Análisis táctico

Las siete favoritas al Mundial, de menos a más

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Lamime Yamal (Foto: Cordon Press)
Lamime Yamal (Foto: Cordon Press)

Finalizadas las competiciones de clubes, entramos en modo Mundial americano. Se presentaron las listas y hay previsión de favoritas a levantar la copa en el MetLife Stadium de New York, el 19 de julio. Puesto que el fútbol es misterio, respetémoslo desvelando el ranking de menos a más.

Una Inglaterra sin sus talentos

Con Italia fuera de la fase final y Países Bajos sumida en la mediocridad, de entre las grandes selecciones a considerar queda al margen Inglaterra. Tuchel descartó a futbolistas como Foden o el reciente campeón europeo Wharton. El del Palace es la nueva esperanza de un país necesitado de organizadores que den sentido al juego de transición propio de las islas, representado en Bellingham y Rice. «Para algunos es solo una cuestión de posición: buscamos un plantel equilibrado y no podemos traer cinco dieces para que jueguen fuera de lugar», justificó Tuchel las ausencias. Mientras que, sobre la de Palmer, amplió que su historial con ellos «simplemente no es destacado». Con toda su trayectoria a cuestas, el seleccionador aún desconoce que un equipo no son posiciones, sino suma de cualidades. Y olvida que fue el talento de Foden lo que acercó a Inglaterra a la final de la Eurocopa en 2024 (dijera lo que dijese la crítica), donde soñaron ganar gracias al gol de Palmer.

Otra Portugal para Cristiano Ronaldo

La convocatoria de Roberto Martínez, por su parte, sí se acerca al ideal. La fuerza de Portugal pasa por tener el centro del campo bicampeón de Champions, al que se une Nuno Mendes desde la izquierda. En el Canal 11 portugués, Vitinha no dudó en considerarse parte del top-4, junto a sus compatriotas João Neves y Bruno Fernandes. Mientras Bernardo Silva, tras el rendimiento de su último curso en el City, confía en dar su canto de cisne con la selección. Pero al equipo le condicionan las áreas. Rúben Dias es su gran central y apenas ha jugado durante el año a causa de problemas físicos. En la delantera, Martínez tiene fe ciega en Cristiano Ronaldo como punta. No obstante, en una clasificación de goleadores liderada por Haaland, aparecen veteranos como Dzeko y Arnautovic pero no el cinco veces Balón de Oro. Su técnico persevera: «Va a pelear [por estar en el siguiente Mundial, con 45 años]. Yo creo que nadie debería ponerlo en duda, al menos se ha ganado eso», dijo en El Larguero. Pero Cristiano ya no está para determinar. Toda vez que el otro referente goleador, Rafael Leão, vive asfixiado en la posicionalidad combinativa por la que aboga el técnico, por lo que visita el banquillo más de lo aconsejado.

Alemania maltrata su cerebro

La tercera con escasas opciones es Alemania. La unión de Musiala y Wirtz (si se suma Karl, superior) resulta la mejor zona de aceleración de toda la Copa del Mundo, solo discutida por la francesa. Desde la punta los auxilia Havertz, con mucho juego y poco gol, otro debe individual de una Manschaaft que añora el olfato de Thomas Müller. Aunque el problema central surge en sus conectores. «Para la posición de mediocentro tengo a Pascal (Groß), Angelo (Stiller), Pavlo (Pavlovic), Rob (Andrich), Felix (Nmecha) y otros candidatos. Es un problema menor. Por eso, de momento, mantendré a Josh (Kimmich) como lateral derecho», expuso Nagelsmann durante la clasificatoria. El entrenador confía en que futbolistas como Pavlovic y Goretzka surtan a los atacantes y así su equipo rinda como el Bayern esta temporada. Sin embargo, la esencia de los de Kompany fue justo confiar la gestación a Kimmich, acercarlo a Musiala y Olise, siendo su acompañante un mero complemento. Aunque insistamos en analizar el fútbol desde movimientos preestablecidos (de aquí pasas acá en tal o cual fase), es un deporte social sujeto a la interacción de quienes lo juegan. Retrasar a Kimmich al lateral provoca un cortocircuito que resta opciones a Alemania ante otros onces naturales y redondos.

