Análisis táctico

Historia del mercado invernal del Barça: No solo errores

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Se abre el mercado invernal el 2 de enero y el Barça no tarda en presentar a Vitor Roque. Es un delantero de 19 años fichado del Athletico Paranaense por 31 millones de euros más 30 en variables. Estaba previsto para verano de 2024 pero Xavi lo necesita ahora. El juego del equipo no fluye y, a consecuencia, Raphinha, Joao Félix, Lamine Yamal y Ferran no marcan. O acaso se debe en gran medida a ellos. Como ya tampoco marca Lewandowski, el brasileño llega para cubrir claramente una ausencia: el gol.

Vitor Roque, fichaje en el mercado invernal (Foto: @FCBarcelona)
Vitor Roque (Foto: @FCBarcelona)

En este sentido, Vitor Roque representa bien el espíritu del mercado invernal, puesto que fichar a mitad de temporada es, más que reforzar un buen equipo, asumir que existen carencias. A veces la imponen las circunstancias y otras son debidas al mal hacer de los responsables de confeccionar la plantilla en el período estival. Así lo indica una historia que, en el Barça, tiene para todos los gustos.

Fue en la temporada 1994/95 cuando la Liga fijó un periodo invernal de fichajes. El Barça iba mal y Cruyff lo utilizó, pero el equipo siguió a la deriva. No obstante, para aquellas fechas, el desacierto culé en ese tipo de negocios no era novedad. Tiempo atrás había contratado a futbolistas a mitad de temporada con similares resultados: Romerito para suplir a un Bakero pendiente de operación, Cleo para hacer lo propio con el lesionado Schuster o Dinamite como recambio de Krankl, en disputa con el técnico y de regreso a Austria.

Desde marzo de 1989 Romerito jugó en el Barça y demostró no ser Francescoli, la primera petición de Cruyff a Núñez, desestimada por el inasumible coste. Por su parte, una década atrás, Cleo afirmó que «en cuanto los técnicos me vean jugar, ficharé por tres años», pero no llegó siquiera a debutar oficialmente. El centrocampista brasileño de corte europeo no tenía nivel, aunque el descarte previo de Toninho Cerezo por parte de Lattek hiciera pensar otra cosa. Mientras Dinamite sí era una estrella en Brasil. «Voy a marcar muchos goles en el Barcelona», dijo el ariete en enero de 1980, y se marchó con tres.

El paso de todos ellos por el Barça fue breve y sin gloria. Pero el trayecto invernal culé no sólo recoge errores, afortunadamente para sus intereses y los de Vitor Roque. Históricamente, el rendimiento de Vitor Roque no está abocado a ser el de sus citados colegas, como se verá en el siguiente repaso de las incorporaciones del Barça en el ecuador de cada temporada:

Mercado invernal 1994/95: José Mari

En plena renovación del Dream Team, Cruyff buscaba suceder a Eusebio. Iván Iglesias no había cuajado y otra tentativa fue José Mari. El logroñés tenía 23 años y jugaba en Segunda, como parte del Osasuna. La temporada anterior se había enfrentado al Barça en dos ocasiones, ejerciendo en una como el centrocampista que era y en otra como falso 9. Gustó a Cruyff y era un fichaje de bajo coste.

Jose Mari García Lafuente, fichaje en el mercado invernal
Jose Mari García Lafuente

Llegó a inicios de enero de 1995 a cambio de 150 millones de pesetas y un partido amistoso. Firmó por tres años. Finalmente, José Mari tampoco fue Eusebio. Salió titular en algunos partidos pero no mejoró el juego de aquel Barça, que pasa por ser el peor en la era de Cruyff. Fue traspasado al Betis a final de curso.

Mercado invernal 1996/97: Amunike

El nigeriano Amunike había sido elegido mejor jugador de África en 1994. Jugaba en el Sporting Lisboa y Robson lo conocía de su etapa dirigiendo en Portugal. En verano había sido desestimado primero porque existía duda sobre el estado de los ligamentos de su rodilla derecha y luego porque los lisboetas pedían mucho dinero. Robson insistía en que las características de Amunike eran ideales para su propuesta británica de juego. Argumentaba que el nigeriano saltaba mucho y que su Barça necesitaba a «alguien como él para los saques de banda».

Amunike, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Amunike (Foto: Cordon Press)

La derrota contra el Madrid a principios de diciembre de 1996 propició su fichaje. Llegó inmediatamente, a cambio de 500 millones de pesetas. Tenía 25 años. «El crack de Robson», tituló Mundo Deportivo. Ese curso arrebató minutos al veterano Stoichkov en la banda izquierda del ataque. «Hemos fichado a un jugador de primera línea», aseguraba el británico.

