
Quince temporadas en la categoría reina, once victorias, 41 podios y a un paso de ser campeón del mundo en 2008, en la dramática última vuelta de Interlagos. Felipe Massa fue ocho años piloto de Ferrari y compartió garaje con personalidades como Michael Schumacher, Kimi Räikkönen y Fernando Alonso. Precisamente, de este último, en una entrevista en AuriVerde Brasil, ha declarado que su llegada al equipo, cuando estuvieron juntos, fue una desgracia para él: «Con Alonso la historia fue un poquito diferente, porque creo que el equipo se dividió en dos, ¿sabes? (…) El trabajo entre nosotros siempre fue muy tranquilo, pero pienso que Ferrari como escudería se dividió. Y entonces se creó una situación en la que lo más importante era que él ganara, ¿entiendes? Y yo terminé perdiendo muchos puntos por eso».
Eso sí, el comportamiento del español no se podía comprar al del alemán: «¿Quién mandaba más en Ferrari, Schumacher o Alonso? Creo que los dos, ¿sabes? Entre los dos, pienso que Schumacher mandaba más. Schumacher mandaba más, pero Alonso también mandaba mucho».
Hace dos años, fue menos diplomático sobre Alonso que en esta entrevista. En Track Limits describió este cisma con más dureza: «Lo que Alonso me decía a mí no era lo mismo que le decía al equipo. Tenía mucho poder y trataba de usarlo todo a su favor (…) Y eso no era nada bueno, pero él es así. (…) Para ganarle tenías que estar en tu día, pero yo estuve en mi día en muchas carreras».

A veces, incluso podía llegar a ser desmoralizante estar junto a él: recuerdo una vez que empezamos a desarrollar el simulador, porque Red Bull tenía un simulador mucho mejor, incluso McLaren, comparado con Ferrari. Así que nosotros estábamos trabajando muy, muy duro en el simulador, él y yo. Y de repente, a mitad de temporada, él dijo: «No quiero ir más al simulador, porque esto no sirve para nada, no ayuda en nada el simulador». Y decidió dejar de trabajar en el simulador. Y yo seguía trabajando, ¿sabes?, también porque yo no estaba en buena forma en esa temporada, no teníamos un buen coche, así que yo estaba trabajando muy duro. Y entonces, de repente, vamos a Singapur, él gana la carrera en Singapur y, después de la carrera, Montezemolo, que era nuestro presidente, sale en los medios diciendo: «Es increíble ver a Fernando, cuánto trabaja con el equipo. Está cada semana en la fábrica, en el simulador, en las reuniones, cada semana está allí…». ¡Y ni siquiera estaba yendo al simulador! Así que, al final, eso es algo que… te destruye por completo. ¿Me entiendes? Eso es lo que digo: no era sólo en la pista, él es un piloto increíble, el talento que tiene es increíble, pero… todos esos otros detalles que necesitas para estar cómodo, no estaban».
Schumacher
No obstante, estar junto a alguien como Schumacher era un aprendizaje constante: «Schumacher fue un profesor para mí. Aprendí con él mucho: la forma de trabajar, la manera de ser con los ingenieros, el profesionalismo. Él era muy profesional en todas las áreas. ¿Era egoísta? Sí, un poco egoísta en su manera de trabajar, de intentar imponerse. Pero como me veía como un mocoso, no era tan egoísta conmigo. Eso me ayudó mucho en mi posición dentro del equipo. Yo lo miraba como un profesor y él lo percibía. Ese fue mi modo de relacionarme con él, y por eso no me aplastó como podía haber hecho con otros. Schumacher tenía mucha fuerza, era como si fuera el dueño del equipo. Tenía un peso enorme en Ferrari. Pero yo lo veía más como un maestro, alguien que me enseñaba. Y creo que eso cambió la relación: aunque siempre fue un tipo egoísta en su forma de trabajar, conmigo no lo era tanto. Me ayudaba mucho y valoraba lo que yo hacía».
Räikkönen
Por otro lado, del finlandés destaca lo que todo el mundo ya conoce: es un témpano de hielo: «Con Räikkönen la relación fue muy profesional, en su estilo, ¿no? Porque él tiene una personalidad característica, es bastante distante, un poco frío. Solo que, dentro del lado profesional, fue muy justo, para decir la verdad. Nunca tuve ningún problema con él. En cuanto al trato de la escudería, el equipo siempre nos puso al mismo nivel. Nunca hubo una ventaja para él. Cuando en Brasil lo dejé ganar, que creo que fue un sacrificio… Sí, pero ya estaba acordado antes. En ese momento la escudería me pidió que lo hiciera y yo levanté el pie saliendo de boxes».