Bellingham y Tuchel (Foto: Cordon Press)
Bellingham y Tuchel (Foto: Cordon Press)

Brasil reza a su camiseta 10

No por distancias, sino por falta de virtud, es precisamente el armado de juego lo que condena a la actual Brasil. En el 4-2-3-1 establecido por Ancelotti, el doble volante CasemiroGuimarães es una barrera de contención. Un atentado cultural sin la sensibilidad suficiente para activar uno de los mejores ataques del torneo. Hasta la fecha, es un equipo seccionado. Podría decirse, a este respecto, que Ancelotti sufre el mismo mal de su último Real Madrid y no consigue solucionarlo. La mediocridad técnica de todos los laterales convocados tampoco ayuda. Quedaron fuera Kaiki, Bidu o Juba, laterales a la brasileña y de nivel. Como lo fuera Dani Alves, quien recientemente afirmó, en el podcast de Marcos Brunet, que «Argentina volvió a ganar cuando entendió que Messi era Messi. (…) Si Brasil quiere ganar, tiene que jugar para Neymar». En efecto, la única posibilidad de la Canarinha pasa por los minutos de musa que pueda ofrecer Neymar, actualmente lesionado. Llegará a tiempo a las citas decisivas. De repente todos recuerdan el estado de forma con el que acudieron Rivaldo y Ronaldo al Mundial de 2002. Tan estático como su cuerpo le exija, Neymar se establecerá en el enganche para incidir desde una bota derecha que sigue siendo única. Así conseguirá el ritmo Vinicius, conduciendo la pelota, y lo hará Raphinha, comiéndose los espacios. En los destellos de Neymar será feliz Endrick, quien ansía la consideración mundial que hasta el momento le ha sido negada. El sueño, tituló Ancelotti su último libro, publicado ya como seleccionador. Al otorgar la 10 a Neymar en la lista definitiva, ese dios del fútbol que es Brasil volvió a creer en el hexacampeonato.

Messi camina (acompañado) hacia una nueva Copa del Mundo

La primera aspirante al título es la actual campeona del mundo. Que, de los cinco torneos disputados, Scaloni haya ganado cuatro es suficiente motivo para no cuestionar a la Selección argentina. Año tras año, su equipo es la conjunción perfecta de nivel, características y propuesta de juego. Atrás, Romero y Lisandro Martínez son jerarquía y empaste. En tiempo de mediocres defensores, ellos permiten defender tan bien el área como toda la mitad del campo. En el banquillo aguarda Otamendi, otro con cara de malo —como diría Ruggeri— en quien confiar. Del centro del campo en adelante: Enzo Fernández, Paredes, Mac Allister, Lo Celso, Barco o Almada. De ellos pueden dudar en sus clubes, pero no en la nacional. Todos rinden allí porque comparten el tacto asociativo que en otro tiempo hiciera de Brasil la selección más admirada y ganadora. Todos tocan la pelota alrededor de Messi, hacia Messi, como en aquel gran Barça, otro de los mejores equipos de la historia. Messi es el aura y la grandeza necesarias en un Mundial. Juega en Estados Unidos pero demuestra, en cada partido exigente con la Albiceleste, que los mejores futbolistas del momento aún pueden llevarle las botas. Ha sido máximo goleador y top-5 de asistentes en la clasificatoria Conmebol. Su mejor socio es De Paul, quien lo ha seguido a la MLS para disfrutarlo. Si Messi necesita un Alba, Argentina también puede dárselo. Lo explica Scaloni en su autobiografía: «Nico González me daba cosas que no me da otro jugador. Hace el carril, es el que nos cambia el ritmo, al final nosotros somos un equipo de toque, y él aparecía por el otro lado con su velocidad». Para eso también ha llamado a Giuliano. La cuota de gol la cierran Julián Álvarez, Lautaro Martínez y el Flaco López, una paleta de color inigualable. Todo es orgánico en Argentina. Pero será del encaje que Scaloni dé a Nico Paz, como relevo de Di María, de lo que dependa levantar nuevamente la Copa del Mundo.

 Joshua Kimmich (Foto: Cordon Press)
Joshua Kimmich (Foto: Cordon Press)

