Análisis táctico

Todo eran parabienes sobre la propuesta de Xabi Alonso hasta el 4-0

Es noticia
Xabi Alonso (Foto: Cordon Press)
Xabi Alonso (Foto: Cordon Press)

Más allá de los previsibles resultados -ganó a alineaciones peores y perdió contra la única mejor que enfrentó-, el Mundial del Real Madrid ha dejado aspectos interesantes. Ya puede asegurarse que el equipo de Xabi Alonso diferirá del de Ancelotti en algo más que nombres propios. Para empezar, en la gestión del balón.

El modelo de juego de Xabi Alonso

Si la propuesta de Ancelotti dependía de las cualidades de sus mejores futbolistas, y por ello en su último Madrid priorizó el repliegue-contragolpe, Alonso parte de una idea basada en el modelo combinativo y la presión intensiva. Es lo que le funcionó en Leverkusen y trata de seguir la senda. En sus palabras, pretende que su equipo practique «un juego activo y ambicioso, que busque llevar la iniciativa». Según los códigos actuales, eso significa tener el balón más que el rival.

Para desarrollarlo, inició ante el Al-Hilal estableciendo una formación 4-3-3 de corte posicional. Este dibujo dispone de muchos futbolistas en el sector ofensivo, por lo que a priori es más adecuado para ocupar espacios, circular el balón mediante apoyos y facilitar el pressing adelantado. «Con este nuevo estilo queremos jugar entre líneas y controlar los ritmos del partido», expuso Bellingham, marcando la diferencia entre ambas miradas. 

Volvió a usarla contra el PSG, mejor equipo del mundo en juego asociativo. Con tres delanteros y consignas presionantes, trató de dificultar los inicios al equipo de Luis Enrique, pero salió goleado. Le preguntaron recientemente a Klinsmann si piensa que Alonso será capaz de convencer a Mbappé y Vinicius para que trabajen defensivamente; al ex seleccionador le faltó reírse. He ahí una de las razones sobre por qué los laterales del PSG recibían alternativamente solos como interiores. No obstante, tanto en el partido de apertura como en el de cierre, el equipo jugó mal debido principalmente a defectos en la fase de posesión, que imposibilitaban al menos una presión tras pérdida organizada.

Güler (Foto: Cordon Press)
Güler (Foto: Cordon Press)

A este respecto, sin embargo, los partidos evidenciaron algo positivo: las llegadas de Huijsen y Alexander-Arnold dan más pie en la base. Para la propuesta del técnico, eso es algo clave sobre todo en la zona central. «Con Huijsen ganábamos en la salida de balón y en el desplazamiento», dijo Alonso en Carrusel. Huijsen es tan bueno con balón que no le ha pesado actuar en el sector izquierdo. Ninguno estuvo ante el PSG, entonces la salida fue un despropósito.

No obstante, que el PSG anule por completo a su rival ha sucedido durante la temporada, por lo que conviene extraer conclusiones del Madrid en virtud a su torneo, no basadas en los últimos 90 minutos. 

Los tres centrales con Alexander-Arnold y Fran García

Tras la cita ante el Al-Hilal la salida de balón mejoró, primero con la inclusión de un cuarto centrocampista ante el Pachuca y luego con el retraso de uno de ellos a la zaga, ya contra el Salzburg. «Tenemos una idea clara de cómo queremos jugar, pero esa foto fija del sistema a veces puede cambiar», explicó Alonso en rueda de prensa. La formación solo es una parte del sistema, no el aspecto esencial, pero establece distancias de relación que pueden determinar un equipo.