Hamilton
Sobre el inglés, la pregunta ineludible es Interlagos. Aquí Massa se muestra contrariado con los sobreentendidos: «No perdí el campeonato en Interlagos, ¿sabes? Lo perdí antes. Hubo muchas ocasiones para perder el campeonato antes, empezando en Singapur, Hungría…».
Casualmente, en la entrevista anterior se explayó mucho más: «En esa temporada tuvimos una pelea increíble. En realidad, en esa temporada gané más carreras y más poles que Lewis. (…) Pero la lucha en las carreras, los errores, todo eso es parte del deporte. Los problemas de fiabilidad… tuve un problema en Budapest, iba liderando la carrera, faltaban tres vueltas y tuve una rotura de motor (…) Tuve muchos errores de Ferrari en ese año. Pero esto es la competición, es parte del deporte».
La retirada de Felipe Massa
Al final, decidió retirarse cuando vio que no iba a poder estar compitiendo en lo más alto: «Después de 15 años, llegó un momento en el que pensé mucho y decidí que era la hora de parar. Yo no me retiré porque no tuviera opción de seguir en la Fórmula 1. Podría haber continuado, pero no de la manera que yo quería. Siempre pensé en correr para disputar victorias, podios, campeonatos… y ya no tenía un coche competitivo para eso. No era falta de opción de estar en la Fórmula 1, era falta de opción de estar en un equipo ganador. Entonces decidí que era el momento de parar, y estoy feliz con esa decisión».

Hay que tener en cuenta la dureza del accidente que sufrió en Hungría. No solo por los daños, sino por una recuperación que se dilató demasiado en el tiempo: «Después del accidente, nunca hice drama ni dije que no era competitivo por culpa de eso. Cuando volví, nunca puse excusas. El proceso de recuperación fue duro, porque yo podría haber regresado antes, pero los médicos me dijeron que lo mejor era esperar hasta el año siguiente. Había riesgo de que, si sufría otro incidente, las consecuencias fueran muy graves. Por eso acepté esperar, aunque fue difícil pasar esos meses sin subirme a un coche. En ese tiempo sí tuve cierta preocupación: ¿voy a sentir algo raro cuando vuelva a pilotar?, ¿será que me voy a asustar? Pero cuando conduje de nuevo, me sentí bien y prácticamente tuve la certeza de que no había pasado nada. No recuerdo nada del accidente. Nada. Solo lo vi después en vídeo y pensé: «No es posible que esto me haya pasado a mí». Fue un impacto tremendo, una pieza metálica me golpeó en la cabeza… Pude haber muerto. Mucha gente dice que fue mala suerte, pero yo creo que tuve suerte, porque con lo que pasó podría no estar aquí. Y estoy aquí, vivo. Así que pienso que fui afortunado».
De hecho, nunca tuvo voluntad de convertirse en un mártir, como su compañero el eterno Senna: «Nunca llevé la presión de ser el heredero de Ayrton, ¿sabes? Ayrton siempre fue, para mí, alguien diferente. Va a ser muy difícil que exista otro Senna. Él ya era un tipo especial y, después de morir, se convirtió en un dios. No tiene sentido querer compararse con Ayrton. Yo siempre fui Felipe, intentando hacer lo mejor, apasionado por mi país. Un país que necesita deportistas, que necesita ejemplos, y siempre intenté dar eso»
También cabe preguntarse si la Formula1 actual está hecha para un piloto de sus características. Le preocupa el peso de los vehículos actuales, algo que va en contra de lo que considera fundamental en este deporte, la diversión: «Me gusta la carga aerodinámica, me gusta la manera en que los coches agarran en las curvas, en la frenada… eso es algo que siempre me interesó mucho. Los neumáticos grandes, eso es algo que realmente disfruto. Pero el coche sigue siendo pesado. La Fórmula 1 llegó a una situación en la que el coche es demasiado, demasiado pesado. (…) Cuando terminé mi último año, 2017, el coche ya era bastante pesado, similar a ahora. Pero seguro, no teníamos el mismo suelo que ahora, era completamente diferente. Después hice un evento, el año siguiente a mi retiro, en Suzuka, y conduje mi coche de 2006, con el que gané en Brasil. Y estaba tan feliz… conducir ese coche era tan ligero, el cambio de dirección, la reacción del coche comparado con lo que todavía tenía en la mente, fue realmente, realmente agradable. Así que, al final, creo que un buen cambio habría sido hacer los coches más ligeros. Y sé que ya están preparando un gran cambio para 2026, y que los coches serán más ligeros, pero no lo suficiente. Debería trabajarse mucho más en eso, para que vuelva la diversión de pilotar».


Pingback: Felipe Massa habla sobre su relación con Fernando Alonso en Ferrari y su impacto en su carrera - Hemeroteca KillBait