Análisis táctico

El mito de la épica: lo que nadie cuenta del Oporto de Mourinho en 2004

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José Mourinho (Foto: Cordon Press)
José Mourinho (Foto: Cordon Press)

Vuelve Mourinho a enfrentarse a su Madrid, esta vez en eliminatorias. Lo hace con un Benfica tan histórico como actualmente humilde. Se palpa en el ambiente que, de vencer, Florentino le telefoneará para que regrese a final de temporada. Porque el Madrid se lleva fatal con la derrota y porque además se entiende que sucedería la épica.

La devaluación de lo épico

Lo cierto es que «épica» es un término manoseado, en este fútbol hiperbólico. En El mito de la cultura, escribió Gustavo Bueno que «la aplicación extensiva de la idea de ‘lo clásico’, cuando no solo se aplica a la tragedia griega clásica, a la filosofía alemana clásica o a la música clásica, sino también a la vuelta ciclista ya clásica» conlleva la devaluación terminológica. En fútbol, a una oportuna parada se le dice épica; las de Casillas se llevaron la palma. «El Madrid solo entiende la épica», tituló As un empate contra la Real Sociedad. Mientras la Ser calificó de épica una victoria del Alavés ante el Villarreal por tener un expulsado. Etcétera.

En realidad hay mucha menos épica de la que se dice, en fútbol como en ciclismo, pero al menos existe alguna que pueda tomarse en serio. Por ejemplo, ganar una Champions en tiempo Bosman con un club que no pertenezca a las ligas de poderío económico es, en efecto, épico, habida cuenta de que desde 1996 y hasta el pasado año —donde el PSG del petróleo simboliza un nuevo cambio de orden— solo lo consiguió el Oporto. De tal modo, si alguien puede usar «épica» con dignidad son los futbolistas de aquel equipo y Mourinho, su técnico.

Una Champions bien épica

Mourinho es el último gran épico. Y sin embargo, para honrar la verdad, aún hay que afinar más en su épica. La repetida frase de que para ganar la Liga de Campeones hay que eliminar a los mejores equipos es falsa. Que el Numancia tumbe varios primeras en Copa no supone que sea mejor equipo. Un torneo a eliminatorias permite que puedas alcanzar la final imponiéndote a Lyon, Deportivo y Mónaco, que nunca a lo largo de la historia tuvieron el mejor equipo del continente. Hacerlo teniendo una plantilla con Deco y media alineación de la Portugal subcampeona de Europa es algo meritorio, qué duda cabe, pero poco épico.

Deco en el Oporto campeón de Europa (Foto: Cordon Press)
Deco en el Oporto campeón de Europa (Foto: Cordon Press)

De ahí que aquel Oporto perdiera 1-3 en fase de grupos contra el Madrid de Zidane, naturalmente, y también lo hiciera contra el Milan de Shevchenko, en la Supercopa de Europa. Ambos son mejores equipos que los antedichos, a fin de cuentas, aunque el Mónaco luego diera —en otra épica bien interesante— con los huesos del Madrid en el suelo.  E incluso que el propio Oporto fuera campeón.

Por tanto, en precisión, puede afirmarse que el principal y verdadero logro del Oporto fue superar los octavos ante el todopoderoso United. Pero, aun así… ¿Adivinan?

Una eliminatoria épica, pero no tanto

Pero, aun así, resulta que un club no es un concepto, como suele repetirse. No existe el peso de la historia, la camiseta o el estadio: son cuentos chinos. El Manchester United no es nada en sí, sino que todo él son los futbolistas que tiene cada temporada. De lo contrario, cabe preguntar al Milan por qué ganó los mayores títulos hasta los dos mil y, en adelante, sus malas plantillas no ganaron nada. 

