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Oscar Piastri: «Este año en McLaren han pasado cosas, Norris y yo hemos tenido algún contacto, cuando compites contra tu compañero es difícil»

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Oscar Piastri (Foto: FORMULA 1)
Oscar Piastri (Foto: FORMULA 1)

Oscar Piastri, piloto australiano de McLaren y uno de los grandes de la temporada de Fórmula 1, ha analizado el momento más exigente de su joven carrera en una entrevista con Tom Clarkson en F1: Beyond the Grid. En plena lucha por el campeonato, Piastri reflexiona sobre la presión, el desgaste del calendario, el salto de rendimiento que ha dado este año y la compleja convivencia competitiva con su compañero Lando Norris, marcada por una política de igualdad y libertad para correr asumida por el equipo. El piloto subraya que los roces y tensiones forman parte natural de competir al máximo nivel y defiende que el verdadero reto está en gestionar la incomodidad sin perder el foco en el objetivo deportivo.

Pero Piastri insiste en que su relación con Norris no solo no se ha deteriorado con la lucha por el título, sino que incluso ha salido reforzada. El australiano subraya que la convivencia competitiva es hoy más sólida que en el pasado porque ambos se conocen mejor tras varias temporadas compartiendo garaje: «Creo que nuestra relación es exactamente la misma o, sinceramente, probablemente mejor que antes. Llevamos ya tres años como compañeros de equipo y poco a poco te vas conociendo más. Desde ese punto de vista, diría que estamos en el mejor momento que hemos tenido».

El piloto de McLaren recalca que ambos están de acuerdo e que lo que ocurre en pista no debe contaminar la relación personal, como ha ocurrido en otros casos. Reconoce que puede haber emociones puntuales después de una carrera, pero defiende la capacidad de ambos para rebajar tensiones rápidamente: «Creo que los dos somos del tipo de personas que entiende que lo que pasa en pista se queda en pista. Puede haber emociones a corto plazo fuera del coche, pero somos bastante buenos dejando que las cosas se enfríen y siguiendo adelante».

Oscar Piastri (Foto: Cordon Press)
Oscar Piastri (Foto: Cordon Press)

Piastri también pone el acento en que, pese a la rivalidad directa, el objetivo colectivo sigue siendo el mismo y eso actúa como elemento cohesionador. Según explica, Norris y él piden cosas muy similares al equipo y trabajan en la misma dirección, aunque con matices técnicos propios: «Seguimos intentando sacar lo máximo del equipo exactamente igual que antes. Queremos, en líneas generales, cosas muy parecidas del coche. Puede que tengamos diferencias sutiles en el enfoque del ‘set-up’, que hemos ido entendiendo mejor con el tiempo, pero el mensaje general al equipo sigue siendo el mismo».

Cuando aborda los contactos en pista entre ambos, Piastri los enmarca como una consecuencia inevitable de competir con igualdad total dentro del mismo equipo: «Este año han pasado cosas, hemos tenido algún contacto entre nosotros. Cuando compites contra tu compañero de equipo, es muy difícil. Ese tipo de situaciones siempre son muy complicadas para un equipo, porque hagas lo que hagas, siempre habrá al menos una persona que no quede contenta. Es inevitable».

Lejos de cuestionar la política del equipo, el australiano la defiende abiertamente y la presenta como una seña de identidad de McLaren. Para Piastri, la igualdad de condiciones y la libertad para correr son irrenunciables, aunque tengan un coste emocional. «El equipo ha hecho un muy buen trabajo intentando ser lo más justo y lo más igualitario posible. Hemos tenido exactamente el mismo material y hemos sido libres para competir durante toda la temporada. Eso es bueno para nosotros como pilotos y también para la gente que lo ve desde fuera».

El salto de calidad de Oscar Piastri

Piastri describe 2025 como el año en el que «todo ha encajado» en su pilotaje, más allá de los resultados visibles. El australiano explica que el verdadero cambio ha venido por  una acumulación de pequeños avances que han acabado transformando su rendimiento global: «Más allá de los resultados, siento que este año todo ha funcionado de una manera más natural. Todavía ha habido fines de semana complicados, pero en términos generales las cosas han encajado mucho mejor. En mi primer año tuve que aprender muchas cosas y, sobre todo, técnicas de conducción que aprendí a base de golpes. El año pasado todavía estaba juntando las piezas, y este año he sido capaz de hacerlo con mucha más frecuencia».

