Historia del fútbol

Sonny Anderson: «Le marqué al Madrid, pero Luis Enrique no me dejó celebrar haciendo ‘pistolero’ para que lo hiciera con el grupo»

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Sonny Anderson (Foto: Kampo)
Sonny Anderson (Foto: Kampo)

Recordado como «El pistolero» por sus celebraciones de gol, Sonny Anderson ha dado una entrevista en Kampo donde ha recordado que Luis Enrique le tenía, de alguna manera, enfilado por ese detalle. Según ha confesado, al asturiano no le gustaba que hiciese celebraciones en solitario, tenían que ser en grupo, hasta un día en el que, jugando contra el Real Madrid, se lo llegó a recriminar.

Así lo ha explicado: «Recuerdo un Barça–Real Madrid: entro al campo, marco y hago la celebración del pistolero. Luis Enrique me agarra y me dice: ‘No, no, no… quédate con nosotros, quédate en el grupo’. No quería que lo hiciera solo para mí, quería que fuera algo de todos. Ese era él: espíritu colectivo».

Aunque eso no quiere decir que tuvieran mala relación, al contrario: «Nunca me peleé con él, me ayudó mucho en Barcelona. Siempre estaba encima, hablaba conmigo en el vestuario, en el campo. Aprendí de su carácter, de su exigencia. Si no aceptabas un error en los entrenamientos, luego tampoco lo aceptabas en los partidos. Eso lo llevé después a Lyon».

De hecho, en el terreno de juego, sentía profunda admiración por él. Era un superjugador, alguien capaz de rendir en cualquier zona del campo: «Cuando le veía jugar de lateral derecho y aun así marcar goles, o de recuperador y también marcar, me convencí de que era bueno en todas partes. Para mí, después de Ronaldo fenómeno, el más completo con el que jugué fue Luis Enrique: zurda, derecha, cabeza, control… todo lo hacía bien. Además cuidaba su alimentación, ya entonces estaba siempre en forma, muy atento a los detalles».

Sonny Anderson (Foto: Cordon Press)
Sonny Anderson (Foto: Cordon Press)

Por no mencionar su carácter: «Mi primera imagen de Luis Enrique es en el Mundial 94, en el España–Italia. Tassotti le rompe la nariz con un codazo, sale sangrando y dice: ‘Vuelvo’. En aquella época todavía se podía jugar con la camiseta llena de sangre. Eso era él: carácter y personalidad».

Algo que ellos también cataban en los entrenamientos: «Era un número uno, con carácter afirmado. Muy afirmado, porque tenía un carácter muy fuerte. No le gustaba perder ni siquiera en los entrenamientos con el Barça. Incluso en los entrenamientos se picaba con jugadores porque era muy exigente. No aceptaba fallos, no quería perder nada».

Y todo ello se traduce perfectamente en lo que se está viendo en el PSG, el nuevo equipo con halo de imbatibilidad en Europa: «Hace dos años coincidimos en una final de Copa de Francia y yo le pregunté: ‘¿El PSG de ahora es el que deseas?’ Y él me contestó: ‘Todavía no, el año próximo seremos más fuertes’. Cuando vi su inicio de temporada en París, cambiando a jugadores de posición, haciéndolos jugar en todos lados, entendí que estaba haciendo exactamente lo mismo que era como jugador. En el Barça jugó de lateral derecho, de mediocentro defensivo, de delantero centro… y en todas esas posiciones era eficaz. Hoy busca que sus futbolistas también puedan liberarse y ser eficaces en varios puestos».

Guardiola, el precoz y Van Gaal, el ejecutor

Aquel Barça estaba plagado de estrellas que han pasado a la historia. De otro excompañero con el que coincidió en el Barça también guarda recuerdos muy claros: Pep Guardiola. Para Anderson, el actual técnico del Manchester City ya era entrenador dentro del campo: «Guardiola era un ordenador. Un entrenador en activo. Lo controlaba todo, quería explicarlo todo, siempre con las manos: ‘a la izquierda, a la derecha, vuelve…’».

Sonny Anderson (Foto: Cordon Press)
Sonny Anderson (Foto: Cordon Press)

Incluso en plena euforia, Pep no se descentraba: «Cuando marcábamos un gol, él no venía a celebrarlo, venía a hablarnos de táctica. Nos decía lo que había que ajustar: ‘desmárcate así, baja, gira…’». Una obsesión por el detalle que lo distinguía incluso como jugador: «No miraba solo al que tenía el balón, miraba a quién lo iba a recibir después. Tenía esa capacidad de anticipar la jugada, de ver antes que nadie lo que iba a pasar».

