Motor

W Series: las mujeres que abrieron los ojos a la Fórmula1

Sophia Floersch

Por primera vez un campeonato exclusivamente femenino junta a las mejores pilotos para competir entre ellas. Su camino a la Fórmula1 pasa por aquí en busca de la mujer que pueda luchar de tú a tú con Hamilton o Verstappen con la duda en el aire de seguir luchando con todo por ese sueño o buscar su propia categoría como la mayoría de deportes.

La segregación por razón de sexo en cualquier ámbito parece una mera forma más de discriminación en la nueva sociedad moderna y abierta de mente que avanza a un ritmo frenético. La búsqueda de igualdad entre hombres y mujeres, al menos de oportunidades, parece algo básico que se interpreta de manera distinta dependiendo del ámbito. Paridad, baños mixtos, categoría femenina por un lado y masculina por otro, gimnasios o sellos musicales sólo para mujeres y demás combinaciones existen y cada vez con más variantes en las que nadie tiene el poder de encontrar y pregonar el don divino de la justicia social. Igual ocurre en automovilismo donde la búsqueda de la mujer piloto de Fórmula1 ha desembocado en la creación por primera vez de un campeonato exclusivamente femenino, laW Series.

Chicas jóvenes, mujeres, compiten por todo el mundo en busca de la piloto más rápida y en su formación, también, hacia la preparación para llevar monoplazas más grandes con el objetivo, claro está de alcanzar el nirvana de la máxima categoría del automovilismo. Esa segregación aparece por primera vez como ocurre con naturalidad en otros deportes: atletismo, hockey, fútbol, tenis y no como discriminación, sino como oportunidad para competir en la mayor igualdad de condiciones posibles, como en el boxeo que se organizan por sexos y también por pesos. En motor, ya sea en resistencia en LeMans, en EEUU en la Indy, no hay categoría femenina, y compiten todos juntos, e igual ocurre en Fórmula1,que no es un competición masculina o femenina, simplemente no hay mujeres (ahora) entre los pilotos, pero podrían haberlas y de hecho las hubo. Entonces ¿es necesario partir el motor, tienen sentido la W Series o sólo hace falta más oportunidades para las mujeres piloto?

Tatiana Calderón

La situación ha cambiado después de años sin una mujer en una carrera de Fórmula1, exactamente 30 años desde que en 1992 Giovanna Amati realizara 3 carreras con Brabham. Desde entonces ha habido algunas pilotos de pruebas en la que sólo Susie Wolff participó en dos Grandes Premios en 2015 y sólo viernes de entrenamiento. Parece una situación extrema sin posibilidades de que haya una mujer corriendo con los supuestos 20 mejores pilotos del Mundo a corto plazo. Cada vez hay más mujeres ingenieros trabajando en los equipos, ocupando puestos relevantes, desde marketing a jefa de estrategia de Red Bull, Hannah Schmitz, o la ingeniera de motores en pista de Mercedes, la española Marga Torres. Pero otra cosa es la pista donde la salvaje selección deja fuera sin piedad a pilotos sin patrocinio, sin peso político, sin contactos independientemente de sexo, raza o religión. Y ante la falta de esa posibilidad, femenina también, nacieron las W Series para poder aglutinar a las mujeres que había en otros campeonatos o llegaban del karting. No todas accedieron, la colombiana Tatiana Calderón la única mujer que corría en Fórmula2 preludio de la Fórmula1 no le interesó el proyecto.