Luego se lesionó de gravedad. En diciembre de 1999 jugó con Nigera y fue destacado. «No siento dolor en la rodilla y entiendo que estoy recuperado. Lo único que me falta ahora es ritmo de juego», dijo. Fue una ilusión. No se recuperó, ni jugó nunca con Van Gaal, hasta su salida hacia Albacete a final de esa temporada.

Mercado invernal 1997/98: Bogarde

El primer Barça que dirigió el Van Gaal más tacticista era fiel al sistema 3-4-3 de marcación combinada. El técnico confiaba en los zagueros de su Ajax como marcadores laterales y primero fichó a Reiziger, a fin de relevar a un Ferrer que le malolía a cruyffismo. Como Reiziger, para 1997 Bogarde también estaba jugando poco en el Milan. Concretamente, sólo había jugado en tres de las diez jornadas de Serie A que se llevaban disputadas. Van Gaal vio la oportunidad y el Barça firmó al zurdo el 02 de diciembre de 1997, a cambio de 800 millones.

Bogarde, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Bogarde (Foto: Cordon Press)

«Juega bien en el uno contra uno, es un buen marcador y tiene un notable concepto de la presión al rival», dijo el técnico. En ese específico rol, Bogarde fue indiscutible la segunda mitad de temporada en un Barça campeón de liga y Copa. Tenía 27 años cuando se lesionó, estando concentrado con Países Bajos durante el Mundial de Francia ´98.

Estuvo un curso en blanco y nunca llegó a recuperar su salud y su nivel. Para cuando volvió definitivamente, cara a la campaña 1999/00, Van Gaal ya usaba una zaga en línea de cuatro y con marcación zonal. Bogarde ejerció de lateral con atribuciones ofensivas y en esos menesteres demostró ser un futbolista inapropiado para el máximo nivel. Pasó al Chelsea a final de curso.

Mercado invernal 1998/99: los hermanos de Boer

Ronald y Frank de Boer llegaron en pack. Mientras aquel se demostró un nuevo fiasco, Frank de Boer acabó por ser el primer gran fichaje invernal de la historia del Barça. La operación se concretó tarde, a mitad de enero, debido al tira y afloja con el Ajax. Tenían 28 años y los neerlandeses pedían lo suyo, entonces el Barça redujo sus pretensiones.

Gaspart aseguró que «la idea del Barcelona siempre había sido fichar a los dos hermanos. Así lo habíamos intentado ya desde antes del Mundial. Luego, por las dificultades de la operación y por las exigencias del Ajax, se decidió fichar a uno». Costaron alrededor de 22 millones de euros. Eran los octavos compatriotas de Van Gaal en el que entonces fue llamado Barça de los holandeses.

Ronald de Boer, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Ronald de Boer (Foto: Cordon Press)

Ronald era un centrocampista polivalente. En el Barça jugó de interior, de pivote y hasta de lateral. Él recuerda que, en su segunda temporada, »cuando ya estaba consagrado como titular me lesioné gravemente el abductor contra el Málaga. Entonces jugaba muy bien y en mi posición favorita». Pese a que tuvo buenos partidos, como el Clásico que acabó 3-0,lo cierto es que no encontró realmente su sitio y nunca recordó al del Ajax. La llegada de Serra Ferrar conllevó su venta al Rangers, para el verano de 2000.

Frank de Boer, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Frank de Boer (Foto: Cordon Press)

La sobriedad y contundencia de Frank de Boer se mantuvieron cinco temporadas como clave en la defensa del Barça. A su llegada quitó el puesto a Pellegrino y ya nadie se lo quitó a él. Abelardo fue su mejor socio en el centro de la zaga. Es recordado el pase largo que dio a Rivaldo el día de la chilena ante el Valencia, porque Frank era también un fenomenal constructor de jugadas ofensivas. En 2003, la estrenada junta de Laporta no lo renovó, firmando en su lugar a Márquez. De Boer se mostró decepcionado y dijo que «todavía puedo estar dos o tres años a un alto nivel». Pero fue a retirarse al Galatasaray.

Mercado invernal 2002/03: Sorín

En su segunda etapa como entrenador del Barça, Van Gaal había pedido un lateral izquierdo para relevar al descartado Sergi, pero Gaspart no lo fichó hasta el 31 de enero de 2003, cuando el técnico ya había sido relevado por Antic. Sorín llegó desde la Lazio en calidad de cedido por el Cruzeiro, al no haber podido afrontar los pagos correspondientes el club italiano. Antic dijo que se trataba de «un lateral zurdo con proyección ofensiva, aunque primero convencerá como defensa. Aumenta los recursos de la plantilla y aportará novedades tácticas».

