
Guy Forget, extenista francés, excapitán de la selección de Francia y durante años director del Masters de París-Bercy y de Roland Garros, ha analizado el estado del tenis mundial en una entrevista concedida a Tennis Actu TV. Lo más relevante que ha dicho para el público español es su opinión sobre la ruptura entre Carlos Alcaraz y Juan Carlos Ferrero, una decisión que califica de sorprendente por la eficacia que había demostrado una colaboración «muy fructífera» y que, a su juicio, rompe de forma prematura el equilibrio de un campeón aún en construcción.
Forget ha advertido de los riesgos que entraña un cambio tan profundo a los 22 años y lo contrapone al modelo de Rafael Nadal, que durante más de una década mantuvo un núcleo estable de trabajo, una continuidad que, según opina, fue clave en su serenidad y en la gestión de una carrera al más alto nivel.
Su opinión ha sido directa y sincera: «Estoy un poco sorprendido, como muchos aficionados, porque la colaboración era más que fructífera. Todos sabemos cuánto le debe Alcaraz a Juan Carlos Ferrero (…) Cuando una colaboración va tan bien con tan buenos resultados, uno siempre se pregunta ¿Será mejor la secuela? Será difícil superarla».
Ese escepticismo se suma a lo publicado en España: «Los medios españoles han esgrimido dos razones: una económica y tensiones entre la familia, particularmente el padre de Carlos Alcaraz, y Juan Carlos Ferrero. A mí, hipotéticamente, el motivo económico me parecería un poco extraño, porque hoy las sumas generadas por Alcaraz son tan exageradas que no me puedo imaginar que no esté bien pagado. La segunda razón es más importante. Es cierto que en algún momento se han acumulado las tensiones».
Alcaraz no perderá su talento, dice Guy Forget
Y no es del todo optimista: «Cuando eres un campeón joven como él, de 22 años, que lo ha ganado todo con su mentor, y de repente se rompe el equilibrio, es un cambio importante».

Sobre todo, si se compara su trayectoria con la de Rafa Nadal: «Nadal, durante años, más de una década, siempre ha estado con su equipo. Esa estabilidad le trajo una serenidad, una confianza en sí mismo». No obstante, el talento es individual: «Alcaraz tiene el juego que tiene, con Jannik Sinner, ambos tienen tanta ventaja sobre los demás que no le veo perdiendo su tenis».
La temporada 2026 de Novak Djokovic
Forget también se ha detenido en la figura de Novak Djokovic, al que ve que, en 2026, va a estar condicionado por la edad y la necesidad de gestionar con mayor cuidado su preparación. A su juicio, el serbio ya no puede entrenarse como en el pasado y debe prestar especial atención a la recuperación y a las pequeñas lesiones que empiezan a aparecer, una realidad inevitable tras más de dos décadas en la élite.
Pese a ello, Forget no duda de la motivación competitiva de Djokovic ni de su ambición intacta: «Si juega el Abierto de Australia es porque se siente capaz. No lo veo presentándose para alcanzar unos cuartos de final o una semifinal. Tiene que estar convencido de que aún puede llegar a la final y, con un poco de suerte, ganar».
El ex capitán francés considera que Djokovic solo empezará a plantearse seriamente la retirada cuando su cuerpo o los resultados le envíen señales claras: «Es únicamente a través de derrotas repetidas o, peor aún, de lesiones graves cuando llega el momento en el que dices: ya no puedo seguir con esta intensidad».
Estado del tenis francés
Forget ha analizado también la situación del tenis masculino francés, que atraviesa una etapa de transición sin presencia en el top 10, aunque el ex capitán se ha mostrado moderadamente optimista con la generación emergente. «Quiero ser optimista», afirma, subrayando que existen perfiles con margen de crecimiento real, aunque condicionados por factores físicos y de continuidad.
El nombre propio es Arthur Fils, al que considera un jugador con potencial para instalarse entre los mejores, siempre que su cuerpo responda: «La primera mitad de su temporada fue muy interesante, pero la lesión en Roland Garros destrozó la segunda parte del año». En su opinión, la incógnita es clara: «Si sigue teniendo problemas físicos al inicio de la temporada, surgirán preguntas legítimas sobre si su cuerpo es capaz de soportar las exigencias del más alto nivel».
Sobre Hugo Humbert, Forget aprecia margen de progresión tanto técnica como física: «Creo que todavía puede mejorar desde el punto de vista tenístico, pero también físicamente». Y añade que la clave pasa por la regularidad: «Lo que necesita es encadenar torneos jugando su mejor tenis; ahí es donde la pelota está en su tejado».
En cuanto a Giovanni Mpetshi Perricard, el extenista francés le ve un techo competitivo algo más limitado, aunque relevante: «Puede aspirar al top 20». En conjunto, Forget insiste en que el problema no es de talento, sino de continuidad y salud, en una etapa en la que Francia sigue sin colocar a ningún jugador entre los diez primeros del mundo.

