
Hace un par de meses el podcast de Gary Lineker entrevistaba a Ivan Rakitic, el centrocampista croata que llevó a la gloria tanto al Barça como al Sevilla. La conversación con Alex, colaboradora del exdelantero inglés, recorrió toda su carrera, que está vinculada a la elite y a la máxima exigencia, y también dejó una premonición sobre el Barça actual que ahora suena con más fuerza, después del naufragio en el Metropolitano: «Al final… todos los detalles son muy importantes, ¿sabes? Se nota ahora que quizá algunos pequeños detalles no los han hecho del todo bien, luego llegan lesiones y empiezan esos pequeños problemas… El año pasado, en cambio, era todo perfecto, todo iba bien hasta el partido contra el Inter de Milán».
Eso no quita, en todo caso, que esté enamorado del Barça de Hansi Flick: «Esa mezcla entre el fútbol alemán y el Barça-taka es increíble, creo que han asimilado muy rápido esa mentalidad de Hansi en la que todo tiene que estar en el sitio correcto, en el momento correcto, pero al mismo tiempo mantener el toque español, esa chispa. Por un lado hay ese ‘vamos a bailar con Lamine’, pero también ‘vamos a ser serios’, con Pedri o Frankie de Jong. Creo que esta mezcla es muy importante».
De hecho, da la impresión de que si tiene un referente en este Barça ese es Pedri: «Es una locura, pero hay jugadores como Pedri que ya tienen, no sé, 200 o 300 partidos al máximo nivel y aún así es muy joven». Lo sitúa en la elite del continente: «Creo que ahora mismo es el hombre en el centro del campo en Europa. Es el jugador a batir. Ya sabemos lo importante que es, no solo para el Barça, también para la selección española. Pero creo que lo mejor es escuchar a sus compañeros. Nosotros, los ‘expertos’, podemos hablar mucho, pero cuando escuchas a los de dentro, cómo hablan de Pedri, de lo importante que es… ahí es donde ves que este chico marca la diferencia. Y, por supuesto, muchas cosas van a depender de él: no solo mañana, también de lo que el Barça pueda hacer esta temporada».
Al contrario que algunos analistas, que creen que el fútbol es solo cuestión de la naturaleza de cada jugador, Rakitic elogia la metodología del Barça: «Pasa algo mágico allí. Y para mí lo más claro cuando estuve allí era que todos esos chicos ya entrenan del mismo modo desde pequeños. La mentalidad ya está clara: con 10, 11 o 12 años saben perfectamente lo que tienen que hacer para llegar al primer equipo».
La integración entre categorías formativas y primer equipo funcionaba a la perfección y era fácil no solo reemplazar piezas, por lesión o ausencias de otro tipo, sino lanzar el talento con menos periodo de adaptación: «Muchas veces subían chicos jóvenes a entrenar con nosotros, y todo lo que nosotros hacíamos en los entrenamientos ellos ya lo conocían. No era nada nuevo para ellos. Claro, es diferente estar en el segundo equipo que en el primero, pero… ya estaba todo hecho. No había que explicarles los ejercicios, los movimientos o lo que fuera. Ya están preparados mentalmente; están listos. Solo tienen que apretar. Y creo que esa es la parte más importante: el concepto, la manera en que preparan a esos chicos. Mentalmente listos, pero aun así tan jóvenes».
En cuanto a Lamine Yamal, se desvive a la hora de hablar de su explosión sobre el terreno de juego y creatividad. El único consejo que puede darle es que Laime ha de ser Lamine: «Creo que es un bailarín increíble. Esta nueva generación es diferente mentalmente a Xavi, Iniesta, Leo Messi… a esa generación anterior que salía de La Masia. Y ahora creo que tienen que disfrutar. No hay que intentar cambiar a Lamine, ni meterle la mentalidad de Puyol, de Sergio Busquets o de Xavi. No: tiene que ser Lamine. Creo que necesita esos momentos. Y creo que eso es lo más importante, que esta nueva generación lo entienda. Al final, cuando se pone las botas, él ya sabe lo que tiene que hacer. Y estos pequeños detalles de las entrevistas… forman parte del juego. Es parte del show, de hacerlo aún más grande, de disfrutarlo. (…) Y ojalá ver más bailes de Lamine también en Madrid».
La conexión de Ivan Rakitic con Luka Modric
Sin embargo, el gran socio sobre el campo de Rakitic fue Modric, el centrocampista histórico del Real Madrid, hoy añorado mientras triunfa en el Milan. Rakitic considera que es un orgullo para el fútbol croata: «En Croacia todavía no entendemos del todo lo que tenemos con Luka Modrić. Somos un país de casi cuatro millones de personas y tenemos quizá a uno de los mejores centrocampistas de la historia del fútbol. Durante seis años, tuvimos a dos jugadores en el partido más grande del mundo, el Clásico. Fue algo increíble».

