Prensa

El arte de la noticia intrascendente

Es noticia

La semana pasada uno de los aludidos en uno de mis últimos artículos me soltó una dentelladita durante un programa en directo. Tras contar una vaguedad a la que quiso dar rango de información, disparó: «Que lo apunte el de La Libreta; noticias no da, pero escrutar el trabajo de los compañeros sí».

No voy a utilizar la columnita de hoy para responderle. No porque no quiera bajar al barro, sino porque ya bajé de forma gustosa ayer en un programa de radio y dije cuanto tenía que decir. Pero sí quiero detenerme en el arma arrojadiza que este buen hombre empleó contra mí, eso de «dar noticias», y ya de paso colaborar con una de las actividades ciudadanas que más deberían ocuparnos en estos tiempos: el reciclaje.

Hace casi cinco años ya toqué este asunto a raíz de un ataque por tierra, mar y aire de varios periodistas de El chiringuito a Julio Maldonado. Dijo Maldini en una entrevista que ese programa tenía más de show que de periodismo y varios colaboradores de Josep Pedrerol le saltaron al cuello. Por supuesto, le acusaron de «no haber dado una noticia en su vida». Como si hubiera querido y no podido. Como si lo hubiera necesitado.

Tómense unos instantes para pensar quiénes son los periodistas deportivos a los que más admiran. Alguno habrá, seguro, aunque tengan que rebuscar mucho. ¿Ya? Bien. Ahora díganme, por favor, cuántas «exclusivas» les recuerdan. Porque, cuando yo pienso en mis favoritos, no se me viene a la cabeza ninguna renovación avanzada en rigurosa primicia. Se me ocurren entrevistas, reportajes, directos…  Igual soy yo el raro, también puede ser.

No soy tan necio de negar el valor de las noticias, que son –o más bien, deberían ser- la gasolina de los medios. Aprovecho incluso este textito para subrayar lo difícil que es obtenerlas y mostrar mi admiración a los pocos que son capaces de hacerlo sin necesidad de postrarse de rodillas ante nadie. Y también quiero detenerme a observar a qué llaman «noticias» estos que presumen de dar tantas y que consideran un desdoro no dar ninguna.

En aquel artículo de 2019 escribí que yo jamás quise estudiar periodismo para desvelar una cena de conjura. Porque, cuando estos individuos hablan de «dar noticias», se refieren a ese tipo de asuntos perfectamente intrascendentes. Presumen de haber dado una alineación quince minutos antes de que el club de turno la ponga en Twitter. O dos horas antes, me da igual. «Juega Fulano y no Mengano», anuncia un día al año uno que lleva 25 años viajando con el equipo, y se viene la redacción entera a mantearlo en Twitter. ¡Qué fiera!

Me viene a la cabeza una frase muy trillada, les pido perdón de antemano. Aquello de «periodismo es publicar lo que alguien no quiere que se publique; lo demás son relaciones públicas». Se le atribuye a George Orwell, pero a saber. Tampoco importa mucho. No se trata de buscar un argumento de autoridad sino de preguntarnos si de verdad tiene tanto valor contar algo que todos acabaremos sabiendo un poco después, con tantas cosas como desconocemos y quieren ocultarnos.

5 Comentarios

  1. Artículo aplicable también a cuando anuncian algo 3 meses antes de que ocurra, durante los cuales anuncian también lo contrario de ese algo , y cuando por fin se confirma (que es la auténtica noticia) dicen que ya lo adelantaron ellos y se ponen medallas. No sé a los demás, pero a mí da exactamente igual quién fue el primero en decir que algo iba a pasar con no sé cuánta antelación y no le doy ningún valor. Al final la noticia en sí no se produce hasta que los protagonistas, que son justo quienes no hablan con periodistas, hacen un anuncio.
    Hemos visto el ejemplo con Kroos de cuántos periodistas se han venido arriba diciendo que yo ya anuncié que no seguía (no recuerdo a nadie diciendo que se iba a retirar). Parece que anuncian cosas como si jugaran a la lotería

  2. Madridista de La Guindalera

    El periodismo deportivo no da noticias, da rumores, la antesala de la noticia que decía JM García. El periodismo deportivo da opiniones sesgadas, sobre todo contra el RM, el club a batir. Todo el día con el Real Madrid en la boca.

    • Claro, claro. Porque en un país donde la mayor afición es la del Real Madrid, lo que vende es hablar mal del Real Madrid, verdad? El día en que a los medios se les ocurra hablar bien del Madrid se van a hacer de oro! A ver si abren los ojos de una vez!

  3. Si yo hoy digo que mbape ficha por el madrid, y mañana digo que mbape no ficha por el madrid ¿ eso se considera dar noticias? puede que esta nueva rama de «periodismo de noticias»actual no funcione así y sea solo mi percepción, pero si el mismo medio me dice lo mismo y lo contrario poca noticia hay ahí. Creo recordar que en la cope cuando sergio ramos fichó por el madrid tenian a un colaborador que aseguraba que seguiria y a otro que aseguraba que no iba a seguir, dificil que el medio no se anote un tanto con el «acierto de la noticia» si cubres todas las opciones.

  4. Miguel, ya me he tomado un instante para pensar en el periodista deportivo al que admiro y he terminado rápidamente: ¡¡ninguno!! el nivel del periodismo deportivo español (por no hablar del periodismo «político») es de auténtica vergüenza. Prima el forofismo barato e indocumentado sobre la información, la reflexión, el análisis. Yo ya no oigo ningún programa de radio ni veo canales deportivos de televisión (salvo las retransmisiones, en las que los locutores y «especialistas» dan mucha pena), pero sí leo artículos como los tuyos, leo blogs y análisis más independientes y mi conclusión es esa: los periodistas deportivos españoles son analfabetos integrales y denigran su profesión cada vez que supuestamente la ejercen.

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