
Fue elegido en segunda posición del draft de 2008 con Miami Heat. En su primer año, quedó segundo en rebotes y tercero en puntos. Sin embargo, desde un principio tuvo incidentes relacionados con la marihuana. Eso minó su carrera desde el principio, hasta que fue detenido por posesión. Esos problemas fuera de la cancha eclipsaron un talento que prometía. Si se le recuerda por algo, tras pasar por siete franquicias de la NBA y ligas internacionales, con nómina en Cangrejeros de Santurce incluida, es por no poder consolidar unas habilidades excepcionales en la elite.
Ahora, reconoce todo lo que fue mal, no lo esconde, e incluso va más allá. En BIG3 ha confesado su descenso a los infiernos, cuando atravesó una crisis tan grave, que acabó viviendo en su coche: «Estuve durmiendo en mi coche desde 2021 hasta principios de 2023… todos pensaban que estaba viviendo el sueño, pero yo no tenía coche ni teléfono… mi estómago lloraba. No fue Hacienda quien me jodió, sino mi antiguo contable, la cagó, lo hizo todo mal. Fueron dos o tres años ahí resistiendo, resistiendo pero de verdad».
En ese estado, tenía que ver cómo sus antiguos compañero seguían con una vida de alto nivel, porque esos días, aunque estuviese en esa situación, seguía entrenando por su cuenta: «Estaba delante de todos esos cabrones, que venían en Rolls-Royce, con sus chefs personales, comiendo bien, y yo no podía permitirme unas patatas fritas de 5 dólares».

Por orgullo, mantuvo todo en secreto: «Mi madre siempre me dijo ‘nunca les digas cuando estás arriba, así no verán cuándo estás abajo’. Y yo estaba abajo, pero no le pedí nada a nadie, vi cómo se reían, cómo hablaban, pero pasé de llorar pidiendo ayuda para ayudarme yo solo. Antes había mandado mensajes a todo el mundo. A todos, pero nadie contestó. Eso duele. Cuando más lo necesitaba, todos me ignoraron, ahora hablan de mí, pero no quiero su respeto tardío, ahora ya he salido adelante yo solo».
Otro incidente que confiesa fue una pelea que tuvo, de nuevo, en relación a su coche. Salió de un club y se encontró a un hombre sentado en su coche: «Le pedí a un amigo que le dijera que se bajara y el tipo dijo que no. Fui yo, me acerqué y le dije: ‘Estás sentado en mi coche, queremos irnos’. Y él me dice: ‘Ya le dije a tu amigo que no me voy a mover’. Entonces me incliné hacia él tratando de que viera mi cara, en 2008 yo era el pick 2 del draft, pensé que al verme lo entendería, y volví a decir: ‘Hermano, no quiero problemas, solo queremos irnos’. Y contestó: ‘Ahora este coche es mío’. Cuando dijo eso, me sorprendió tanto que Andre Blatche me puso la mano en el pecho para pararme e intentó hablar con él, pero cuando el tío me volvió a mirar, le dije a Dre ‘no hay más que hablar’ y le metí un puñetazo en los dientes. Cayó sobre el coche. Lo levanté y lo tiré a unos arbustos. Y luego me subí al coche y me fui porque ya venían los de seguridad. Y sea quien fuera ese tipo, lo volvería a hacer, porque me faltó al respeto en la cara tres veces».
En otro momento, habla con Montrezl Harrell sobre enfrentarse en la liga BIG3 en la que juegan, y Beasley emplea la expresión «shaking ass» para decirle cómo se va a quedar. El presentador le pide que explique de qué se trata y lo cuenta: «Tengo muy buena visión periférica, cuando ataco, doy dos botes a la izquierda, dos botes a la derecha… y luego hago un snatch back (paso hacia atrás) o una finta con giro. Y siempre hay un momento en el que veo el centro de la espalda del defensor, justo ahí, en medio, a veces se va hacia la izquierda, a veces hacia la derecha, y en la parte baja de la espalda hay una grieta ¿sabéis? [risas] entonces cuando yo giro y tú, como defensor, vas para un lado y yo para el otro y tú detrás, ¿Qué estás haciendo? ¡sacudir el culo! Tengo muchos vídeos de jugadores sacudiendo el culo. Es más, una de las cosas que más me gusta es verlos a cámara lenta y capturar justo esos frames. En el teléfono tengo un álbum con capturas de espaldas de jugadores a los que me he enfrentado».

Junto a Harrell, también recuerda cuando fueron compañeros en los Houston Rockets. En esa época Beasley ya era un veterano y Harrell estaba empezando. En ese momento, Beasley se encontraba en un buen momento personal, de madurez al menos, y le daba muchos consejos a los jóvenes para que no cometieran los mismos errores que él: «Yo venía de China, reencontrándome, y conecté con él y con Kenneth Faried. Nunca les dije que gastaran en esto o tiraran el dinero en aquello. Siempre fue: ‘invierte. Compra propiedades. Asegura tu futuro’. Porque sabía muy bien qué pasa cuando vas por el camino contrario».
Por último, el presentador lee los comentarios en las redes sociales a la vestimenta de Beasley en la BIG3. Apareció vistiendo una especie de pijama azul de satén [le comparaban con Omar de The Wire] y Drake hizo alusión en Instagram al look, que se volvió viral. En esta ocasión, Beasley también confesó: «Era mi pijama. Vivo enfrente del estadio, me levanté, me lo puse… y fui al partido. Es, literalmente, mi pijama».


Pingback: Michael Beasley revela las dificultades que vivió tras su carrera en la NBA: de estrella a dormir en su coche - Hemeroteca KillBait