Su conexión era instantánea e instintiva: «A veces menos es más. No necesitamos hablar. Yo sé que él va a estar a mi izquierda, o delante, o donde sea. Cuando jugábamos contra las grandes selecciones, Inglaterra, España, Italia o quien fuera, sentíamos que teníamos un mejor centro del campo. Era así. Era una locura. Y poder seguir disfrutando de Luka, ahora en Milán… es increíble. Solo quiero decirles a todos en Milán que aprovechen esta oportunidad, porque Luka es único en el mundo del fútbol».
Junto a Messi
Pero lo que no se puede obviar es que también coincidió con el mejor futbolista de todos los tiempos. Fueron 300 partidos junto a Messi: «Mi idea cuando fiché por el Barcelona era jugar en el Barça, pero claro, jugar con Leo Messi es otra cosa. Es un jugador que cambia los partidos. Es alguien que entiende el fútbol de una manera diferente. Y lo que está haciendo ahora en la MLS… quizá no sea la liga más grande, pero él es capaz de hacerla grande, de hacerla diferente. Y eso solo lo puede hacer una persona en el mundo. Haber jugado más de 300 partidos con Leo es simplemente increíble. Solo puedo darle las gracias también por cómo me trató todos esos años. No puedo decir que seamos grandes amigos, no le escribo todos los días por WhatsApp, pero mi respeto hacia él es enorme. Solo quiero decirle gracias por todo el tiempo que compartimos».
De hecho, elogia hasta su forma de ser el mejor: «Creo que es un líder silencioso. No es el tipo de líder como Xavi, que habla mucho, que empuja, que está constantemente animando. Leo… se le ve en los ojos que está listo. Y siempre se lo decía: un pequeño gesto suyo significa muchísimo para todos nosotros. Solo con un gesto, con una mirada, ya marca la diferencia».

Cuando coincidió en el campo con Neymar y Suárez, aquello ya fue otra dimensión: «Incluso los malos pases acababan siendo buenos pases. Ese ataque… creo que el fútbol europeo no volverá a tener algo así. Claro que hay grandes jugadores, futbolistas capaces de marcar diferencias, pero lo de aquel tridente fue algo realmente especial. Y por eso me gusta decirlo otra vez: ganamos mucho, pero normalmente podría haber sido mucho más. Eso es un poco una pena para nosotros, que no consiguiéramos todavía más títulos».
Y no se corta en señalar los fallos que se cometieron con esa plantilla: «Primero de todo, teníamos que haber hecho todo lo posible para que Neymar se quedara con nosotros. Ese era el primer paso. Y luego, estar al 100% en cada partido. Al máximo nivel, si bajas un poquito, tienes problemas. Lo vimos: equipos que eran capaces de ganarle al Barça a veces ni se lo esperaban, pero era culpa nuestra. No de los entrenadores, no del presidente, no de la afición. Era culpa nuestra, de los jugadores. Mirando atrás, creo que podríamos haberlo hecho mucho mejor. Pero también eso es lo bonito del fútbol».
Cree que, como pasa en otras plantillas llenas de estrellas, a veces se pierde el apetito por seguir ganando: «A lo mejor nos acomodamos un poco. Quizá nos cansamos un poco de ganar o no tuvimos el hambre al 100%. Es duro decirlo después de seis años en el Barcelona, pero ganar solo una Champions… podría haber sido dos o tres bastante fácilmente. Estábamos ahí. Pero si no empujas al 100%, otros equipos lo merecen. Ese fue un poco nuestro problema. Ahora es tarde, pero tenemos que ayudar a la nueva generación a aprender de nuestros errores».
La Champions de 2015
Aquel triplete se consiguió bajo la batuta de Luis Enrique. Rakitic guarda buen recuerdo del entrenador y considera que fue negativo que se marchara: «Es un entrenador que necesita tiempo para entender a sus jugadores. Una vez que logra esa conexión, todo funciona de manera increíble. Esos tres años con él fueron de aprendizaje constante, un proceso muy bueno. Me habría gustado tener más tiempo con él, pero decidió marcharse. Lo importante es disfrutar y aprender. Nosotros, los jugadores, creemos que lo sabemos todo, pero no es así. Es maravilloso estar cerca de estos entrenadores, porque son muy importantes para el fútbol actual».

Porque ese año fueron de menos a más: «Fue muy importante que el equipo fuera creciendo poco a poco. En diciembre y enero tuvimos momentos difíciles. Si en enero alguien nos hubiera dicho cómo iba a terminar la temporada, quizá habría parecido imposible. Pero a veces eso es lo mejor del fútbol: todo puede cambiar muy rápido y tienes que estar preparado. Después de esos primeros partidos de enero empezamos a entender que podía ser una temporada increíble. Hicimos una Champions perfecta ese año, ganamos al campeón alemán, al campeón italiano, al campeón francés, al Manchester City, que era el campeón de la Premier League. Estuvimos al máximo nivel. Fue una temporada para recordar».
Al final, queda el orgullo de haber formado parte de un equipo inmortal que lo rubricó con títulos: «Creo que para explicar la historia y la grandeza del Barcelona en palabras es imposible. Solo puedes entender lo que significa cuando estás realmente allí. Tienes que formar parte de ese club para comprender lo grande que es. Para muchos jugadores es un sueño estar allí. Para mí estaba muy claro, quería estar en ese vestuario con esos jugadores increíbles e intentar aportar algo, aunque fuera pequeño, desde mi parte. Desde fuera no se puede entender lo que significa formar parte de la familia del Barça».



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Solo compartieron el audio de la expulsión de Eric
El CTA tampoco ha revelado si hubo conversación entre Martínez Munuera y González Fuertes tras la dura entrada de Giuliano sobre Balde
No me quiero imaginar lo que se dijo en esa sala para que lo estén ocultando… Y todos sabemos que están haciendo tiempo para manipular los audios y publicarlos dentro de varios días, no?
Pingback: Rakitic analiza la evolución del Barça y destaca el talento de la nueva generación - Hemeroteca KillBait
-Pisotón de Camivinha, sin amarilla
-Falta de Camavinga, sin amarilla
-Penalti inventado sobre Vinicius
-Segundo pisotón de Camavinga, 0 amarillas
-Piscinazo de Vinicius, penalti
Pero luego el argumento es que el Barça roba, no se puede competir así
– El primer gol del Madrid viene después de que el árbitro diera saque de puerta cuando era corner a favor de la Real Sociedad.
– Penalti que no era a favor del Real Madrid
– Camavinga debería estar expulsado
Así, así gana el Madrid. Pero luego que si Negreira.