Sophia Floersch, quien lo hace en el Mundial de resistencia (WEC) fue más allá con críticas públicas en redes sociales “No hay oportunidad de competir contra hombres en clases superiores. Al final, 15 puntos de superlicencia ¿para qué? Y todos los espectadores ven mujeres que simplemente son demasiado lentas. Esta es la única prueba que muestra la W Series. ¡El camino equivocado!» Tal vez un camino equivocado para ella, pero no para Beitske Visser, la holandesa quien compitió en World Series el mismo año que Carlos Sainz, una de las mejores mujeres piloto y quien lleva años peleándose de tú a tú con los chicos. A pesar de haber pilotado coches más grandes, eligió unirse al resto de chicas. Igual que Jamie Chadwick, formada en campeonatos británicos y quien ha ganado todas las ediciones. Las tres, por cierto, con sobrada autoridad y se ganó un puesto como piloto de desarrollo de Williams, estando en los Grandes Premios, pero sin llegar a pilotar el coche. ¿Para qué le sirve? De momento para hacer su carrera deportiva y ver cuál es el nivel entre chicas y poder ir a otros campeonatos y poder ser piloto profesional, no todo es Fórmula1. ¿Y cuál es el nivel de las piloto de W Series respecto al resto? Pues he ahí el quid de la cuestión. Chadwick, mientras, corrió en otros campeonatos para medirse a chicos y con un monoplaza parecido, la FRECA (Formula Regional European Championship). Quedó 9ª en el Campeonato, mitad de parrilla, regularmente en los puntos y con un podio, 3ª en la primera carrera, en Misano. Y esa es la referencia, de 1ª en W Series a 9ª en FRECA.

El nivel ya es alto en estos campeonatos con chicos de 17 años que ya forman el programa de jóvenes pilotos de Red Bull o Ferrari. De ahí saltan a Formula3 y Formula2 y son campeonatos que cuestan un aporte importante del bolsillo o del patrocinio si es que lo hay. 1.2 millones de euros en F3 y 2 millones en F2. Así de crudo. Sin velocidad, pero sobre todo sin dinero no hay carreras ni camino a la Fórmula1. Por eso muchos se quedan por el camino, chicos, chicas, españoles y demás. El camino a la máxima categoría es muy cruel y a más de una familia casi le cuesta la ruina. Por eso las W Series ofreció algo único, correr a gastos pagados, con un promotor que puso el coche y los equipos y se buscó la vida para financiarlo. Lo hizo Sean Wadsworth con una idea revolucionaria, la de crear una oportunidad única sin duda y un sueño difícil de reproducir en otras disciplinas. A pesar de contar con marcas envueltas a falta de 3 carreras en su tercer año echó el cierresin visos de vuelta.

Marga Torres

Hay quien sabe lo difícil que es organizar un campeonato y nos da luz como Blanca de Foronda, una de las promotoras y directora de la comunicación de las reputadas World Series by Renault que llevaron a más de 25 pilotos a la Fórmula1: “Lo que ha hecho Sean Wadsworth no es nada fácil. Se ha rodeado de los mejores y el trabajo se ha hecho bien, pero si no tienes un business plan no va a funcionar. Pasan los años y la misma ganadora sigue compitiendo, tiene que haber una salida y una promoción, sea de mujer o por juventud, ha de haber un objetivo. ¿Cuál es el plan? ¿Quedarte y que sea el techo o evolucionar?” Hay 20 chicas que buscarán su camino en GT, resistencia y formulas, entre ellas las tres españolas del campeonato: Belén García, Nerea Martí y Marta García.

Es el que camino que ya tomó Tatiana Calderón, la colombiana la única que ha conseguido correr en los campeonatos más altos, F3 y F2, y ser piloto de test de Alfa Romeo, y quien decíamos que rehusó ir a la W Series. La única chica entre ambas parrillas: Una 6ª posición en F3 y 11ª en F2 fueron sus mejores resultados.

Es lo que hay por ahora. Blanca de Foronda insiste en el camino de la piloto: “Ser mujer es una anécdota, ellas tienen que venir a competir y ganar. Hay quien es feliz explotando su feminidad, pero cuando se suben el mono son el mismo piloto que otro cualquiera. En España, mujeres que aspiren a la Formula1 sólo hemos tenido una, María de Villota, y ella no se planteaba que fuera mujer, sólo se veía como piloto y que quería correr. Lamentablemente ya no está con nosotros. Respecto a las pilotos que corrían en nuestras categorías los comentarios eran de todo tipo y callaban bocas cuando demostraban su talento. Ahora hay una normalización del deporte y tenemos que aprender a estar codo con todo y no con la etiqueta de la feminidad.”