Sorín, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Sorín (Foto: Cordon Press)

Con Fernando Navarro lesionado, Sorín actuó de lateral bisagra en varias citas, pero sobre todo apareció en el centro del campo, siempre con buen desempeño. No pudo participar en la Liga de Campeones, al haber jugado UEFA esa temporada, y el equipo lo notó. Tenía 28 años y el Barça se reservó una opción de compra por 7 millones y medio de euros, que la directiva interina pretendía ejecutar reduciendo el coste con la inclusión de Geovanni.

Sin embargo, Laporta pensaba distinto a Reyna y la nueva junta no materializó el contrato. El principal motivo fue la condición de extracomunitario de Sorín, como él mismo reconocería. Estas vacantes estuvieron destinadas a Rüstu, Márquez y Ronaldinho, mientras Sorín fue al Villarreal a triunfar junto a Riquelme, el otro extranjero descartado.

Mercado invernal 2003/04: Davids

Como fichaje invernal del Barça, no hay futbolista que rindiera más en menos tiempo que Davids. A sus 30 años había perdido minutos en la Juventus y los necesitaba para acudir a la Eurocopa de Portugal, de ahí que un futbolista de su categoría aceptara ser cedido por el tiempo que le restaba al contrato. Aterrizó el 12 de enero de 2004.

Laporta lo definió como «el segundo crack de primera línea que prometimos». Y Begiristain detalló que «es un campeón, un jugador con experiencia y mucha fuerza, tal y como ha demostrado en su paso por el Ajax, Milán o Juventus. Es un gran recuperador de pelotas y un hombre muy combativo. Para el equilibrio del equipo, también nos va bien tener jugadores ofensivos en el centro del campo».

Davids, fichaje en el mercado invernal, discute con Figo
Davids discute con Figo

Su impacto fue inmediato. Con Davids como interior izquierda y Cocu en el pivote, la espalda de Ronaldinho quedó cubierta con dos futbolistas equilibrados, expertos y de primer nivel, toda vez que Xavi pudo ganar metros en la derecha para aportar clarividencia en la zona de aceleración de las jugadas. Ronni y Xavi se acercaron a Saviola y así llegaron los goles.

Un equipo a la deriva desde hacía cuatro temporadas renació con su influencia. Beguiristain informó que el Barça podía «decidir que siga más allá de los seis meses. Si tiene ofertas de otros clubes, nosotros tenemos el derecho de tanteo. Es una apuesta importante y estamos encantados». Pero Davids se fue a la Eurocopa sin firmar y lo hizo por el Inter, con quien se dijo que tenía un precontrato anterior a su llegada a la Ciudad Condal. Por fortuna para el Barça, su recambio sería Deco.

Mercado invernal 2004/05: Albertini y Maxi López

En la última semana de enero de 2005 llegaron dos fichajes al Barça que pretendían paliar las lesiones y fueron insuficientes. El primero en confirmarse fue el joven de 21 años Maxi López. Larsson se había quebrado la rodilla en diciembre y, tras la elevada inversión en verano, la directiva no estaba en disposición de afrontar las costosas contrataciones de Iaquinta y Kanouté, futbolistas en plena madurez que rendían en Udinese y Sevilla, respectivamente. Entonces Laporta miró a Sudamérica para captar talento asumible al que contratar a largo plazo.

Maxi, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Maxi (Foto: Cordon Press)

Contó Maxi que fue su desempeño en un Boca-River jugado en la Bombonera lo que llamó la atención de los grandes clubes europeos. Llegó al Barça con un contrato de cuatro temporadas más pero sólo se mantuvo la siguiente. Según su versión: «En los primeros meses me costaba integrarme, entrar en la dinámica de todo. Ronaldinho me ayudó adentro y afuera de la cancha. Venía a casa y me pateaba la puerta».

Se le recuerda por su partido contra el Chelsea por los cuartos de Champions, cuando ingresó para hacer el gol del empate a uno y dar la asistencia del de la victoria a Etoó, en un eliminatoria que se perdió en la vuelta. Pasó cedido al Mallorca y, a partir de ahí, acabó por completar una carrera digna en equipos del segundo escalón.