Otro nombre inevitable es el de Luis Figo, con quien compartió vestuario en el Camp Nou. El brasileño lo coloca en la élite absoluta de los futbolistas que conoció, aunque matiza que el más completo para él fue Luis Enrique. «En el Barça jugué con Rivaldo, Figo, Guardiola, Luis Enrique y Xavi que empezaba…», enumera, antes de detenerse en esa idea de jugador total, y remacha: «Rivaldo, Figo, Roberto Carlos, Thierry Henry… eran futbolistas extraordinarios, pero si hablo de un jugador completo, para mí era Luis Enrique».

A Anderson le costó mucho hacerse querer en el FC Barcelona, tenía la alargada sombra de Ronaldo Nazario, a quien había venido a sustituir. Y cuando creía que ya tenía su sitio, la llegada de Louis van Gaal y Patrick Kluivert cambió radicalmente el panorama. El técnico neerlandés fue claro con él: «Tú eres suplente, el que va a jugar es Patrick», le dijo. Anderson sabía que no podía quedarse en ese rol secundario, aunque se tratase del Barça. Aceptar ser el revulsivo de quince minutos no entraba en sus planes y, por eso, pese a sentirse querido y estar en buen momento, tomó la decisión de buscar una salida.

Sonny Anderson y la flor y nata del fútbol europeo

Más adelante, en Mónaco coincidió con una generación que luego marcaría época en el fútbol europeo. Ahí estaban un jovencísimo Thierry Henry, David Trezeguet, Ali Benarbia, Emmanuel Petit, Enzo Scifo o Victor Ikpeba. Anderson rememora aquella etapa como una era dorada. El ambiente y la calidad que había en aquel vestuario eran impresionantes: «Jugué con Henry cuando tenía 17 o 18 años, todavía no conducía y lo llevaba en mi coche a los entrenamientos. Veía en él un jugador que escuchaba, que respetaba a los mayores y que siempre quería aprender. Trezeguet era distinto: muy afinado de cara a portería, todo lo que tocaba lo mandaba a puerta. Ali Benarbia, en cambio, era un genio de la asistencia; no le interesaba marcar, solo dar pases. Y con Enzo Scifo o Petit teníamos una columna vertebral de muchísimo nivel».

Sonny Anderson (Foto: Cordon Press)
Sonny Anderson (Foto: Cordon Press)

En la selección brasileña, el nivel era incluso mayor. Allí compartió vestuario con Cafú, Roberto Carlos, Rivaldo, Ronaldo, Leonardo o Tafarel. Para Anderson, fueron experiencias que lo marcaron: «Cuando llegué a la selección me encontré con Ronaldo, Rivaldo, Roberto Carlos, Cafú, Dunga, Leonardo… jugadores enormes, campeones del mundo. Recuerdo mi debut: entro, provoco un penalti que marca Ronaldo y luego yo mismo hago el gol de la victoria con pase de Roberto Carlos. Imagínate lo que significó para mí, era estar dentro de un sueño. Era un privilegio compartir campo con todos ellos, porque aprendías solo con verlos entrenar».

Su paso por el Villarreal también dejó nombres propios inolvidables, en especial el de Juan Román Riquelme y Diego Forlán. El brasileño reconoce que aquello fue casi una escuela aparte: «Riquelme me conocía de memoria, sabía de mis movimientos y me ponía el balón justo donde yo lo quería. Era un futbolista diferente, de esos que mandaban en el ritmo del partido. Con Forlán era otra cosa: pura energía, remate, llegada. Entre los dos hacían que todo fuera más fácil. En el Villarreal sentí que todavía podía rendir al máximo nivel gracias a compañeros así».

Ya no quedan 9

El exdelantero también se detuvo a reflexionar sobre la figura del 9 puro, esa posición que él encarnó como pocos en los años noventa y principios de los 2000. Anderson cree que está en clara desaparición: «Hoy casi no quedan delanteros centro de verdad. Un número 9, para mí, es aquel que solo puede jugar en esa posición, en el corazón del área, viviendo para el gol. Eso ya casi no existe».

Cuando le piden ejemplos, solo encuentra unos pocos en la élite: «Haaland es un nueve puro, igual que Lewandowski o Harry Kane. Lautaro Martínez también se acerca. Pero si miras alrededor, verás que la mayoría son atacantes versátiles, que pueden irse a la banda o retrasarse. No son nueves en el sentido clásico».

La comparación con su época le sirve para remarcar lo que se ha perdido: «En mis tiempos, el delantero centro estaba ahí para definir, para marcar. Era la referencia ofensiva. Hoy en día, los entrenadores buscan atacantes que puedan hacer muchas cosas: caer a la izquierda, arrancar desde atrás, combinar. Eso cambia la esencia del puesto».

Sonny Anderson (Foto: Cordon Press)
Sonny Anderson (Foto: Cordon Press)

Para Anderson, esa transformación es síntoma de una evolución táctica, pero también un motivo de nostalgia: «Yo crecí viendo y enfrentándome a delanteros que solo vivían para el gol. Teníamos que marcar territorio cada sábado. Ahora todo se ha diluido un poco. Quizá por eso Haaland impresiona tanto: es uno de los pocos que quedan que solo saben hacer una cosa… y la hacen mejor que nadie».