De tal modo, para que se dé esa suerte de épica, conviene que el regreso a Ítaca sorprenda a Ferdinand y Silvestre lesionados, con el lateral Gary Neville de central y el mediocampista Fortune de lateral, como sustitutos. Que donde un curso antes podían jugar Blanc y Verón para ganar la Premier, este tengan que jugar Brown y Butt para quedar a 15 del líder. Que Ferguson decida que, para cubrir la baja de Beckham en la derecha, ante el Oporto un partido juegue allí el interior Scholes y otro Fletcher, futbolista menor y de pulmón, sin desborde ni asistencia. Que esa banda la cierre siempre el pequeño de los Neville, quien completó un decenio en el United a la justa sombra de su hermano y del banquillo, en lugar de hacerlo Cristiano Ronaldo, que jugó 20 míseros minutos en la eliminatoria. Que la expulsión de Keane en Do Dragao la cubra Djemba-Djemba y con la sanción de Fortune haga lo propio O’Shea, una torre central reconvertida y a pierna cambiada, para colmo, recambios que quebraron la única sintonía buena del equipo, un sector izquierdo que favorecía la incidencia de Giggs, su mejor arma.

Mourinho puede relanzar su carrera, en el mismo escenario

Mourinho había alineado bien: superioridad numérica y posicional desde un rombo en el medio, a fin de arrebatar el balón a la línea del United. En fase ofensiva: la indetectabilidad de Deco como bisagra entre las zonas de aceleración y gestación, hombre para todo en el centro del campo; la de Carlos Alberto entre la punta y los costados de la delantera, ora para desbordar, ora para desenlazar. En fase defensiva: los pulmones de Maniche y Mendes para controlar a Giggs en la ida; la posicionalidad táctico-defensiva de Costinha para anular, en la vuelta, a un Scholes ya centrado. 

Marco Ferreira (Foto: Cordon Press)
Marco Ferreira (Foto: Cordon Press)

Atrás, avanzaban por las bandas Ferreira y Valente —más cantidad y más calidad para la zona ancha—, mientras cerraban a Van Nistelrooy los centrales Carvalho y Costa, infalibles en el área, leyendas del país. A la prematura muerte de Costa el pasado agosto, Mourinho recordó que «Hay capitanes, y hay líderes. A veces no se trata del brazalete que portan, sino de lo que representan. Y Jorge era uno de esos tipos que dejaba que el entrenador hiciera su trabajo como entrenador, y no como líder del vestuario».

Era cuando los centrales sabían defender y estaban en el Oporto, no en el United. En la ida McCarthy cenó centrales mediocres y con un doblete enmendó el error de Baía —uno de los inagotables rechaces de sus guantes con jabón, un gran portero por lo demás—, en el tanto que abría la serie. Toda vez que, durante la vuelta, Costinha hizo lo propio con el error de Howard, porque en este United ya jugaba Howard y no Barthez, para darles el empate y la clasificación. 

Mourinho propuso bien, como se ha dicho, y el Oporto tuvo su épica. Pero no conviene olvidar cuando a Rexach le preguntaron sobre el famoso partido contra el Valencia que dio a su Barça la clasificación a Champions en 2001 —también calificado de épica, ya faltaría— y honestamente dijo: «Yo lo planteé perfecto, al ataque. Pero si no está Rivaldo, ese día no ganamos, entiéndeme». Pues igual, pero desde el United.

Hoy, con los futbolistas que tienen ambos, lo normal es que el Benfica de Mourinho caiga eliminado, por muy bien que funcione. No obstante, el actual Madrid es un equipo imperfecto, con algunos titulares de bajo nivel y falta de complementariedad en sus filas, de ahí que recientemente los lisboetas consiguieran derrotarlos. 

Ante este United 03/04 que viste de blanco y con medias rajadas, Mourinho tiene la posibilidad cierta de relanzar su carrera, como otrora la lanzase. La —falsa— épica está nuevamente servida.

24 comentarios

  1. Algunos no usan colonia

    Si es un ajuste de cuentas lo puedo justificar, pero intentar minimizar los éxitos de un tipo que ha logrado ganar dos Champions, en tiempos Bosman como bien dice el artículo, con el Oporto y un Inter que llevaba casi 50 años de sequía, es desternillante.
    Y más cuando se compara con las reverencias a otros por ganar con un equipo inflado a petrodólares saltándose los límites económicos o con Senes Erzik de EuroNegreira.
    Con eliminaciones a cargo de ese Mónaco de perfil bajo, del mismo Inter a pesar de UNICEF y del teatro de Busquets o del grandísimo Tottenham (nótese la ironía).