Faltan chicas en el karting

La formación real viene del karting, de la auténtica base, donde el número de niñas corriendo ha de crecer para que entre todas salga una hornada competitiva. Ahora mismo sólo el 1,5% de licencias federativas corresponden a mujeres según la FIA. Y luego el embudo se comprime según subes en los campeonatos y con una sola mujer entre una parrilla de 24 pilotos como ocurre en la antesala de la F1 se antoja complicado que sea la que gane o compita por el campeonato. Cuantas más, más opciones de que alguna llegue a la máxima categoría. La F1 acaba de poner en marcha por primera vez en la historiaF1 Academy un campeonato femenino con la idea de dar la oportunidad a chicas que puedan ir ascendiendo en la escalera de campeonatos. No será gratis como las W Series, el campeonato pondrá 150.000 euros y la piloto tendrá que encontrar otros 150.000 euros para correr. De ahí el salto sería a F3, después F2 y F1. Blanca de Foronda ve una nueva vía: “La F1 piensa que hay algo que se ha perdido, que deberían haber hecho. Por eso ahora y después de que las WSeries hayan arriesgado, crean su campeonato. Domenicali CEO de la F1 tiene ese plan. Ahora en el paddock estará ordenado y esto puede ser el inicio”.

Lilou Wadoux, Sophia Floersch, Rahel Frey, Michelle Gatting y Sarah Bovy, competidoras en las 24 horas de LeMans

La Federación Internacional de Automovilismo cuenta con el Organismo Women in Motorsport quien acaba de celebrar su segundo meeting. Deborah Mayer es su presidenta y el objetivo es buscar diversidad y promover oportunidades para las mujeres: “Queremos traer esperanza y orgullo para el futuro de las mujeres dentro del motorsport”. En FórmulaE, el campeonato eléctrico, van más allá y ya tienen un programa de actividades FIA GirlsOnTrack para acercar a niñas en edad escolar a carreras y actividades para fomentar la cercanía y que decidan dedicarse como piloto o ingenieras dentro de la competición. De Foronda ve un camino femenino en el futuro: “Ya hemos cambiado una tendencia, me gustaría que se reconociera que ha habido un trabajo de ilusión. ¿Deberíamos hacer un campeonato de Fórmula1 femenino? y pregunto porque no lo sé, pero insisto en que al menos las WSeries han abierto los ojos a la Fórmula1.”

Tal vez llegue en un futuro si es que no puede haber mujeres competitivas en Fórmula1 si por cualquier razón no salen con la creación de estos campeonatos.

El estigma del físico está presente y De Foronda lo explica: “Creo que tienes que acceder a los campeonatos por mérito. El físico es lo que no consigue la igualdad, igual tenemos que hacer un campeonato exclusivo como el tenis. En el karting ya hay chicas que ganan a todos, en Formula3 y F2 no hay diferencia física, pero en F1 sí. No mentalmente ni psicológicamente, pero físicamente sí. Estar en F1 te va a transformar el cuerpo. Lela Lombardi era guapísima, femenina y no tenía un cuello extremo, pero eran otros tiempos también. Por eso hay que plantearse el futuro. Estamos avanzando a base de hastagh y poses y hay que ser conscientes de la realidad, al menos plantearnos qué hacer. ¿Aprende a pilotar como un hombre, ese tiene que ser nuestro hastagh? Esto es más complicado de lo que parece porque… ¿Y si tuviéramos una F1 femenina ¿podríamos hacerla, interesaría? Eso es lo que hay que ver como ya hay un circuito ATP y una Liga Femenina. La mujer tiene que dejar de ser la anécdota, para todo”.

Cada vez es menos anécdota y más noticia por resultados, aunque en Fórmula1, la máxima expresión del motor, parece lejos por el momento. El sueño de que una mujer gane al resto de chicos sigue vivo, pero al menos la vía femenina acaba de empezar y ya veremos si nos lleva a la promoción o la segregación definitiva y un día tenemos Campeón del Mundo de Fórmula1 masculina y Campeona del Mundo de Fórmula1 femenina.

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