Análisis táctico

Todo el poder para Vinicius

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Vinicius (Foto: Cordon Press)
Vinicius (Foto: Cordon Press)

Después de dejar en el banquillo al crack para alinear en su lugar a Fran García y debido a esa pizarra casi perder contra el Elche, Alonso rectificó en Champions. Vinicius no solo fue titular ante el Olympiakos sino que la alineación estuvo pensada para que destacara, entonces por supuesto destacó. El atacante precipitó constantes acciones de peligro, sacó las pegatinas a sus defensores, dio dos asistencia para el póker de Mbappé y marcó un gol que le anularon no por su culpa.

Junto con Valverde en una formación sincrónica, ambos demostraron que eso de que los grandes futbolistas hacen la cama al entrenador es otro invento del entorno para justificar derrotas que se deben al mal juego, consecuencia exclusiva de mediocres planteamientos. Por ejemplo el que se vio tras los cambios, momento en que Güler se retiró a falta de media hora. En su labor de comentarista, Valdano lo expresó mejor que nadie: «Desde que entró Bellingham por Güler, el Madrid ya no encontró a Mbappé y Vinicius, ya no aceleró». Pero si el Olympiakos llega a empatar, se diría que fue porque los blancos bajaron la intensidad y no porque el cambio rompió la sintonía grupal.

Güler fue el gestor de ataques que tanto anhela este Madrid y que Bellingham no está capacitado para ser porque sus muchas virtudes son de otro tipo. Se movió desde el enganche, su mejor zona, con una libertad que pocos aprovechan tanto como él. A partir de ella se las procuró para despegarse de sus marcadores, controlar balones de manera exquisita y lanzar a los delanteros. A Vinicius lo encontraba cambiando de frente, porque la pide al pie. Con Mbappé, que la pide al espacio, conectaba a espaldas de unos zagueros muy adelantados debido al planteamiento agresivo de Mendilibar. Juego lógico.

Güler fue el mejor de los silenciosos, de ahí que una sustitución que pudiera pasar por natural (el repetido y falaz «hombre por hombre») en realidad supusiera perder no sólo el centro del campo, sino al mismo tiempo la delantera, en general el control del juego. Y casi echar al traste el resultado. Sin Güler ya parecía no haber ritmo porque, muchas veces, en este ser social llamado fútbol, las interacciones de un solo futbolista hacen todo un equipo. Si no que pregunten por Kroos en la capital o que vean el reciente Chelsea-Barça donde no jugó Pedri.

No obstante, todo ello fue posible ya que, tras Güler, esta vez Alonso confeccionó de manera inteligente. La tendencia natural del turco es caer a la derecha. En ese perfil gira hacia dentro y tiene todo el frente para ofrecer uno de los mejores pases medios del mundo. A fin de darle entorno, el técnico juntó en ese sector a los jugadores disponibles de más nivel, pie y puesto naturales, mejor toque: Trent desde el lateral, Tchouaméni como pivote y Valverde de mediocampista derecho. Entre los tres alternaron zonas y consiguieron desactivar por momentos una presión intensiva que, sin embargo, fue el principal arma de los griegos porque su entrenador conoce las dificultades habituales de este Madrid sin volantes de verdadera entidad para sacar el balón.

Debido a este hándicap, para que la salida fuera lo más eficaz, en ausencia de Huijsen y Militao, fue Carreras y no el rígido Mendy (ni, por supuesto, ningún canterano sin nivel de los que se piden) quien se alineó de central. Esta decisión resultó un drama en cada balón colgado a un área sin Courtois, de ahí dos de los goles, pero permitió que Asencio pudiera apoyarse en el fino Carreras cuando no veía avance por su sector. A su izquierda entraron Mendy y Camavinga, lo que hacía de ese costado el menos seguro para combinar, pero tenía otras ventajas.

Mbappé (Foto: Cordon Press)
Mbappé (Foto: Cordon Press)

Al respecto, no extraña que Mendy fuera, junto a Asencio, el zaguero que menos pases dio, pues su la propuesta trataba de ocultar su déficit con balón y ceñía sus labores al resguardo defensivo de Vinicius. Mientras que el fútbol de Camavinga se entiende desde la arrancada y no desde el «toco y me quedo» propio de Tchouaméni, por eso el 1-0 llegó con la recuperación rival tras una salida asociativa con su compatriota Mbappé que fue defectuosa. Y sin embargo, Camavinga hizo un gran partido porque su rol estuvo bien pensado. Fue parte clave en tres de los goles, dos barriendo en su sector y otro aprovechándose de la salida combinativa en estático por la derecha para recibir liberado y, sin ser un pasador de calidad, poder así asistir con garantías.