Albertini, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Albertini (Foto: Cordon Press)

Albertini era un fichaje opuesto a Maxi, al ser veterano y económico, pero fue firmado con el mismo objetivo. En la posición de pivote se habían lesionado de gravedad Edmilson y Motta. Albertini tenía 33 años y Rijkaard jugó con él en el imponente Milan de inicios de los noventa. Conocía la Liga de su paso por el Atleti. Consiguió la carta de libertad que lo desvinculaba de la Atalanta y así firmó por el Barça.

Dijo que para él era un honor aprovechar esa oportunidad al final de su carrera. No pudo ganarse el puesto ante Márquez, pero aportó buenos minutos en el primer Barça campeón de Liga desde 1999. El club catalán no ejecutó la opción de renovarlo para el siguiente curso y la leyenda milanista colgó las botas ese año.

Mercado invernal 2007/08: Pinto

Era difícil llegar como portero con aspiraciones a un equipo que disfrutaba de un Valdés en plenitud. El canterano Jorquera había aceptado su condición de suplente hasta que se rompió la rodilla. A cambio de medio millón de euros, el veterano Pinto pasó al Barça cedido desde el Celta, donde llevaba como titular tres temporadas y media. Tenía su carrera hecha y probablemente se conformaría con ser parte del club. Era a priori una gran operación, habida cuenta de que el gaditano subía el nivel de competencia en la portería y en verano podía firmar un nuevo contrato como azulgrana sin coste alguno.

Pînto, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Pînto (Foto: Cordon Press)

Eso hizo. Pinto se mantuvo en el Barça hasta cumplir los 38 años, en la temporada 2013/14. Ambientalmente fue un futbolista destacado y su participación copera le hizo sentirse verdaderamente parte del gran éxito del Barça dirigido por Guardiola. Sobre su aportación, contó la siguiente anécdota: «Yo le decía: míster, yo no tengo ningún tipo de técnica, pero tengo los huevos como un piano.

Y Guardiola me contestaba: Esto es todo lo que necesito para lo que quiero de ti. Cuando vengan los delanteros, tú para la pelota. Después, espera a que estén cerca para pasar el balón al central. Para eso no hace falta técnica, solo hay que tener unos huevos como dos melones».

Mercado invernal 2010/11: Afellay

A sus 24 años, el neerlandés de origen marroquí Afellay finalizaba contrato con el PSV en verano de 2011. Llevaba acumulando titularidades y títulos Eredivisie desde que cumpliera la mayoría de edad. Parecía preparado para saltar a un equipo y una liga superiores. El Atleti le firmó un precontrato para incorporarlo gratis, pero el Barça decidió pagar tres millones de euros y asegurárselo en noviembre de 2010.

Affelay, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Affelay (Foto: Cordon Press)

«Claro que necesito un poco de tiempo para adaptarme al equipo y a la ciudad, pero me dijo Guardiola que haría todo lo posible para que sea cuanto antes», dijo en sus primeros momentos. Se adaptó pronto, pero no pudo ganarse un puesto de interior ante Xavi e Iniesta, como era de prever. En su primera temporada dio minutos de calidad.

Recordado es su partido en el Bernabéu de la semifinal de Champions, donde ingresó a falta de veinte minutos y asistió a Messi en el gol que abrió el marcador. En septiembre de 2011 se lesionó y ya no pudo aportar más. Estuvo fuera ocho meses y a su regreso fue cedido al Schalke y al Olympiacos, sin recuperar nunca su nivel. Extinguió su contrato con el Barça en 2015.

Mercado invernal 2015/16: Vidal y Arda

En 2015 el Barça fue sancionado por la FIFA debido al Caso Masía, sobre irregularidades en la contratación de futbolistas menores de edad ocurridas entre 2009 y 2013. Por ello no pudo dar de alta a los fichajes Arda y Vidal, que tuvieron que aguardar hasta la ventana invernal para ser inscritos.

Aleix Vidal, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Aleix Vidal (Foto: Cordon Press)

Vidal había pasado por la Masía sin suerte, pero sus buenas participaciones en Almería y Sevilla le devolvieron a un Barça que buscaba sucesor para el eterno Alves. En la presentación, el directivo Mestre apeló a las raíces del jugador: «Hoy damos la bienvenida a Aleix Vidal como nuevo jugador para las próximas cinco temporadas.

Tiene 25 años, es catalán y nació en Puigpelat. Uno de sus primeros equipos fue el infantil del Barça, también jugó en el Espanyol, (…) El acuerdo con el Sevilla se ha cerrado por 18 millones de euros más cuatro variables». Vidal era esencialmente un extremo diestro, con tendencia vertical, y tuvo que adecuarse al puesto de lateral derecho en el equipo de Luis Enrique.