Un temido Olympique de Lyon

En la parte más folclórica del fútbol, Anderson no olvida detalles horribles como cuando perdió contra el Maribor con el Olympique de Lyon, un suceso que fue calificado como “El Titanic” y enfureció a los hooligans del club: «Al día siguiente fui a dar un paseo con mis hijos y unos aficionados intentaron romper el coche con ellos dentro. Pensé: ‘¿Qué hago aquí?’. Estuve a punto de irme».

Pero lo que hizo fue dar la cara: Organizó una reunión con una quincena de ultras y les habló directamente: «Les pedí confianza. Les dije: estoy un poco tocado físicamente porque llegué lesionado de Barcelona, pero cuando todo se acomode vamos a ganar. Si siguen así, me voy, pero si me esperan, van a ver resultados». Esa franqueza le hizo caer bien a la grada radical.

La reconciliación llegó de inmediato. El siguiente partido fue contra el PSG en Gerland. Anderson provocó un penalti, lo lanzó delante del sector más crítico de la afición… y marcó. Ese gol selló el inicio de su idilio con la hinchada. «Fue el momento en que todo cambió. Pasé de sentir rechazo a sentir amor. A partir de ahí me entregué por completo al club».

Con el tiempo, Lyon se convirtió en un equipo temido. Anderson explica que el cambio se debió a la política de fichajes de Aulas y al olfato de Lacombe: «El presidente iba a por los mejores jugadores franceses y Bernard tenía un ojo increíble para reforzar el grupo. Llegaron Malouda, Abidal, Essien, Diarra… jugadores que hicieron que el Lyon subiera otro escalón».

El propio Anderson fue protagonista: máximo goleador de la Ligue 1 en dos temporadas consecutivas, algo que cimentó el respeto hacia el club. Pero más allá de los números, destaca la química en el vestuario y la cercanía con la afición: «El primer título no fue con la plantilla más talentosa, pero sí con la más fuerte. Éramos amigos, una familia que se sacrificaba el uno por el otro. Ese vínculo se notaba en la cancha».

Sonny Anderson (Foto: Cordon Press)
Sonny Anderson y Thomas Linke (Foto: Cordon Press)

El gran hito fue la última jornada de la liga contra el Lens, que se convirtió en una final directa: el que ganara sería campeón. Anderson recuerda la preparación de aquel duelo como si fuera ayer: «La víspera fue mágica. Nos miramos y dijimos: ‘Vamos a ser campeones’. Teníamos una confianza total. Vi en los ojos de mis compañeros que no podíamos perder». Lyon ganó, se proclamó campeón y arrancó una hegemonía que duró siete años.

Para Anderson, ese título no fue solo un logro personal, sino la culminación de un sueño colectivo: «Yo estaba feliz por la gente de Lyon, por quienes nunca habían celebrado nada. En ese momento entendí por qué había llegado al club: estaba cumpliendo el sueño de todo un pueblo».

¿Cómo se tiene hambre de gol?

Finalmente, Sonny Anderson comparte algunas anécdotas que muestran hasta qué punto la disciplina marcó su carrera. Una de ellas tiene como protagonista a su compañero Ali Benarbia en el Mónaco. «Un día nos pilló Jean Tigana tomando un café y un croissant antes del entrenamiento. Para nosotros era algo normal, pero a él no le hizo ninguna gracia. Como castigo, nos mandó al banquillo en el siguiente partido. Fue su manera de enseñarnos que en el fútbol profesional hasta los pequeños detalles cuentan».

Más allá de los entrenadores, la exigencia venía de casa. Anderson recordó la dureza de su padre en su infancia en Brasil: «Si fallaba un gol, mi padre me castigaba. Y no era un castigo ligero: podía ser quedarme sin cenar o tener que correr durante horas. De pequeño sufría, pero con el tiempo entendí lo que significaba. Aprendí a tener hambre de marcar, a no desaprovechar ninguna ocasión».

Hoy reconoce que esas experiencias lo moldearon como futbolista y como persona. «Quizá fueron métodos duros, pero me hicieron competitivo. Me enseñaron a valorar cada oportunidad, a ser responsable en el campo. Esa mentalidad fue la que después llevé a Europa, primero a Francia y luego a España».