Sobre Gaël Monfils, considera que a su edad sigue destacando por su talento y su carisma, que no deja de ser importante en el circuito: «Cuando lo veo en la pista, a veces todavía tengo la impresión de estar viendo a un jugador juvenil, con esa frescura y esa alegría por jugar».
El ex capitán ha visto además una evolución táctica significativa en Monfils, que hoy compite con mayor madurez: «Lo he visto jugar partidos en los que tácticamente ha estado mejor que nunca».
Forget recurre a una comparación muy gráfica para definir su perfil competitivo: «Siempre pensé que Gaël era como un boxeador, un pegador. No es alguien que tenga que ganar los combates a los puntos». En ese sentido, defiende un enfoque más ofensivo y creativo, acorde con su naturaleza: «Encontrar placer en la creatividad es el camino que debería seguir hoy».
Cree que sigue siendo competitivo al máximo nivel si el cuerpo le respeta: «No vamos a fijar objetivos de Grand Slam, sería prematuro y una tontería, pero estoy convencido de que aún puede vencer a algunos de los mejores jugadores del mundo». Y va más allá: «Puede llegar a cuartos de final de los torneos más grandes y, ¿por qué no?, a las semifinales».
En el apartado femenino, Forget se ha mostrado especialmente elogioso con Loïs Boisson, a la que define como la gran revelación de 2025, pese a que su progresión se vio frenada en la segunda mitad del año por las lesiones. «Fue un soplo de aire fresco», afirmó, destacando su irrupción en Roland Garros y la energía con la que se presentó en el circuito: «Su entusiasmo, su frescura y su tenacidad fueron evidentes desde el primer momento».
Desde el punto de vista técnico, Forget elogia su estilo de juego claramente ofensivo, sustentado en una derecha muy dominante, aunque todavía desequilibrado: «Tiene un golpe de derecha monstruoso y un lado negativo, el revés, que aún es significativamente inferior, pero que ella acepta y gestiona».

El ex capitán francés ve en Boisson una proyección a largo plazo muy alentadora y no cree que deba limitarse a la tierra batida: «No veo por qué hoy debería restringirse únicamente a esa superficie». Para explicar ese camino, Forget cita una referencia histórica de primer nivel: Steffi Graf. «Tenía un revés con el que no puntuaba, pero no fallaba. Colocaba la pelota donde quería, se movía alrededor y hacía daño con la derecha».
A su juicio, ese modelo ilustra la importancia del equilibrio táctico y de la adaptación a distintas superficies: «Graf ganó en hierba con su revés cortado, ganó en tierra, ganó en pista dura». Aunque recordó las dificultades de Boisson en Wimbledon, las interpreta como parte del aprendizaje necesario: «Eso es precisamente lo que le ayudará en las próximas temporadas». Con su movilidad y condiciones atléticas, concluye, «no hay razón para que no pueda soñar muy en grande».


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