«Esta temporada he tenido la oportunidad de jugar ocho o diez partidos de lateral en los que el equipo no ha perdido. Todo es trabajar. A día de hoy está difícil jugar en ataque en el Barça porque están los tres mejores jugadores del mundo (Messi, Neymar y Suárez) y yo vengo aquí a hacerme un hueco. Estos meses me irán bien para mejorar cosas específicas de otra posición que estoy empezando a jugar desde el año pasado. Y será lo que decida el míster», expuso a su llegada.

En un Barça que priorizaba la salida de balón jugada ante presiones rivales intensivas, Vidal se vio superado y el volante Sergi Roberto le ganó el puesto desde 2016, una vez Alves dejó la plantilla. En ninguna de las tres temporadas que se mantuvo de azulgrana alcanzó las diez titularidades. Regresó al Sevilla por la mitad de lo que costó.

A través de una junta gestora, 34 millones de euros más 7 en variables pagó el Barça al Atlético por Arda, que contaba 28 años. «El fichaje de Arda Turan es una gran noticia para el barcelonismo. Hay que apoyar el proyecto de Luis Enrique. ¿Que por qué no esperar a la elección del nuevo presidente? Porque en el Barça somos así.

Cuando queremos a un jugador, lo fichamos», sentenció Bartomeu. El acuerdo incluía la opción de que el futuro presidente lo devolviera al Atleti a cambio de perder 3 millones y medio de euros, algo que no sucedió. El turco había sido clave en el equipo de Simeone y el Barça se devanaba los sesos para encontrar relevo a Iniesta.

Arda Turan, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Arda Turan (Foto: Cordon Press)

Si bien Rakitic suplió a Xavi con garantías, André Gomes, Denis Suárez o el propio Arda se quedaron cortos en el interior izquierda. Su mejor tramo fue tras la Eurocopa de Francia, cuando empezó titular la campaña 2016/17. Sin embargo, encadenó lesiones menores que le impidieron tener regularidad desde su llegada. Nunca se le vio en el estado óptimo de forma y en 2017, coincidiendo con la sustitución de Valverde por Luis Enrique, regresó a su país como cedido.

Entonces Messi opinó lo siguiente: «Arda tiene muchísima calidad, es un jugador extraordinario. Tuvo la mala suerte de no haber gozado de la confianza y continuidad que cualquier jugador necesita para poder rendir en un equipo. Venía del Atlético de Madrid, donde actuaba en una posición diferente a la que lo hace aquí y además jugaba cada domingo. No es lo mismo jugar cada fin de semana que hacerlo de vez en cuando. Por eso Arda nunca pudo terminar de soltarse. Las veces que le tocó jugar y tuvo un poco de continuidad lo hizo muy bien».

Se mantuvo cedido en el Basaksehir durante tres temporadas, con mediocre rendimiento.

Mercado invernal 2017/18: Coutinho y Mina

En 2017 Neymar se fue al PSG a cambio de 222 millones de euros y la junta dirigida por Bartomeu se descontroló. Algo similar ya había pasado casi dos décadas atrás, con la salida de Figo y la inversión de todo lo ingresado en fichajes que no cuajaron. La fortuna por Neymar empezó yéndose en verano con el fichaje de Dembélé y se superó en invierno con el de Coutinho. El Barça era líder destacado de la Liga, aquel 6 de enero de 2018 en que llegó el de Río. Pese a que no podía disputar competiciones europeas ese curso, se pagó por el brasileño 120 millones fijos, más los 40 en variables posteriores. Fue el fichaje más caro en la historia del Barça. Tenía 25 años.

Coutinho, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Coutinho (Foto: Cordon Press)

Muy lejos del nivel y el rendimiento de Neymar, Coutinho se hizo con un puesto en el sector izquierdo del Barça de Valverde entre 2017 y 2019. Destacó en la primera y se diluyó en la segunda. Cuando ejerció de extremo, su tendencia a ir hacia dentro le impidió sintonizar con el interior posicional. Mientras que, tras la salida de Iniesta en 2018, jugando de interior adoleció del temple y la técnica en espacios reducidos que el culé esperaba en un sucesor del albaceteño.

En cualquier caso, nunca llegó a brillar a la altura de las expectativas generadas por tamaña inversión. Con la llegada de Arthur, Coutinho fue cedido al Bayern para la campaña 2019/20, donde castigó a su equipo de propiedad en los cuartos de la Champions, anotando dos goles.

