
Faltan pocas semanas para la Eurocopa 2024 y son muchas las selecciones nacionales que esperan con impaciencia esta cita para aportar su granito de arena al espectáculo del fútbol. Entre ellas, sin duda una de las favoritas es España. La Roja, a pesar de haberse mantenido a un nivel muy alto en los últimos años, no gana la Eurocopa desde 2012, es decir, desde hace exactamente 12 años. El relevo generacional ha funcionado de forma casi óptima pero, a pesar de ello, salvo el éxito en la Nations League, la selección española no siempre ha estado a la altura de las expectativas.
Cómo llega España a la Eurocopa 2024
El seleccionador Luis De La Fuente, ascendido desde las selecciones juveniles, se encontró tomando las riendas de un equipo ciertamente con mucha calidad pero, al mismo tiempo, con algunas incertidumbres. En efecto, España es un equipo joven con muchos buenos jugadores pero, al mismo tiempo, esa misma juventud ha supuesto una posible falta de experiencia en algunos momentos decisivos de los partidos más importantes.
Una selección como la Roja consigue sin duda superar las dificultades con su capacidad para construir juego. Pero para ganar la Eurocopa, sin duda hará falta algo más en términos de concentración. El trabajo en equipo será sumamente crucial para cuadrar el círculo en un equipo repleto de individualidades de alto nivel. Entre ellos, sin duda se espera que algunos jugadores compitan a un alto nivel.
El bombardero Álvaro Morata busca seguramente la consagración internacional con la selección, después de tantos goles pero tan pocos trofeos y, en general, una percepción por parte de la prensa y los aficionados no precisamente impecable. Sin duda, otro talento, mucho más joven, que podría intentar arrastrar a España es Lamine Yamal. De hecho, al joven talento del Barcelona le gustaría consagrarse ya con la selección absoluta en el importantísimo torneo de la Eurocopa 2024.
España ganará la Eurocopa 2024: las principales probabilidades
Como ya se ha mencionado, España es sin duda una de las favoritas para la Eurocopa 2024 (entre otras cosas porque ya ha ganado la competición en tres ocasiones, todo un récord), pero, en estos momentos, quizás no esté en la parte alta de la clasificación, a pesar del equipo de alto nivel que dirigirá De La Fuente.
De hecho, según las cuotas de los principales portales de apuestas deportivas en línea, España se encuentra actualmente por detrás de otras selecciones nacionales en este aspecto. Francia e Inglaterra son las principales favoritas, mientras que las cuotas de la Roja oscilan mayoritariamente entre 8,50 y 10 en estos momentos. Puede ser interesante observar que España, en este sentido, se encuentra en una especie de «zona media», en una posición central, ciertamente coherente con su historia, sus objetivos y las ambiciones del equipo actual, pero, sin embargo, en algunos aspectos no exactamente alineada con otras selecciones nacionales consideradas mejor equipadas.
A pesar de su gran talento, por tanto, la selección española no está considerada precisamente una de las favoritas de la competición. Pero, más allá de eso, por supuesto, el fútbol es un deporte que depara constantes sorpresas y el terreno de juego suele acabar dando la vuelta a todos los pronósticos. Sin duda, España tiene talento y calidad para despuntar, aunque superar la fase de grupos en sí no será fácil. Y es que España ha quedado encuadrada en el grupo B con otras selecciones absolutamente buenas. De hecho, La Roja se encontrará con la vigente campeona, Italia, que había eliminado a España en semifinales de la última Eurocopa en la tanda de penaltis, después de que el tiempo reglamentario y la prórroga acabaran 1-1. También hay otro equipo muy duro en el grupo, Croacia, y Albania, por su parte, entra como una bala perdida para poner en apuros a los 3 grandes.
Veremos qué dirá la historia de la Eurocopa 2024 y si la selección española será recordada en el caluroso verano europeo como vencedora. De momento, la situación es de confianza limitada para España, con De La Fuente y sus convocados teniendo que volver a hacer creer de alguna manera incluso a los escépticos.

