Historia del ciclismo

Finn Fisher-Black: «Tadej Pogačar quizá empieza a estar cansado de llevar en la cima tantos años»

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Finn Fisher-Black (Foto: Domestique)
Finn Fisher-Black (Foto: Domestique)

El ciclista neozelandés Finn Fisher-Black, corredor del equipo Red Bull–Bora-Hansgrohe y una de las jóvenes promesas del pelotón internacional, ha hablado Domestique sobre su experiencia compartiendo carreras y vestuario con algunos de los grandes nombres del ciclismo actual. A sus 23 años, Fisher-Black ya ha coincidido en competición con figuras como Wout van Aert, Jonas Vingegaard, Tadej Pogačar y pronto será compañero de Remco Evenepoel.

Del número uno, Pogačar, ha comentado que le ve ya crepuscular, que puede que le esté cansando ya toda la expectación que despierta: “quizá está empezando a sentirse un poco fatigado por todo eso [entrevistas, fotos], lleva en la cima tantos años y es tal vez una de las mayores personalidades que ha tenido el ciclismo. Está empezando a crecer más allá del deporte. Puede que le esté afectando y quizá necesite un poco de descanso antes de la próxima temporada. Pero creo que el fuego en él siempre está ahí, y en cuanto baja la bandera, le encanta correr. Pienso que esa llama nunca se va a apagar».

Lo pudo notar recientemente en Canadá: «Solo corrí con Tadej el año pasado, hice un par de monumentos con él y también carreras en Canadá. Y es algo que la gente quizá no se da cuenta: lo grande que se está volviendo. Está empezando a trascender un poco el deporte; personas que no ven ciclismo saben quién es. Lo notamos especialmente en Canadá: solo íbamos caminando hacia un café y teníamos que formar como una burbuja alrededor de Tadej para poder llegar, porque la gente lo paraba constantemente».

Finn Fisher-Black (Foto: Cordon Press)
Finn Fisher-Black (Foto: Cordon Press)

Y todo con una carrera que, si la abandonase ahora mismo, ya sería una de las más grandes de la historia: «Creo que ahora está claro, con 26 años o lo que tenga, que ya ha hecho más de lo que la mayoría puede siquiera imaginar. Pienso que podría parar ahora mismo y ya sería el mejor que hemos visto, en mi opinión. Pero creo que aún le queda bastante más en el tanque».

¿Cuál es el secreto de su éxito? Para Fisher-Black, que es capaz de adaptarse a cada adversidad que se le presente y superarla. Es muy difícil que la situación le desborde, por muy inesperada que sea: «En el ciclismo creo que necesitas tener una mentalidad relajada, porque hay muchas cosas salen mal que tienes que ser capaz de adaptarte, y él es brillante en eso. Puede adaptarse en cualquier situación y lo hemos visto en el pasado. Es como si nunca tuviera días malos y eso ocurre justamente porque puede adaptarse tan rápido a cualquier ataque, a una caída o a cualquier cosa que se le presente. Creo que esa es sin duda una de sus habilidades y la razón de por qué es tan bueno de manera tan consistente».

Sobre Remco Evenepoel

Al ser preguntado por Remco Evenepoel, Fisher-Black ha reconocido que todavía no ha tenido trato cercano con él: «No, la verdad es que no lo conozco en absoluto. Solo de haber corrido contra él en el pelotón». Aun así, ha explicado que la impresión que le deja en carrera es positiva: «por cómo se presenta en carrera, me parece alguien con buena presencia. Así que estoy con ganas de tenerlo en el equipo. Estoy emocionado de que se una».

Finn Fisher-Black (Foto: Cordon Press)
Finn Fisher-Black (Foto: Cordon Press)

El neozelandés también ha admitido que todavía no está claro cómo se repartirán los liderazgos cuando coincidan Evenepoel y Leo Lipowitz en grandes vueltas, pero ha dejado claro que no lo ve como un problema personal: «No tengo ni idea de lo que harán para el Tour el próximo año, si irán los dos o si tendrán distintos objetivos. Pero sí, creo que el equipo de la general, el de los escaladores, se está llenando bastante. Y para mí no es un problema: me gusta tener un líder en el que pueda creer y trabajar. Y con Lipowitz y con Remco tenemos eso. Estoy deseando hacer una gran vuelta con cualquiera de ellos el próximo año y ver qué podemos lograr».

Jonas Vingegaard

Cuando recuerda sus primeras carreras junto a Jonas Vingegaard, Fisher-Black dice que coincidió con él antes de que explotara como gran figura: «También corrí con Jonas, pero eso fue antes de que realmente despegara, antes de que ganara el Tour». El neozelandés explica que, pese a la aureola de estrella que proyectan estos campeones en televisión, al convivir con ellos descubre algo diferente: «me di cuenta de que, en realidad, cuando cenas con ellos son personas normales». Esa normalidad, asegura, le dio tranquilidad en un inicio que no fue sencillo: pasar de juvenil en Nueva Zelanda a correr directamente en pruebas WorldTour y compartir equipo con corredores de talla mundial.

