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Arantxa Sánchez Vicario: «Antes de mi primera final contra Steffi Graf, la prensa me preguntaba si creía que ganaría algún juego»

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Arantxa Sánchez Vicario (Foto: Cordon Press)
Arantxa Sánchez Vicario (Foto: Cordon Press)

Patrick McEnroe ha entrevistado a Arantxa Sánchez Vicario en el podcast de la International Tennis Hall of Fame. El encuentro se ha producido casi dos décadas después de que la tenista española ingresara en el salón de la fama, pero ha sido igualmente emotivo porque ha recordado los momentos más relevantes de su carrera sin ahorrar en detalles y con gran honestidad.

Lo más interesante sin duda ha sido conocer su relato sobre su primer Gran Slam, cuando en 1989 derrotó a la número uno del mundo, la alemana Steffi Graf, en Roland Garros, en un partido en el que nadie daba un duro por ella.

De entrada, ha comentado que ese torneo se juega en Francia, pero lo aman los españoles. Es su terreno natural y también era así en los ochenta: «Como española, siempre había soñado con ganar Roland Garros, porque es nuestro Grand Slam favorito: crecimos en tierra batida y quieres ganar ese torneo por primera vez. Yo sabía que algún día podría ganarlo, porque tenía las posibilidades y las habilidades para hacerlo, pero sinceramente nunca pensé que llegaría con 17 años».

Arantxa Sánchez Vicario (Foto: Cordon Press)
Arantxa Sánchez Vicario (Foto: Cordon Press)

En la edición anterior, la de 1988, logró un hito temprano que le permitió pensar que igual el trofeo era asequible para sus características. Fue su victoria ante Chris Evert, que se había llevado siete Roland Garros, sigue siendo la que más veces ha ganado ese torneo: «Tengo que admitir que el año anterior, en 1988, con 16 años, le gané a Chris Evert en tercera ronda de Roland Garros. Si eres capaz de ganarle a Chris Evert, que en aquel momento era la gran jugadora de tierra batida y estaba arriba en el ránking, te dices a ti misma: ‘Si puedo ganar a la mejor aquí, algún día puedo ganar este torneo’. Esa victoria me dio mucha confianza».

En 1988, perdió contra Nicole Provis, pero al año siguiente, consiguió llegar a la final y dar la campanada, pero eso no se lo creía nadie, y menos los periodistas: «Recuerdo que fui tan feliz a la rueda de prensa por haber llegado a la final… y claro, ya sabes cómo son los periodistas. La primera pregunta no fue ‘enhorabuena, estás en la final’, sino: ‘¿Cuántos juegos crees que vas a ganar mañana?’. Me quedé con una cara… por dentro pensaba: ‘Me estás tomando el pelo. Al menos podrías decir felicidades y luego preguntarme por la final’. Mi respuesta fue: ‘Mañana hablamos’. Pero me fui de allí pensando: ‘¿Por qué tienen que ser así?’».

Esos comentarios de los reporteros se le quedaron grabados, hasta el punto de afectarle al descanso y hacerle cambiar sus horarios: «Después me fui a cenar con mi familia y mi entrenador y les conté: ‘No os vais a creer lo que me han preguntado…’. Yo ya estaba nerviosa porque al día siguiente jugaba la final de Roland Garros contra Steffi Graf, que llevaba dos años y medio sin perder un partido. Jugaba en París, con toda España pendiente, venía el rey a apoyarme, todo el mundo mirándome. Esa noche no dormí nada, te lo juro. Me levanté con unas ojeras tremendas y les dije a todos: ‘Hoy vamos a cambiar la rutina: buen desayuno, un buen calentamiento antes del partido, y cuando entre en la pista me olvido de todo’».

Arantxa Sánchez Vicario (Foto: Cordon Press)
Arantxa Sánchez Vicario (Foto: Cordon Press)

Quizá esa prepotencia de la prensa fue lo que la motivó, pero aquel día hizo un partido impresionante: «Jugué uno de los mejores partidos de mi carrera. No tenía nada que perder. El público estaba conmigo porque yo era la underdog y ellos querían ver un buen partido. Y la historia que llevaba detrás esa final era muy fuerte: el año anterior, en 1988, Steffi le había ganado a Natasha Zvereva 6-0, 6-0 en 37 minutos, y Zvereva era la número 5 del mundo. La gente pensaba: ‘Si hizo eso con la número 5, contra esta española de 17 años la final va a ser aún más rápida’».

En la cancha, introdujo pequeños cambios que a la postre pudieron ser claves: «Cambié un poco mi dinámica y, cuando crucé la puerta hacia la pista, pensé: ‘Ya está, no voy a pensar en nada más, sólo en jugar mi partido’. Sabía lo que tenía que hacer para ganar a Steffi, porque ya había jugado contra ella y tenía un plan de juego, pero no esperaba ganar. Y sin embargo todo fue muy ajustado: gané el primer set, ella se llevó el segundo 6-3 y luego sirvió para el partido con 5-3 en el tercero. Incluso la número uno del mundo se pone nerviosa: la rompí en blanco, me puse 5-4, ella se fue del court, yo ni sabía qué pasaba, sólo seguí concentrada, haciendo mi juego».