Oscar Piastri y Lando Norris (Foto: Cordon Press)
Oscar Piastri y Lando Norris (Foto: Cordon Press)

El trabajo realizado durante el invierno fue clave para identificar dónde podía ganar tiempo y, sobre todo, cómo hacerlo. Piastri insiste en que no se trataba únicamente de «conducir más rápido», sino de entender mejor el coche y su interacción con el equipo. «Hicimos mucho trabajo duro en la pretemporada intentando identificar dónde podía encontrar un poco más de tiempo aquí y allá. No era solo una cuestión de cómo conducir más rápido, sino de analizar los datos, de cómo trabajo con el equipo, de cómo saco lo mejor del coche y de los ingenieros, y de cómo consigo exactamente lo que quiero del coche».

Ese proceso incluyó una atención especial a los detalles técnicos que en la Fórmula 1 marcan la diferencia, desde los ajustes en el volante hasta la gestión de los sistemas del coche. Piastri reconoce que adaptarse a ese nivel de control ha sido uno de los grandes aprendizajes de su etapa inicial en la categoría. «En la F1 tienes una libertad enorme con cosas que antes no existían: el diferencial, el brake bias, el engine braking. Aprender a optimizar todo eso para mí ha llevado tiempo, pero es una parte fundamental del rendimiento. No ha habido una única cosa mágica que me haya hecho mejor este año, sino encontrar pequeñas mejoras en todas partes».

El resultado de ese trabajo, sostiene, ha sido un aumento claro de la confianza, que a su vez reduce la presión y permite rendir con mayor naturalidad: «Cuando empiezas a encontrar esas décimas por todos lados, te das más confianza. Dejas de sentir que tienes que hacer algo espectacular cada fin de semana. Simplemente confías en que, si sacas lo mejor de ti mismo, va a ser suficiente para luchar por la pole o por ganar carreras. Esa confianza es lo que más me ha ayudado este año».

La presión

Sobre la tensión competitiva, Piastri no presenta la presión como un lastre, sino como una señal inequívoca de que está donde quería estar. Para él, sentir ese peso no es un síntoma de fragilidad, sino el peaje lógico de competir por algo grande: «En cualquier cosa en la vida, si no hay presión sobre lo que intentas hacer, normalmente pasan una de dos cosas: o no te importa, lo cual no es bueno, o no es algo por lo que merezca la pena luchar».

Oscar Piastro y Lando Norris (Foto: Cordon Press)
Oscar Piastro y Lando Norris (Foto: Cordon Press)

El australiano insiste en que, aunque sea incómodo, prefiere esa incomodidad a una vida deportiva más tranquila y menor: «Cuando estás en esta posición, sí, hay presión. Es duro. A veces es incómodo, pero preferiría con mucho estar incómodo de vez en cuando y estar peleando por un Mundial que intentar arañar unos puntos de vez en cuando», dice.

Esa idea enlaza con la consigna de «estar cómodo en la incomodidad», que Piastri asume como parte del oficio. «Si estás súper cómodo con esto, probablemente o no estás poniendo suficiente esfuerzo, o no te importa lo suficiente, o no es algo que merezca la pena», reflexiona.

Y amplía el marco, no es solo un asunto de carreras, sino de cualquier actividad donde se persigue el éxito. «La F1 es un negocio duro, las temporadas son largas, es un deporte duro. Pero si estás luchando por el éxito, por lo que quieres, va a haber momentos difíciles, va a haber presión, y va a ser incómodo quieras o no». Piastri propone aprender a convivir con ella: «Creo que abrazar eso e intentar acostumbrarte es algo importante».

Recuperación

El piloto describe el tramo final del calendario como uno de los grandes retos silenciosos de la Fórmula 1 moderna, un desgaste que no siempre se ve desde fuera pero que condiciona el rendimiento. Reconoce que disfruta de la intensidad competitiva, aunque su cuerpo no siempre acompaña: «Me gusta la intensidad, no estoy seguro de que a mi cuerpo le guste tanto el jet lag y los viajes».

Tras una primera parte del año más estable en Europa, explica cómo el regreso a los grandes desplazamientos altera por completo la rutina: «De repente recuerdas que todo vuelve a estar a doce horas de distancia, con cambios de horario de cinco o seis horas». El problema, subraya, no es solo viajar, sino cómo el tiempo libre se diluye sin que apenas se note: «Un fin de semana libre acaba convirtiéndose en tres o cuatro días libres, porque tienes el fin de semana en medio, pero cuando corres en Europa tienes prácticamente toda la semana antes y media después».

Oscar Piastri (Foto: Cordon Press)
Oscar Piastri (Foto: Cordon Press)

En su primera temporada en la F1, Piastri reconoce que subestimó ese desgaste: «Llegué al final de la temporada europea pensando que lo estaba gestionando bien, y cuando empezaron las carreras fuera de Europa me di cuenta de que todavía tenía mucho que aprender».