Salió Rodrygo del once y Vinicius se estableció en la doble punta. El equipo dibujó entonces un 5-3-2 que benefició tanto los inicios combinados como el ataque exterior desde los carrileros, futbolistas sin regate que dieron espacio a la zona ancha y favorecieron el centro lateral. Sobre lo primero, el posicionalista Alonso quiere amplitud para que jugadores potentes como Bellingham, Valverde o Mbappé asalten el área por los llamados pasillos interiores. Es un acierto. En cuanto al centro lateral, de este modo llegó el gol ante la Juventus, eliminatoria en la que el Madrid centró al área treinta balones, de largo su mayor cifra. «A partir del minuto 20 supimos interpretar mejor el partido, ya que al principio fuimos demasiado por dentro», dijo el técnico en DAZN, tras dicha eliminatoria.

En esa función de carrilero, Alexander-Arnold puso la precisión y Fran García, sin la competencia de los lesionados Mendy y Camavinga, aprovechó la oportunidad expresando su principal característica: la repetición de esfuerzos de carácter explosivo. Desde ahí se ha mostrado un buen complemento a Vinicius en cuanto al arrastre de contrarios y la amenaza sin balón. Su gol ante el Borussia fue una jugada a tres cargada de lógica: Alexander-Arnold gana la línea de fondo sin balón, recibe y centra preciso al segundo palo, donde los zagueros atienden a Vinicius y entonces quien sorprende a su espalda es Fran García, que la rompe con su buen golpeo. 

Proyecto nuevo 41
Asencio (Foto: Cordon Press)

La formación más usada por Alonso, ese 5-3-2, también redujo imperfecciones de los laterales disponibles. Debido a sus licencias ofensivas y a su vulgar técnica defensiva, Alexander-Arnold es el lateral más rebasado en las grandes ligas, mientras Fran García defiende mediocre también desde el concepto. Con los tres centrales, Alonso da un resguardo posicional a sus espaldas que favorece la voluntad atacante de ambos. Huijsen en la izquierda es más limitado que Rüdiger por la derecha, en ese particular, pero se espera que el regreso de Mendy o el fichaje de Carreras mejore las prestaciones defensivas de Fran García y todo se compense.

El híbrido Tchouaméni

Formar con tres atrás permitió más puntos de toque en amplitud de los zagueros, algo útil para superar presiones intermedias a la salida, siempre que los centrales sepan dar el balón redondo. Para esto, un volante como Tchouaméni fue el eje de la zaga, zona que en fase de posesión le beneficia. Ahí juega de cara y tiene más tiempo y espacio para filtrar pases, aspecto en que ha destacado durante el Mundial.

Además de su toque, la ubicación de Tchouaméni permitió que los magníficos pases de Huijsen incidieran cercanos en el sector de Vinicius, el crack del equipo en ausencia de Mbappé. Potenciar a los mejores es la fórmula del juego. No obstante, Alonso ve en Tchouaméni el mediocentro que en realidad es, de ahí que en los cuartos lo usara de bisagra, ocupando puesto en la zaga o en la media a demanda de la situación. Y en las semis, aun sin Huijsen, lo fijase en su puesto natural.

Esas variantes en la zaga ayudaron a que el equipo avanzase mejor hasta la mitad rival, sin embargo, lo verdaderamente destacado fue el ingreso de Güler en la reanudación del primer encuentro y su establecimiento como titular en adelante. «Perdíamos el balón demasiado rápido. Me ha gustado la reacción en el descanso. A través de ese control hemos podido llegar mejor al área contraria», manifestó Alonso tras el primer partido. Fue en gran medida por Güler.

El rol de Güler

El nuevo técnico estrenó el torneo con Bellingham como volante por la izquierda y el zurdo Güler en el banquillo. Quizá para convencerlo de su intención inicial, antes del Mundial Alonso había dicho que Bellingham «tiene alma de mediocentro y hay que ubicarlo cerca de la elaboración del juego». Pero pronto se dio cuenta de que el inglés es un centrocampista llegador, mientras Güler sí es un gestor de pases, por eso rectificó ya en el primer encuentro. En una carencia clara del equipo tras la salida de Kroos y la veteranía de Modric, Ceballos ganó enteros con Ancelotti y Alonso ha preferido otorgar ese sensible papel a un Güler reinventado. De momento, ante el PSG pasó desapercibido pero ha funcionado en partidos sin tanta exigencia. Menos da una piedra.