La dosis de genialidad hará de la potente Francia un equipo campeón

La Francia de Mbappé se presenta como la oponente más despiadada. Sucedió en Qatar ’22 y volverá a suceder porque no ha menguado su nivel. Si bien la zona de gestación es deficitaria, el contragolpe propuesto por Deschamps hace el modelo sostenible. Saliba y Upamecano se imponen atrás. Rabiot, siempre criticado y siempre fiable, es suficiente para los primeros pases. Mbappé y Dembélé salivan al ver tanto campo por abarcar. Hablamos del mejor goleador del mundo y del actual Balón de Oro, dos delanteros veloces como pocos. Entre todos ellos, ya sin Griezmann, sin embargo, aparecen nuevos genios: Olise y Cherki. El primero lució en el amistoso de marzo ganado a Brasil. El segundo lo hizo en el último disputado, ante una Colombia potente, que se espera revelación del Mundial. En 2024 Zidane recomendó a Cherki al Madrid y Henry lo dirigió en los JJOO, llevándose la plata. Entonces aseguró que «Rayan es un jugador especial que hará cosas especiales. (…) cosas que están fuera de este mundo». Ya las hace en el City. Hoy Mbappé lo define como «un talento especial. Tiene un don, del cual está sacando el máximo provecho». De la libertad creativa que Deschamps les otorgue en la zona ancha dependerá el sino de Les Bleus. ¿Conseguirá que Cherki sea para Mbappé lo que Zidane fue para Henry? Solo así vencerán a Argentina y a su último verdugo, la España de Lamine Yamal.

El balón para jugar y Lamine Yamal para ganar

Finalmente, aparece la campeona de Europa en curso. La Selección española tiene al mejor futbolista del mundo (Kvaratskhelia sabrá dispensarnos), un Lamine con el que todo es posible. Bien lo sabe la historia. A su zurda ya sucumbieron selecciones como Inglaterra, Alemania o la propia Francia hace escasos dos años. «Realmente creo que es una de las mayores sensaciones adolescentes que el fútbol ha visto jamás. Estuve Messi, estuve yo… pero lo que este chico está haciendo a los 18 años es simplemente irreal», declaró este abril Neymar, para Ziggo Sport. Tras Lamine, como unidad de juego no hay otra que iguale a los de De la Fuente. La idea es el balón y el concepto es el pase. Para bordarlo tiene al expansivo Pedri, el mejor centrocampista actual. Es Vitinha quien lo ubica «en el primer puesto». Porque «es mágico. Es espectacular verlo jugar y, cuando juegas contra él, lo entiendes aún mejor». El seleccionador lo junta a Rodri, Fabián u Olmo. Con Oyarzabal por delante, Cubarsí y Aymeric Laporte por detrás. Es la mejor estructura combinativa de la actualidad. No obstante, en lo unívoco de su juego también está su fragilidad. Las cualidades defensivas de la pareja central hacen temerario un repliegue intensivo que sí pueden manejar Argentina o Francia. Será la precisión extrema de todos sus hombres, tanto en fase de posesión como de presión, lo que hará del español un juego ganador. Y será la inspiración de Lamine Yamal lo que permita arrebatar la Copa del Mundo a Argentina. Y recibir el cetro de Messi.

11 comentarios

  1. Julio César Pérez González

    Por favor, qué hace el redactor colocando tan arriba a Brasil, si es que sería una sorpresa que pasasen de cuartos de final…

  2. No estoy de acuerdo con el nivel de los centrales de Francia y Argentina. Los de Francia son lentos, posicionalmente malos y no ssben girarse. Un ejemplo claro fue Upamecano contra Oyarzabal en la final de la Nations del 21.
    Los de Argentina miden medio metro. Leo sobre ellos lo mismo que sobre la defensa del mundial de 2002 (ese Ayala, Vivas y Samuel) que acabó eliminado en primera ronda. Con dos centrales por debajo del medio metro es complicado.
    Otra cosa que no se tiene en cuenta es el nivel de los porteros. Ahí España gana de calle a las favoritas. Y luego, el sumatorio y encaje en el equipo: ahí España es, con Argentina, la más completa.

  3. El portero es de lo mas normal, sino ya hacia tiempo que no estaria en el Athletic.

    • España tiene a posiblemente el mejor portero del momento ahora mismo (David Raya), al mejor portero de la Liga y que ha tenido un nivel estratosférico esta temporada (Joan Garcia) y a un portero que, desde que va a la selección, ha ganado una Nations y una Eurocopa, y quedado segundo en dos Nations (Unai Simón). Ese nivel no lo tiene ningún otro país.

  4. Os olvidais de la suerte. España propone el mejor juego de balón, los 26 son peloteros. Pero hay mucho riesgo y una fase más. De Argentina, son cancheros, no gusta su fútbol (gusta Messi), no gusta su actitud, no gusta sobre todo que los árbitros les permiten, que no lo hacen con los demás. Francia, la final pasada Mbbpe metió 3 goles, y perdieron. Francia juega, también sabe de balón, pero arriba dos genios?, en los equipos solo hay sitio para uno. Problemas. Ojo a Portugal, tiene el mayor índice de mediocentros jugones por metro cuadrado. Y esa zona es donde nace todo….solo Pedri y compañia les pueden igualar.

  5. Paco, has creado tú el fútbol?

  6. España la primera ??? JA;JAJAJAJAJAJA

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