Luego retornó para ser irrelevante en el Barça de Koeman y finalmente, en 2022, fue vendido al Aston Villa por 20 millones de euros. «Mi sueño de niño era jugar en el Barcelona. No me arrepiento de haber fichado. No fue la experiencia que esperaba, pero la vida es así. (…) Es difícil decir qué fue lo que no funcionó», dijo a su salida.

Mina, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Mina (Foto: Cordon Press)

El otro fichaje invernal tampoco corrió mejor suerte deportiva en el Barça, pero al menos fue un gran negocio para la entidad. El colombiano Mina, de 23 años, llegó una semana después que Coutinho y sin hacer ruido. Se pagó al Palmeiras alrededor de 12 millones de euros y firmó por cinco temporadas y media, de las que sólo cumplió media.

Llegó para tomar el lugar que dejaba Mascherano, quien ese enero marcharía a China, y competirle un puesto en la zaga a Umtiti y Vermaelen a través de su potente juego aéreo y contundencia defensiva. Sin embargo, su tendencia al fallo y limitado nivel le impidieron jugar más que ninguno de ellos.

Más tarde confirmaría que llegó a pensar que «estaba terminado» como jugador, debido a la falta de minutos. «Yo entiendo que había futbolistas espectaculares, pero bueno, yo también por ahí quizá quería tener un minuto. Pero no se dio. Y los pocos minutos que tuve, mal, porque sentí que nada me salía», dijo. Con sólo cinco titularidades en Liga, el Barça no estaba en disposición de retenerlo ante la oferta del Everton, que superaba los 30 millones de euros.

Mercado invernal 2018/19: Murillo y Boateng

En noviembre de 2018, tras jugar contra el Atleti, Umtiti sufrió una recaída de su lesión en la rodilla izquierda. Decidió optar por un tratamiento conservador y el Barça necesitó firmar competencia para Lenglet, puesto que el veterano Vermaelen también pasaba más tiempo en la enfermería que en el césped. «Su llegada es importante por la necesidad que tenemos en la situación actual», reconocía Abidal sobre Murillo. Las prioridades eran Christensen o De Ligt, pero sus clubes no los dejaban salir. Entonces se dio la posibilidad de conseguir cedido a Murillo, cerrado por Garay y Gabriel en el Valencia.

Murillo, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Murillo (Foto: Cordon Press)

A Murillo le avalaban dos años siendo importante en el Inter, hasta 2017, pero en su primera temporada como valencianista se operó de una hernia inguinal que le apartó de la titularidad. «Es un central derecho que también puede jugar de lateral. Es internacional colombiano y conoce muy bien la Liga. Es rápido, contundente, trabaja con carácter en equipo y va muy bien de cabeza en los defensivo y en lo ofensivo», detalló Abidal. Aún tenía 26 años y de ahí la esperanza de que recuperase su nivel.

«Estoy para grandes cosas», aseguró Murillo. Pero firmar a un suplente del Valencia fue una operación extraña y el rendimiento de Murillo lo confirmó. Sólo jugó cuatro partidos con un Barça que no ejecutó la opción de compra por 25 millones conseguida para final de curso. «Cuando firme por el Barça sabía que jugaría poco», reconoció tiempo después.

Boateng, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Boateng (Foto: Cordon Press)

Ese mismo mercado, el Barça traspasó a Munir al Sevilla y un Suárez de 31 años quedó sin recambio ante eventualidades. El Barça sorprendió presentando a Boateng, de la misma edad que el uruguayo, a finales de enero de 2019, para asumir ese papel. El alemán de origen ghanés, delantero potente, había rendido en Las Palmas dos temporadas atrás, anotando 10 goles.

Y para entonces seguía viendo puerta en el Calcio, donde formaba parte del Sassuolo. Llegó cedido y con opción de compra por 9 millones de euros, que el Barça no ejecutaría. Jugó cuatro partidos, todos como titular, y no sumó ningún tanto en un Barça campeón de Liga. «Sí que me quedé algo triste porque no salieron las cosas como esperaba, pero saqué muchas cosas positivas», dijo en su presentación con la Fiorentina.

Mercado invernal 2020/21: Matheus y Braithwaite

Para 2020, el centrocampista Matheus tenía 21años y era residual en el Palmeiras. Antes había sido importante en el Botafogo. Mattos, director deportivo del Palmeiras, dijo en Fox Sport haber contactado con el ojeador de brasileños Cury pidiéndole «que hablara con el entonces secretario técnico del Barça, Éric Abidal, porque quería enseñarle a un jugador.