Vinicius (Foto: Cordon Press)
Vinicius (Foto: Cordon Press)

Como primer volante, Güler se ofrece en los inicios para dar pases de seguridad, si se encuentra acosado, o acelerar el juego, si le dejan respiro. En ese rol, jugar a pie dominante le beneficia, ya que el acomodo es inmediato. Contra el PSG jugó a perfil cambiado, hasta el ingreso a la desesperada de Modric en lugar de Bellingham. Su pases verticales son certeros. Filtró tantos como Tchouaméni pero destacó en la elección. «Tiene que estar cerca del balón. Jugamos mejor con él», asegura ahora el técnico. Desde ellos participó en los tres goles al Borussia. 

No obstante, con Güler abajo el equipo queda sin sostén defensivo, máxime con el impulso de Valverde y el propio Bellingham, que son puro todocampismo. Dice Alonso que, para mejorar en ese aspecto, «Güler debe anticiparse, más que reaccionar, así no dependerá tanto del físico». Mientras el universo reparte suerte en lo de que un profesional que no sabe defender finalmente sepa, el técnico volvió a confiar en Tchouaméni como escudero en el pivote contra los alemanes, donde no se esperaba agresividad en el pressing alto y, en fase defensiva, había que atender a Brandt. 

La aparición de Gonzalo

Tanto contra los teutones como luego ante el PSG Bellingham regresó a la izquierda, aunque al medirse al Salzburg formara como interior derecho y asistiese. «El fútbol moderno exige flexibilidad y dinamismo», dice Alonso. Antes del nuevo cambio, con el 5-3-2 y Bellingham a pie dominante se estableció una sintonía de espacios entre compatriotas: la diestra de Alexander-Arnold influyendo en el centro del campo y activando el pase profundo a Bellingham.

En el equipo actual, donde Gonzalo aún se alinea como titular, ese dibujo también refuerza una interacción diestra con la delantera. Las ausencias de Endrick y Mbappé posibilitaron que el mundo ahora conozca a Gonzalo, un delantero centro con tres cualidades aventajadas: potencia de salto con remate de cabeza, lectura espacial del área, sentido presionante. A través de esta presión anotó ante el Pachuca. Antes, con un desmarque en el área permitió la asistencia de Rodrygo para el empate contra él Al-Hilal. Es el olfato de gol que le ha permitido hacer cuatro en el Mundial, liderando la tabla. 

Con Gonzalo en la delantera es importante tener buenos centradores, sobre todo si el técnico quiere fases de posesión largas cuando su equipo no dispone de centrocampistas capaces de superar marcas por dentro. Alexander-Arnold y Güler son esos hombres, desde ambos sectores. Quedó patente ante la Juventus y el Borussia, donde ambos centraron con precisión y Gonzalo se procuró el espacio para anotar de cabeza. Contra el PSG no tuvo a sus mejores socios y no incidió. En cualquier caso, debido a su irrupción, ya se pide a Gonzalo como delantero centro de la Selección española.

Tras el Mundial, es tiempo de reflexión

Hasta la derrota contra el PSG, todo eran parabienes sobre la propuesta de Xabi Alonso, al tiempo que críticas a la de Ancelotti. Pero tras el 4-0 aparecieron dudas razonables. Aún está por ver si la mejor idea para este Madrid es provocar que zagueros como Huijsen, Tchouaméni y Alexander-Arnold defienda con medio campo a sus espaldas, encerrar a centrocampistas como Valverde o Bellingham en la mitad rival, presionar intensivo con centrocampista de la envergadura de Bellingham y la lentitud de Güler, o acosar las salidas obviando la falta de actitud y concepto de delanteros como Vinicius y Mbappé. Aunque vivimos en tiempo de beatificar entrenadores que usan drones, por lo que igual el moderno Alonso puede cambiar todo eso y el viejo Ancelotti no llevaba razón.