En aquella época la estadística no era como ahora, pero dio toda una lección de despliegue físico, como las que después serían habituales con Rafa Nadal, pero ella era solo una adolescente enfrentándose a la mejor tenista del mundo: «Me dijeron después que corrí una barbaridad, que jugué un partido increíble. Tenías que jugar de forma extraordinaria para ganar a Steffi, porque sacaba muy bien, tenía el mejor drive, te abría la pista… Pero yo tenía algo que a ella no le gustaba nada: mi revés paralelo, que le hacía mucho daño, y también el slice. Varié alturas, mezclé golpes, subí a la red cuando tocaba. Hice un gran partido táctico y acabé ganando 7-5 en el tercero, después de unas tres horas y media. Y cuando terminó, empecé a llorar: lloraba de emoción, porque mi sueño de ganar Roland Garros se había hecho realidad con sólo 17 años».

Arantxa Sánchez Vicario (Foto: Cordon Press)
Arantxa Sánchez Vicario (Foto: Cordon Press)

Fue una victoria individual, pero también lo fue para el tenis español. Desde entonces se inició una dinámica en la era moderna que se ha repetido muchas veces y lo sigue haciendo hoy con Alcaraz, nuestro último gran representante: «Desde ese día, mi vida cambió por completo. Fui la primera mujer española en ganar Roland Garros, la primera española, hombre o mujer, en ser número uno del mundo, luego llegaron más Grand Slams, las medallas olímpicas… Me convertí en pionera: después vinieron muchos jugadores y jugadoras españolas buenísimos, pero yo abrí una puerta para el deporte femenino en mi país y, desde entonces hasta hoy, mi vida ya no volvió a ser la misma».

La fortaleza mental de Arantxa Sánchez Vicario

Además de repasar su gesta en París, Arantxa ha dedicado buena parte de la conversación a explicar cuál ha sido siempre su principal arma, la mente: «Nunca me rindo, siempre he sido una luchadora». Ha recordado que competía cada punto «del principio al final» y que, por encima de cualquier condición física, lo que realmente la sostenía es su fortaleza interior: «Mi mentalidad ha sido muy, muy fuerte, y hoy en día eso es fundamental en el tenis».

Según cuenta, era su personalidad, simple y llanamente: «Siempre he sido muy competitiva… incluso si hacía otro deporte, quería ganar igual». Desde muy pequeña, organizaba su vida en torno a objetivos: «Yo me he puesto metas, y eso me ha ayudado a tener motivación y a mejorar cada día». Y lo más importante, la motivación: «La forma en que entrenaba era la forma en que competía».

Steffi Graf y Arantxa Sánchez Vicario (Foto: Cordon Press)
Steffi Graf y Arantxa Sánchez Vicario (Foto: Cordon Press)

Arantxa también ha recordado que, en su época, era prácticamente la única jugadora capaz de competir en las tres modalidades de un Grand Slam, individual, dobles y dobles mixtos: «Yo he sido probablemente la única que ha jugado individuales, dobles y mixtos en los Grand Slams, y además he tenido éxito en las tres».

Gracias, sobre todo, a su físico: «Mi condición física ha sido muy buena; en dieciséis o diecisiete años de carrera sólo he tenido dos lesiones importantes y nunca he pasado por el quirófano. He jugado muchos partidos, pero mi calendario y la recuperación siempre han sido una prioridad para poder competir al máximo».

También ha destacado que esa triple participación no solo sumaba experiencia, sino que mejoraba su juego en todas las superficies. «El dobles y el mixto me han ayudado a mejorar el saque, la volea, las devoluciones… y luego lo aplicaba a los individuales».

El tenis de hoy

A la hora de hacer comparaciones con sus tiempos y la actualidad, ha subrayado que, en su época, la figura del apoyo psicológico apenas existía: «Antes no se hablaba de tener un psicólogo, ni era habitual decir que trabajabas con uno». Hoy, en cambio, considera que el circuito funciona de otra manera y que el deportista está rodeado de una estructura mucho más amplia: «Ahora tienes de todo: doctores, nutricionistas, psicólogos, equipos enormes… cada uno haciendo su trabajo».

Steffi Graf (Foto: Cordon Press)
Steffi Graf (Foto: Cordon Press)

Aun así, Arantxa ha insistido en que, por más profesionales que te acompañen, la esencia del tenis no ha cambiado, sigues estando sola en la pista: «Al final eres tú la que tiene que encontrar la solución, aunque tengas muchas voces alrededor. Es un deporte individual y eres tú la que tiene que saber cómo salir de las situaciones difíciles».

En su caso, tenía una enorme confianza en sí misma: «La confianza me ha venido de dentro. Siempre he creído que podía hacer cosas grandes si trabajaba más que las demás». Algo en lo que también, como recordaba Rafa Nadal en su última entrevista, influye el entorno: «Vengo de una familia de tenis», ha recordado. «Escuchaba a mis hermanos, absorbía todo… y tener a gente que sabía lo que hacía me ha ayudado muchísimo».