Cuando vino le dije que se fijara en el número 35. En ese momento, me llamaron loco. ¿Quieres vender al Barça un jugador que juega poco en el Palmeiras? Pues sí, eso sucedió». Abidal se desplazó a Brasil y vio participar a Matheusen entrenamientos. Con esa base decidió que el Barça pagaría 7 millones de euros más tres en variables para llevárselo a la primera plantilla.

Matheus, fichaje de invierno
Matheus

El contrato era por cinco temporadas y con una cláusula de 300 millones de euros. Se definió en Mundo Deportivo como «un centrocampista técnico que va de área a área, pero también me gusta jugar en un puesto más fijo protegiendo a la defensa». Ni siquiera fue presentado como barcelonista. Matheus llegó el último día del mercado invernal y fue inmediatamente cedido al Valladolid, donde jugó tres partidos.

En abril de 2020, también para Mundo Deportivo, dijo lo siguiente: «Creo que voy a triunfar en el Barça, tengo potencial para ello, creo que encuadro en el estilo de juego. Espero poder estar allí y quedarme allí para siempre y hacer mi propia historia en el Barcelona».

En efecto, volvió al equipo dirigido por Koeman, donde sólo disputó los últimos 17 minutos del encuentro Champions ante el Dynamo Kyiv que el Barça ganó por cero goles a cuatro. En junio de 2021 el Barça confirmó la rescisión del contrato que lo ligaba a Matheus hasta 2025, quien hasta ese momento había estado cedido en el Palmeiras y, a su vez, en los equipos brasileños Paranaense y Bragantino.

El caso de Braithwaite fue diferente. Tampoco daba el nivel para el Barça pero tuvo oportunidades y las aprovechó con entrega. Dembélé se había lesionado para todo el curso y no quedaba dinero para fichajes de enjundia. La lista de opciones era de perfil bajo: Ángel, Lucas Pérez, Roger, Loren y Braithwaite. Conocedores de la Liga y goleadores. El elegido sería, en todo caso, suplente de Suárez, Griezmann y Messi. El danés llevaba seis goles con el Leganés cuando el Barça abonó los 18 millones de su cláusula.

Braithwaite, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Braithwaite (Foto: Cordon Press)

Su tope de rendimiento llegó a la siguiente temporada. Koeman había relevado a Setién en el banquillo y Suárez dejó el equipo, que se quedó sin más arietes. Entonces Braithwaite, cumplidos los 29 años, disfrutó de 15 titularidades e hizo 7 goles. Lo hizo mejor de punta que de extremo, como cabía esperar.

Cara a la 2021/22 llegó la competencia de Depay y De Jong y su participación se redujo, condenándolo definitivamente la llegada de Xavi y los refuerzos invernales de 2022. «Creo que he desmentido a muchos críticos. Fui máximo goleador la temporada pasada antes de lesionarme. Luego hubo un cambio de entrenador que quería otra cosa y eso es parte de la vida futbolística. Pero he demostrado que tengo nivel para jugar en el Barcelona», dijo una vez en el Espanyol.

Mercado invernal 2021/22: Ferran, Aubameyang, Alves y Adama

A diferencia de con Koeman, el plan de Laporta para Xavi fue claro: intentar firmar grandes refuerzos en tiempos de carencia económica. Así se activaron las famosas palancas. Xavi se hizo con un equipo sin Messi a finales de noviembre de 2021 y en su primer mercado invernal llegaron Ferran, Aubameyang, Alves y Adama. Todos fueron titulares excepto Adama. Con ellos el equipo mejoró al del inicio con Koeman.

Ferran, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Ferran (Foto: Cordon Press)

La apuesta fuerte fue Ferran, por quien el Barça pagó al City 65 millones de euros. «Es un fichaje espectacular. Presentamos a un gran jugador. Cuando Mateu dijo que teníamos posibilidades nos hizo a todos muy felices. Sabíamos que se estaba recuperando de una lesión, pero nos encantó las ganas que tenía de venir. Ferran ha decidido venir al Barça para mostrar sus virtudes y convertirse en el referente del club», lo presentó Laporta.

Esa mitad de curso Ferran se salió. Hizo 7 goles participando en todo el frente de ataque. Las llegadas de Lewandowski y Raphinha el curso siguiente frenaron la progresión de quien aún tenía 22 años. En la actual es suplente pero aprovecha los minutos que Xavi le ofrece con buenas cifras. Se sigue a la espera de saber si puede ser referente del Barça un futbolista que Guardiola dejó marchar del City.