Que el juego se iniciara prioritariamente por la derecha supuso que allí se acumularan madridistas y que los de Olympiakos basculasen en bloque. Quedaban en la izquierda el propio Camavinga y, metros adelante, un Vinicius presto a recibir con mucho espacio y poca densidad. Tanto las diestras de Trent, Tchoumeni y Valverde, como sobre todo la zurda de Güler, activaron con rapidez y precisión los ataques de Vinicius, favoreciendo que encarase.

Debido a este funcionamiento, Tchouaméni dio como veinte pases más que su acompañante Camavinga, Trent encajó un pleno al siete en pases largos y Güler no falló en los más complicados, esos que se ejecutan en la franja del vértigo. Como esta vez Alonso tampoco intentó que la presión de los suyos fuera alta e intensiva, algo que con su pareja de delanteros solo es factible de manera puntualísima y movidos por el ánimo de ganar al Barça, hubo campo a abarcar y la cosa cuadró. Sobre todo con Mbappé.

El goleador se dedicó a fijar el centro de la zaga blanquirroja y esperó las asistencias desde cualquier frente. Recibió una lateral de Güler, su mejor socio, desde la derecha, tras combinación corta de Valverde y Trent, e hizo gol. Recibió otras dos de Vinicius desde la izquierda. La que abrió el marcador fue profunda, previo robo y transición de Camavinga. Y la que lo cerró fue de la muerte, al recibir el brasileño un envío largo de Tchouameni y explotar su uno contra uno.

Pese a lo ajustado del marcador, el Madrid hizo un notable partido ante un oponente que también mostró su mejor cara. Pero así como los cambios de un plan inicial mediocre evitaron la derrota en Elche, los de uno acertado casi conceden el empate en el Georgios Karaiskakis. Tome nota táctica, señor Alonso: dibuje las flechas que quiera, pero los cracks siempre dentro.

 

5 comentarios

  1. Madridista de la Guindalera

    Vinicius es el dueño. Florentino le ha dado el club. Todavía no ha firmado y nadie le dice nada.

  2. Pingback: Análisis táctico del impacto decisivo de Vinicius en el Real Madrid ante Olympiakos - Hemeroteca KillBait

  3. Vinicius destacó vs Olympiakos porque Mendilibar defiende con la línea adelantada, presiona alto y deja espacios a la espalda de la zaga, lo cual es un paraíso para futbolistas como el brasileño o Mbappé. Vinicius no destacó porque «la alineación estuvo pensada para que destacara», sino porque Olympiakos le dio al Madrid un escenario que potencia lo único que les gusta hacer a los figuras: correr con espacios.

    Jamás entenderé la campaña en contra de Xabi Alonso por parte de la prensa, con el equipo (ahora) a un punto del líder y con todas las opciones del Top-8 en Champions para ahorrarse la engorrosa eliminatoria en Enero-Febrero.

    Ayer en Girona Vinicius fue titular, pero supongo que se eximirà de culpa a los futbolistas y se buscará, de nuevo, alguna razón para echarle la culpa al entrenador. Cuando la plantila se arrastró el curso pasado, la culpa era de Ancelotti porque les permitía demasiado; cuando ahora hay un técnico que les pide compromiso, trabajo defensivo y hace las alineaciones él mismo, la culpa también es del entrenador.

    Me pregunto si todo vendrá por aquellas declaraciones, desde Alemania, en las que Xabi advirtió del peligro de los mensajes de la extrema derecha, que bien sabemos manejan los hilos de prensa y palcos en la Castellana.

  4. Perdio al equipo desde lo de Vini y ya está , o sacan a un par de líderes del vestuario en enero para que vuelva a ganar respeto o que lo limpien y traigan a un técnico que estos niños puedan hacer caso y correr como hombres y dejar de comportarse como niños

  5. Negreira Negreira Negreira

    Penal favorable al Real Madrid.

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