Sin embargo, tras ganar tan joven, tuvo que aprender a convivir con la expectativa de todo un país: «Después de ganar con 17 años, en España querían que ganara siempre… Y era como ‘Tenéis que dejarme adaptarme…’ pasé de ser una niña normal a estar en lo más alto del tenis y a ganar un Grand Slam. La gente quiere que sigas ganando todo, pero tienes que aprender a manejar esa presión. Antes no se hablaba de tener psicólogo, pero yo necesitaba aprender a gestionar que todo el mundo esperara que ganara cada torneo. Tuve que aprender a convivir con esa presión, a madurar y a encontrar mi equilibrio para seguir mejorando y seguir ganando».

Arantxa Sánchez Vicario y Mónica Seles (Foto: Cordon Press)
Arantxa Sánchez Vicario y Mónica Seles (Foto: Cordon Press)

Tanta exigencia solo fue posible gracias a su excepcional resistencia física: «Mi condición física ha sido muy buena; en dieciséis o diecisiete años de carrera sólo he tenido dos lesiones importantes y nunca he pasado por el quirófano». En los grandes torneos, podía llegar a disputar catorce o quince partidos en apenas dos semanas: «He jugado muchos partidos, pero mi calendario y la recuperación siempre han sido una prioridad para poder competir al máximo». Ella tenía claro lo que significaba la palabra descanso: «Cuando paraba, paraba de verdad, no pensaba en tenis todo el día. Yo siempre he sabido que no todo es entrenar; también tienes que descansar, desconectar, hacer otras cosas fuera del tenis. Mi familia me ha ayudado mucho a salir de la pista y hacer cosas normales»

El nuevo formato de dobles mixtos del US Open

Finalmente, ha dado su opinión sobre el nuevo formato de dobles mixtos del US Open, un torneo que este año ha llenado Arthur Ashe para ver esta modalidad, con la pareja formada por Sara Errani y Andrea Vavassori proclamándose campeones. A Arantxa le ha encantado y le ha dado pena que no existiera antes: «Es un formato muy interesante y me habría encantado tenerlo en mi época, es muy divertido, más rápido y con un ambiente especial».

 

 

8 comentarios

  1. En 1988, Arantxa no llego a la final de Roland Garros, dudo que dijera eso. Perdió en cuartos con Provis, no en la final.

    • Lux Interior

      A usted le falta comprensión lectora.

      • Ves lo que pasa por ser un bocazas. Los de jot down se habían equivocado y lo han corregido.

        Vd debería haber pedido disculpas al sr Juan Manuel, aunque imagino que no habrá visto la fe de erratas de Jot Down.
        Que por cierto, se equivocan ustedes demasiado, y en casi todos los deportes. Sus artículos suelen ser muy notables (salvo los fárragos de Guille Ortiz, al que Dios no bendijo con la virtud de la capacidad de síntesis, ni tampoco el quiere sintetizar sus rollos macabeos) pero casi siempre incluyen un error de bulto.
        Tb es una lástima, en mi opinión, que un tipo que sabe muchísimo, una cultura ciclista descomunal como es Marcos Pereda (y viva Cantabria infinita, un auténtico paraíso) escriba con un vocabulario tan vulgar, como si estuviera en la barra de un bareto . Y viva tb los baretos, que los hay cojonudos y emblemáticos

    • No se donde leiste eso….

      • Jot Down Sport

        Lo hemos corregido. Arantxa decía que tras esa victoria, partido a partido, llegó a la final, pero se refería a la del año siguiente. La frase era ambigüa así que la hemos quitado y dejado solo «me dio mucha confianza».

  2. Arantxa, soy Erik, del Pedralbes, los años pasan pero siempre recuerdo tus inicios con mucho cariño.
    Estoy en el hospital San Pau, he tenido una peritonitis muy complicada. Vivo en Camprodon, me dedico a entrenar una alumna de 9 años Ukraniana. Me alegro que estés bien . Un abrazo muy fuerte.

  3. Warren Jabali

    Fue un día especial de 1989, yo tenía 13 años y lo vi en casa de mi tía,llevaba Arancha una cosilla en la espalda para poner la bola de repuesto y al ganar y tirarse al suelo debió clavarsela y se levantó a toda pastilla. Que gran jugadora Graf, pero fría, todo el mundo con Chispita y vamos c….. Vamos!!!!. El torneo masculino lo ganó Chang a Courier emocionante también, pero que fuera medio asiático y semideconocido convirtió a la española en la gran reina de aquella primavera. Fue una final emocionante e inolvidable con la pista central volcada con nuestra jugadora. Después tuvo una carrera increíble, aunque solía haber alguien mejor que ella algunos años Graf, seles, hingis, Venus, …. Si lo piensas creo que solo la alemana tuvo una carrera mejor en conjunto.

  4. Luego el hermano y el padre la desplomaron, le quitaron todo el dinero que había ganado, y a día de hoy, tiene más dinero el hermano que la desplomó, que ella.

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