datos para conocer variables específicas que se alinean con el estilo de juego de un club, como el tempo o la intensidad. ¿Puede un jugador mantener acciones de alta intensidad, aceleraciones, desaceleraciones, sprints, y repetirlas de forma consistente durante el mismo periodo de tiempo? A medida que estos sistemas están llegando a las ligas más pequeñas, los ojeadores pueden reunir de antemano información relacionada con el estilo de juego del club y, una vez seleccionados aquellos jugadores cuyo rendimiento se asemeja a lo que buscan, pueden verlos en persona para tomar una decisión. Esto puede ayudar a los clubes ser más eficientes en el proceso de búsqueda y contratación de nuevos talentos. Ahorrar miles de horas y días.

 

Ahora, situémonos diez años adelante en el tiempo. Imagina que la mayoría de los equipos juveniles de todo el mundo tienen acceso a estos dispositivos. Las jóvenes promesas no dependerán de si tienen la suerte de ser vistos por una persona de mediana edad con un abrigo en la esquina de un campo. Si esta información se recopila y se comparte con los clubes, veremos florecer nuevas oportunidades para jugadores de regiones que tradicionalmente los ojeadores nunca han visitado, y ahora tendrán una mayor oportunidad para acceder a un club de primer nivel.

Dando un paso más en relación con el uso de dispositivos EPTS, ahora se empieza a combinar su software con un nuevo sistema de monitorización óptico. Algunas de las empresas que combinan estas dos tecnologías ya están generando conjuntos de datos muy similares sobre el rendimiento físico del jugador únicamente utilizando el vídeo. En un centro de decisión, basta con procesar horas de vídeo recogidas por el mundo para aplicarles el software y obtener un cribado de datos según lo que se necesite. Por ejemplo, si se busca un rematador de cabeza, se pasarían miles de horas de vídeo por el programa para acceder a los cortes de los jugadores que presenten datos destacados y relevantes en ese lance del juego.

Además, ahora es posible producir retroactivamente datos de monitorización a partir de imágenes que se importan a sistemas de software y así poder ser revisados por los ojeadores y el staff técnico. En esta nueva era, se puede fichar nuevo talento empleando las herramientas que servían para medir el rendimiento deportivo. Del mismo modo, para el estudio de cómo han evolucionado o cómo se han «hecho» los jugadores que han llegado a grandes estrellas a través del tiempo en sus periodos formativos, también para analizar su juego cuando han estado consolidados, se puede aplicar esta tecnología a los vídeos disponibles de los Messi, Modric o Maradona de los que se disponga material audiovisual.

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