La experiencia le sirvió para ajustar expectativas y métodos. Ahora dice tener más claro dónde debe gastar la energía y, sobre todo, dónde no: «Soy mucho más consciente de en qué momentos necesito estar fuerte y cómo administrar eso». El piloto también admite que la adrenalina actúa como un aliado engañoso, capaz de tapar la fatiga durante un tiempo limitado: «Es increíble la poca cantidad de sueño con la que puedes funcionar a veces cuando la adrenalina está alta».

La forma de trabajar del equipo

Una parte importante del crecimiento de Piastri en esta temporada está ligada a la consolidación de su relación con Tom Stallard, su ingeniero de carrera. El piloto explica que no se trata tanto de haber cambiado radicalmente la manera de trabajar, sino de haber entendido mejor qué funcionaba y por qué: «No necesariamente hemos trabajado de una forma muy diferente, pero el invierno siempre es un buen momento para reflexionar sobre lo que fue bien y lo que no».

Piastri insiste en que el progreso ha venido más del cómo que del qué: «Miramos los fines de semana que habían sido buenos y encontramos tendencias similares en la forma en la que trabajábamos: el tipo de ‘feedback’ que yo daba, el que daba Tom, y también el del resto de ingenieros a nuestro alrededor».

Esa base se convirtió en una especie de plantilla para abordar cada gran premio en 2025, aun sabiendo que es un esquema vivo: «Es un proceso que evoluciona. Igual que con el desarrollo del coche o con la conducción, no puedes confiar siempre en las mismas cosas porque siempre habrá algo mejor que te estés dejando».

El australiano subraya además el valor de la experiencia previa de Stallard como deportista olímpico, aunque evita presentarla como una fórmula mágica: «La presión que vive un olímpico es, para mí, el máximo nivel de presión deportiva, tienes una oportunidad cada cuatro años para que todo salga bien».

Oscar Piastri (Foto: Cordon Press)
Oscar Piastri (Foto: Cordon Press)

Con el paso del tiempo, la relación ha ganado en naturalidad y anticipación: «Nos conocemos mucho mejor ahora, y muchas cosas encajan sin necesidad de decirlas». Piastri llega a hablar de una comprensión casi automática: «Estamos en un punto en el que Tom suele saber qué voy a decir o de qué me voy a quejar antes incluso de que lo haga».

Los errores

El australiano tampoco esquiva los momentos incómodos de la temporada y reconoce que algunos de los episodios más frustrantes no tuvieron que ver con la velocidad, sino con situaciones difíciles de digerir en caliente. El caso de Silverstone, con la sanción bajo el coche de seguridad, es uno de ellos. «Esa sí que dolió durante un tiempo», admite. Sin embargo, explica que el paso del calendario obliga a una digestión rápida de los errores y las decisiones controvertidas. «Para cuando llegamos a la siguiente carrera, ya lo había dejado atrás».

Explica que la clave está en cómo se procesa ese tipo de episodios: «Si te quedas simplemente pensando que fue una mala decisión, que no estás de acuerdo y que fue injusto, eso no te ayuda en absoluto». En cambio, defiende un enfoque más analítico, incluso cuando no comparte el veredicto. «Puedes seguir sin estar de acuerdo, pero también pensar qué podrías haber hecho de otra manera, qué podría haber cambiado».

Ese aprendizaje se volvió todavía más evidente en Bakú, el peor fin de semana de su carrera según sus propias palabras. Tras haber logrado allí una de sus mejores victorias el año anterior, la edición de 2025 se convirtió en una tormenta perfecta: «Fue, sin rodeos, el peor fin de semana que he tenido nunca en las carreras. Intenté forzar un poco demasiado».

Con todo, Piastri extrae una lectura sorprendentemente positiva de aquel desastre: «Probablemente fue el fin de semana más útil que he tenido. Aprendimos muchísimo desde el punto de vista técnico, emocional y también como grupo. Le pasa a todo el mundo, da igual lo que hayas ganado o lo poco que hayas ganado».

 

 

 

2 comentarios

  1. Ese tipo será campeón del mundo tarde o temprano. Es muy joven, pero sus reflexiones muestran desde el primer dia (apostar por Mclaren en lugar de Alpine) un altísimo nivel mental.

  2. Pingback: Oscar Piastri analiza su evolución y la rivalidad con Lando Norris en una intensa temporada con McLaren - Hemeroteca KillBait

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