Los orígenes de Finn Fisher-Black

El relato de Finn Fisher-Black sobre sus inicios en Europa comienza en la pista, donde brilló desde muy joven. El propio ciclista lo recuerda así: «En juveniles mi principal objetivo era la pista. Solo hacía pista y un poco de carretera, pero lo que realmente me gustaba era la pista y en eso me estaba concentrando». Ese talento se confirmó cuando batió el récord mundial de persecución individual, un logro que cambió por completo el rumbo de su carrera.

Finn Fisher-Black (Foto: Cordon Press)
Finn Fisher-Black (Foto: Cordon Press)

Tras aquella marca, las puertas se le abrieron de inmediato: «Mi segundo año como júnior, justo al inicio de la temporada, conseguí el récord mundial de persecución y al día siguiente ya estaba en una llamada con el entrenador jefe de Jumbo-Visma. No tenía planes de ir a Europa, pero me ofrecieron cubrirlo todo, quedarme en una casa del equipo y hacer pruebas para entrar al filial». Fisher-Black reconoce que fue una oportunidad única: «Inmediatamente pensé que sonaba increíble y acepté. Desde ese momento todo fue mucho más fácil para mí».

Aun así, su adaptación no fue sencilla: «En ese tiempo había pocas carreras sub-23 por el covid y el equipo necesitaba corredores, así que me metieron directamente en pruebas WorldTour con el primer equipo. Pasé de ser júnior a estar compitiendo contra los mejores del mundo, ayudando a Wout y otros líderes. Fue un gran shock y al principio me costó muchísimo, cada día me daban una paliza en carrera». Con todo, valora aquel salto como un aprendizaje acelerado: «Fue duro, pero estoy agradecido porque me obligó a aprender rápido y ahora ya me siento cómodo en el WorldTour».

Después de su etapa en el desarrollo de Jumbo-Visma y su debut con los mayores, Fisher-Black pasó al UAE Team Emirates, donde compartió calendario con superestrellas como Pogačar y Almeida. Sin embargo, terminó buscando un cambio: «Era un ambiente increíble, lleno de campeones, pero al final había demasiados líderes y pocas oportunidades para mí. En Red Bull-Bora me dieron la opción de crecer, de tener mis propias carreras y buscar resultados». Hoy, con 23 años, siente que la elección fue la adecuada: «Este año ya tuve mis primeras victorias y siento que estoy en el lugar correcto, con espacio para desarrollarme y encontrar mi camino».

Objetivo, La Vuelta

Al hablar de sus objetivos inmediatos, Fisher-Black tiene claro que en esta Vuelta a España lo importante no es la clasificación general, sino las oportunidades de etapa. «En esta Vuelta mi objetivo es ganar una etapa. No pienso en la general, eso me permite desconectar algunos días y concentrarme en ayudar a Jai, que es nuestro líder. Pero también tendré la libertad de buscar mis chances en etapas concretas».

Finn Fisher-Black (Foto: Cordon Press)
Finn Fisher-Black (Foto: Cordon Press)

El neozelandés admite que su perfil todavía no es el de un corredor para disputar grandes vueltas completas, sino el de un ciclista explosivo y versátil. «Lo que más me motiva ahora son las vueltas de una semana, como Down Under, Polonia o UAE. Son carreras en las que el equipo me da el liderazgo y puedo probarme de verdad. Ya tuve buenas sensaciones este año y quiero volver con más fuerza en 2026», asegura.

Además, Fisher-Black tiene en mente un objetivo muy específico en las clásicas: la Amstel Gold Race. «Es una de mis grandes ilusiones. Esta región fue donde me instalé cuando llegué a Europa con el filial de Jumbo, conozco cada carretera de la Amstel. Me encantaría ganar allí algún día», confiesa. «Es un sueño de largo plazo, pero es una carrera en la que creo que puedo brillar y que me gustaría contarle a mis nietos en el futuro».

Con apenas 23 años, tiene muy claro lo que significa crecer paso a paso en el pelotón. «No estoy preparado para liderar en una gran vuelta y tampoco lo busco todavía. Para mí se trata de ir poco a poco: primero conseguir victorias en pruebas WorldTour de una semana, luego una etapa en una grande y después veremos. Ahora mismo me centro en esos objetivos, y todo lo demás llegará a su tiempo», concluye.

Un comentario

  1. Pingback: Finn Fisher-Black reflexiona sobre el desgaste de Pogačar y sus propias aspiraciones en el ciclismo - Hemeroteca KillBait

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