    • Negreira Negreira Negreira Negreira Negreira Negreira Negreira Negreira

      Otra vez Yo. En fin, solo hay que ver el partido Inter Barça. El mayor robo de la historia. Fin de la cita

    • – PESE A LOS ROBOS,el Barça LIDER
      – Joao cancelo BRUTAL ante levante
      – Fermín EL MEJOR LLEGADOR DEL MUNDO
      – Marc Bernal ES UNA BESTIA
      – Pedri,VUELVE EL MEJOR DEL MUNDO
      – Hansi Flick TE AMO MUCHO
      – Vinicius BALON DE PLAYA

  2. Fue una champions en la que Milan, United y Real Madrid se sabotearon a sí mismos. El Madrid era el gran favorito pero llegó muy cansado al partido de Mónaco, o muy confiado, o las dos cosas, o vaya usted a saber qué pasó. Dicho esto, tiene mucho mérito lo del Oporto. No fue épico pero eliminó a equipos claramente mejores y en la final goleó a un rival de un nivel parecido.

    • Negreira Negreira Negreira Negreira Negreira Negreira Negreira Negreira

      Pero…¿Podemos decir entonces que la época de Yolanda parga en el CTA gana a la de Negreira?

    • Madridista confeso pero honrado

      El mayor escándalo de la época Negreira era el Barça de Pep Guardiola humillando al Real Madrid partido tras partido.

      No olían la pelota, simplemente cine.

      • Para no oler la pelota les ganó una liga en el Camp Nou o una copa en Mestalla. Para escándalo lo de Ovrebo.

        • Negreira Negreira Negreira Negreira Negreira Negreira Negreira Negreira

          Eso te da idea de quién robaba. Eres muy simple, el madridismo sociológico os hunde.

        • Negreira Negreira Negreira

          Recordemos que en España solo importa el racismo si lo “sufre” un jugador del Real Madrid. Si eres del Barcelona te pueden dar bien por saco.
          Tebas, sobre los insultos racistas a Balde en Getafe

          «Es un tema que escuchó solo Balde y tenemos que ver qué es lo que ha pasado»
          Lo de Lamine en el Bernabéu…

        • Negreira Negreira Negreira

          El Madrid ha perdido. Pero que no quede en el olvido que si no llega a haber VAR, hoy gana 0-1 porque el árbitro de campo no había pitado el penalti y había anulado el segundo gol. Por eso en el Madrid NO quieren que haya VAR.

    • Cuánto daño ha hecho el madridismo sociológico

      El equipo con más penaltis en la historia de la liga, llevan pitado uno cada 160 minutos, las cámaras los han pillado haciendo teatro y piscinazos como si no hubiera mañana y este bufón haciendo esto. Ya lo dijo Lamine, roban y se quejan.

  3. Ladrones no!

    Valverde le suelta un puñetazo a un jugador y no le sacan ni tarjeta, camavinga le clava los tacos en el pecho y tampoco pasa nada, álvaro carreras simula una falta de firma descarada y tampoco pasa absolutamente nada, le han perdonado la amarilla a vinicius.

    Así todo. Siempre.

  4. Pingback: Análisis del éxito del Oporto de Mourinho en la Champions 2003-2004 - Hemeroteca KillBait

  5. La Liga y el CTA obliga a Osasuna a retirar el césped del Sadar y colocar una piscina olímpica ante la visita del Real Madrid….. Así los waterpolistas piscinas no puede lesionarse al tirarse
    .

  6. Ladrones no!

    Tiene suerte el Benfica (y cualquier equipo extranjero) de sufrir esto muy de vez en cuando.

    Imagina compartir país con esta gentuza.

  7. Negreira Negreira Negreira

    Morientes, ex jugador del Madrid, está en el CTA decidiendo las jugadas que se deben analizar y las que no. Y no se les cae la cara de vergüenza…

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