17 comentarios

  1. Oye, que la mitad de los jugadores del Madrid llevan vendaje en la muñeca

    JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

  2. Mbappé viendo que el PSG gana la Champions y se convierte en el mejor equipo del mundo justo el año que se fue al Real Madrid. Este año ganará 50 millones.

  3. Nerea Egiguren

    El mejor análisis que he leído.
    Tenía mucho interés por ver si Xabi lograba inculcar diferentes automatismos y coordinación entre los atacantes del Madrid, la asignatuara pendiente de Ancelotti siempre, incluso cuando ganaba, pero a la primera ha resultado un bluff. Desplazar a Gonzalo a la derecha era la alineación de la prensa. Le ha pasado como a los seleccionadores españoles cuando, en el partido definitivo, sacaban el once populista.
    Los errores defensivos me parecen más perdonables que seguir viendo a Mbappe y Vinicius hacer la guerra al mundo cada uno por su cuenta.
    El otro factor interesante era Güler, pero también ha decepcionado. Ha dejado muchísimos detalles buenos en los primeros partidos, pero en el importante, ha estado desaparecido en combate. Le falta personalidad o capacidad para salir de la presión.
    En resumen, sigue siendo un Real Madrid con pocos recursos a la hora de la verdad.

    • «Le ha pasado como a los seleccionadores españoles cuando, en el partido definitivo, sacaban el once populista.»

      Sudores fríos y recuerdos de Vietnam con Iñaki Sáez y (admitamoslo) Luis Aragonés en el mundial 2006.

      Respecto al Real Madrid creo que la baja de Trent y la de Huijsen junto con las lesiones ya conocidas de Camavinga, Carvajal y las pseudoretiradas de Lucas Vázquez o Modric le ha roto los esquemas a Xabi Alonso.

      El mover a Valverde al lateral le ha obligado a dejar a Touchamendi como pivote y no poder usar el 5-3-2.

  4. Pingback: El Real Madrid de Xabi Alonso: análisis táctico tras su primer Mundial - Hemeroteca KillBait

  5. Ladrones no!

    Teníamos al mejor entrenador del mundo en la Selección e hicieron todo lo posible para echarle porque no llevó a Nacho. Ni olvido, ni perdón. El madridismo sociológico

  6. Se pongan como se pongan, Mbappe y Vinicius no saben jugar juntos. Ambos necesitan que el equipo juegue para ellos solos. Cuando en el Madrid estaba Benzema (el que hizo bueno a CR) y había algo de criterio en el centro del campo, se le podían crear espacios a Vinicius. Ahora, con el Madrid tirando los mismos contraataques que te podía echar el Sestao de los 80, es como ver a Onésimo. Y Mbappe prácticamente lo mismo. Ya en su año con Luis Enrique estuvo desaparecido en los partidos clave del PSG. Tiene cualidades, nadie lo duda, pero le falta mucho oficio que, por ejemplo, le sobraba a Benzema.

  7. De lo que nadie habla es de que el Madrid llegó al partido con media plantilla lesionada o tocada. Más un titular indiscutible sancionado. El PSG ha llegado al final de temporada sano y eso es importantísimo. Por lo demás, mal planteamiento de Xabi y 2 goles ridículos que le pusieron en bandeja el partido al PSG. Ver a Luis Enrique dando saltitos con el 4-0 solo me provoca pena y vergüenza ajena. Un entrenador sin clase para un equipo sin clase que vive,como el City y el Barsa de saltarse las normas.