 

 

 

 

14 comentarios

  1. Pingback: Sonny Anderson recuerda su etapa en el Barça y el carácter competitivo de Luis Enrique - Hemeroteca KillBait

  2. Negreira Negreira Negreira

    Leo Messi GANO 10 LIGAS con el Barça ,con ESCANDALOS como el Del Cerro Grande en Sevilla,JORNADA TRAS JORNADA

    «Quizás hoy NO le damos el VALOR que se MERECE, pero de acá a algunos AÑOS nos vamos a dar cuenta lo DIFICIL QUE ES ESTO»

    COMO SABIA LEO

  3. Negreira Negreira Negreira

    «ME VOY DEL BERNABEU ANTES DE QUE ME SIGAN ROBANDO»

    Así reaccionó la mujer de Mouriño (jugador del Villarreal expulsado en el Bernabeu en una acción que no era ni falta cuando el Villarreal acababa de marcar el 2-1)

  4. Ladrones no!

    Tanto reírse de las palancas y de la venta de patrimonio y resulta que es el Madrid el que tiene que vender el 49% de su propiedad porque se han arruinado, entre otras cosas, por el estadio mal construido.

    Palancas C.F.

  5. Ladrones no!

    🚨ULTIMA HORA🚨

    💥Rafael louzan reconoció recibir PRESIONES ARBITRALES por parte de Florentino

    ULTIMA HORA

    Rafael louzan reconoció recibir PRESIONES ARBITRALES por parte de Florentino

    Se cesó a varios miembros del CTA

    Hoy el CTA NO SE ATREVE a poner ninguna jugada de los ROBOS al Villarreal,Atleti y Barça en sevilla

    TODO PODRIDO Se cesó a varios miembros del CTA
    Hoy el CTA NO SE ATREVE a poner ninguna jugada de los ROBOS al Villarreal,Atleti y Barça en sevilla
    TODO PODRIDO

  6. Madridista confeso pero legal

    Florentino Pérez ha hecho lo mismo que Jesús Gil. Aquí no se discute si con mayor o menos éxito deportivo entre medias. Lo que ha hecho es apoderarse del club a precio cero y sin que nadie le vote como dueño.
    Después de la RUINA DEL ESTADIO (de 575 a 1347 M€) y sin poder financiar la obra con conciertos,ESTAIS TIESOS y el negocio ES INSOSTENIBLE,por lo que os tenéis que convertir en una SAD

    Florentino quedate

  7. La RFEF es una mafia al servicio del Real Madrid. Mientras al Barça le coaccionaron para que no pudiera convocar a Lamine frente al Sevilla, a los de Florentino Pérez les permitan la espantada de Huijsen. Nunca estuvimos tan solos.

  8. Los gurús de pacotilla del madridismo han salido en tromba con la tontería del partido en Miami para ocultar el verdadero drama del Real Madríd: que el club está tieso y Florentino Pérez va a vender el club, convirtiéndolo en S.A.D.

  9. BOMBAZO

    Iturralde González (ex-arbitro)

    “El que METIO EN UNA HABITACIÓN aparte con mis dos asistentes,después de un partido fue Florentino Pérez»

    «TODO ESTA REGISTRADO EN EL CTA”

    BOOOOOOOOOOOOMMMMMMM

  10. – 2000 millones en el Bernabéu
    – El techo no abre
    – El césped destiñe
    – Sin conciertos
    – Abandonado en la Superliga
    – Villarreal – Barça en EEUU
    – Manita del Atleti

    Y además va a convertir al Madrid en una S.A.D.

  11. Isn't it a pity?

    En vez de gastar tanto tiempo en decir cosas que no se sostienen, ¿no sería más fácil reconocer que el Barcelona está a años luz de llegar a ser la mitad de grande que el Madrid? En todo, además.

    Deja de sufrir, criatura.

  12. Negreira Negreira Negreira

    Así es : el hecho que lo desmonta todo es que con la selección española ganamos 2 euros y 1 mundial jugando al fútbol como el Barça y con 8 titulares del Barça de media . Pero esto no les interesa .
    Con el Barça Messi ganaba y con argentina no : pues toma dos copa y mundial

  13. Negreira Negreira Negreira

    Publica ABC que la conversación del Real Madrid en sociedad anónima, para dejar de ser completamente de sus socios en beneficio de empresa privadas, puede deberse para sufragar los 1.163 millones de euros de deuda neta de la reforma del Santiago Bernabé, casi el triple de lo presupuesto inicialmente

    ▪️Florentino Pérez hipotecó los ingresos futuros del club siendo el primero en vender una ‘palanca’ a Sixth Street y Legends a cambio del 20% de los ingresos en determinados nuevos negocios del estadio, como la realización de conciertos o la construcción de un parking, todo ello paralizado posteriormente en los tribunales

    ▪️Sostiene el periódico que recibió 360 M en 2022 por esta venta de activos, que fue directamente a tesorería cuando debería haberse computado en el presupuesto como deuda porque «aunque no sea un crédito con plazos no deja de ser un adelanto de dinero futuro», lo que le habría generado problemas con el límite salarial para fichajes e inscripciones de sus futbolistas

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