Aubameyang, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Aubameyang (Foto: Cordon Press)

En noviembre de 2021 se confirmó el regreso de Alves al Barça. Tenía 38 años y había acabado su vinculación con el Sao Paulo. El mejor lateral derecho de la historia del club volvía para auxiliar a un equipo que desde 2016 no acertó con su recambio. «Han pasado grandes jugadores y este club tiene una cosa en particular, en el Barça tienes que ser más que bueno, entender la filosofía de club», dijo en su presentación.

Vidal, Douglas, Semedo, Emerson o Dest desfilaron por el lateral azulgrana, y finalmente el mejor recambio de Alves fue el propio Alves. «Vengo a guerrillear, no a pasar el tiempo ni a vivir en Barcelona. No he nacido para ser segundo, sino siempre primero. Vengo para jugar y pelear un puesto.

La edad es sólo un número. Acabo de demostrarlo en las Olimpiadas», aseveró. Aunque fue el jugador descartado para la Europa League, en la media temporada que estuvo quitó a Dest del puesto a base de calidad. Debido a su veteranía no recibió oferta de renovación. El club pretendió fichar a Azpilicueta y finalmente fue Bellerín su sustituto natural en la temporada 2022/23, quien tampoco lo mejoró y no le ganó el lugar a Koundé, un central reconvertido. Actualmente es Cancelo quien va camino hacerse dignamente con una posición que desde 2016 parece maldita.

Alex, fichaje invernal (Foto: Cordon Press)
Alex (Foto: Cordon Press)

A propósito de Adama, se conoce que Xavi es un fundamentalista del llamado modelo-Barça. Alinear algún extremo con capacidad de desborde es para él difícilmente negociable. La plantilla que tomó contaba con Dembélé, pero el francés pasaba poco tiempo sano. Para la Navidad de 2021, Adama tenía 25 años y era suplente en el Wolverhampton. No obstante, a ojos de Xavi, su pasado en la Masía le hacía conocer conceptos posicionales que beneficiaban la pronta adaptación de un extremo a su equipo.

Su participación en la Eurocopa meses atrás a las órdenes de Luis Enrique confirmaba que, en su punto óptimo, el nivel Adama no era tan bajo como indicaba su actual estado en la Premier. El catalán llegó cedido. «Tengo más experiencia. He aprendido mucho de jugar en una liga como la Premier League, que es muy distinta, con más transiciones, más física», dijo. Adama empezó titular e hizo varios buenos partidos, aportando potencia, desborde y centro.

Hermoso lo sufrió en su debut ante el Atleti, el 6 de febrero de 2022, encuentro de altos vuelos que acabó con victoria azulgrana por 4-2. Pero perdió el puesto a partir de marzo ante un Dembélé recuperado. Aunque Laporta dijo que su intención era que siguiese muchos años en el club, Adama fue devuelto a Inglaterra. «Crecido en La Masia, con ocho años en la cantera, este fue un regreso a casa para el veloz extremo, que jugó 826 minutos en 21 partidos en la 2021/22, diez de ellos como titular», publicó el Barça en un comunicado que anunciaba conjuntamente la salida del canterano y la de Luuk De Jong.

Adama, fichaje en el mercado invernal (Foto: Cordon Press)
Adama (Foto: Cordon Press)

El veterano Aubameyang fue el último en llegar, el 2 de febrero de 2022. Lo hizo libre desde el Arsenal, donde había discutido con Arteta y se facilitó una salida. «Arteta no sabe manejar grandes personalidades, grandes jugadores. No puede lidiar con ello.

Él necesita jugadores jóvenes. Ellos nunca dicen nada, solo escuchan», explicó el gabonés. En el Barça recuperó su nivel e hizo 13 goles en 23 partidos. Dos de ellos fueron en la goleada del Bernabéu. Recordó al de sus mejores tiempos en Dortmund y Arsenal. Se ganó al cuerpo técnico y a la afición.

Sin embargo, nada de eso le sirvió para mantenerse en el club. «Seis meses he pasado con vosotros, pero me han parecido seis años», escribió, emotivo, en su perfil de Twitter. Con Lewandowski, Ansu y Ferran en la plantilla, la oferta de 12 millones llegada del Chelsea por un futbolista de 33 años fue irrechazable. Xavi se lamentó, diciendo que «lo de Aubameyang me da cierta pena porque nos ha ayudado muchísimo. Ha sido un ejemplo dentro y fuera del campo. Ha marcado diferencias. Los números son extraordinarios y como persona es un tesoro. Es una maravilla, siempre con una sonrisa».

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