    • Los seres de luz…

    • Le habían quitado dos defensas al PSG por unas más de extrañas rojas, lo que siempre les pasa a los equipos que se van a enfrentar al club estado. Pero si era el equipo más caro del mundo. Como puede ser que un equipo que se suponía que tenía los mejores del mundo, que iban a ser imparables, y que encima se ha gastado 200M hace un mes necesite más fichajes? Alguien me puede dar una explicación racional?

  8. EL 3-0 fue un gol muy del Madrid, muy títpico, de los que suele encajar contra equipos que juegan al fútbol.

  9. El sol, la luna, el césped, la gastroenteritis, el retraso del avión… y tras gastar (25 entre la salida de Ancelotti y Xabi) 32 en Arnold, 60 en Huijsen y 73 en Mastantuono (casi 200 millones con 50 listos para gastar en Carreras), pidiendo más fichajes. Club estado

    Ayyyy si esto lo hiciera Xavi, Guardiola o Luis Enrique…

  10. Negreira Negreira Negreira

    Vinicius está amenazando al Madrid que le paguen 30M al año o sale libre.

    Mbappe los ha destruido por completo, ese vestuario apesta a kilómetros.
    Florentino fichó a Mbappe por codicia.
    Quería mostrarle al mundo que podía hacerlo. Ahora toca uno, luego vendrá otro.

  11. El Real Madrid en lo que va de mercado:

    -Carreras: 50 M€
    -Dean Huijsen: 60 M€
    -Alexander-Arnold: 10 M€
    -Franco Mastantuono: 65 M€
    – Finiquito de Ancelotti: 11 M€
    – Fichaje de Xabi Alonso: 12 M€

    Total: 208 millones de euros

    El daño que ha hecho el triplete del Barça.

  12. Lo siguiente quizá sean tonterías; pero yo nunca he entendido la excesiva importancia dada a la táctica, ni tampoco que se vaya de la táctica al futbolista: debe ser a mi modo de ver justo al revés, es decir, ir del futbolista a la táctica.

    O sea, a mi modo de ver, Xabi Alonso no tiene que hacer formar al equipo en la 1-4-3-3 porque esa sea la mejor táctica para ejercer presión, sino porque tiene tres grandes delanteros: Rodrigo, Vinicius y Mbappé. Y este último debe jugar por el centro porque es el mejor de los tres, y jugar por el centro garantiza que todos los compañeros puedan pasarle el balón más fácilmente que si jugase por uno de los lados; lo cual significa que entrará más en juego y se trata de eso, de lograr que tú mejor futbolista de ataque entre más en juego. Y si solo tuviese dos grandes delanteros, entonces ya no tendría que ser la 1-4-3-3, sino una táctica con dos delanteros.

    Y en cuanto al concepto de táctica: creo que la gente lo emplea mal. La 1-4-3-3 no es una táctica, sino una formación. La táctica es el conjunto de los movimientos ejecutados por los futbolistas y, en virtud de dichos movimientos, el equipo, en función de las circunstancias, a lo largo del partido adopta diferentes formaciones. Es decir, la táctica es una sucesión de formaciones o, dicho de otro modo, el número de futbolistas por línea varía en función de las circunstancias. Por ejemplo, si uno de los laterales del equipo, durante la fase de ataque, abandona su puesto y hace una incursión para formar de extremo, ya no es una 1-4-3-3, sino una 1-3-3-4, o una 1-3-3-1-3.

    Pero los movimientos, es decir, la táctica, viene después; lo primero y más importante son los futbolistas: elegir a los once mejores de la plantilla y poner a los mejores de esos once por el centro. Es absurdo pensar que grandes jugadores no van a poder compenetrarse y jugar bien; eso es tacticismo, un mal que aqueja al fútbol contemporáneo. Y luego, claro, pueden diseñarse jugadas y pedir a los jugadores que las ejecuten y decidir por entero la táctica. Pero, primero, los mejores en el campo; sean del tipo que sean. Parte de la táctica y del estilo de juego ya los estarán marcando los propios jugadores.

    Así lo veo yo al menos. 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*