Futbol Historia

La mayor tragedia albiceleste: El «Monumentalazo», Argentina 0–5 Colombia

Freddy Rincón celebra el primer gol del partido

El partido clasificatorio para la Copa del Mundo de 1994 que Argentina y Colombia disputaron en el Estadio Monumental de Buenos Aires el 5 de septiembre de 1993 es, sin lugar a duda, uno de los más icónicos de la historia del fútbol y uno de los más trascendentales para ambas selecciones, para las que supuso un antes y un después.

La Selección Argentina, campeona de la Copa América en 1991 y 1993, de la Copa Confederaciones –por entonces Rey Fahd– en 1992 y de la Copa Artemio Franchi de 1993, era la principal candidata para obtener la plaza directa al Mundial del Grupo A de clasificación de la Conmebol para el Mundial de Estados Unidos. A priori, solo la Colombia de Pacho Maturana podía plantearle problemas a un equipo que desde la asunción de Alfio Basile como seleccionador en 1990 no había perdido ningún partido y que contaba en sus filas con jugadores de la talla de Gabriel Omar Batistuta, Fernando Redondo, Diego Simeone y Oscar Ruggeri, entre otros. Perú y Paraguay, los otros integrantes de aquel grupo, no parecían tener ninguna chance. Como fuere, la albiceleste llegó al último encuentro de las eliminatorias segunda y a un solo punto de Colombia, a la que tenía que enfrentar como local. Aunque el antecedente más cercano entre ambos equipos databa de la primera vuelta, en la que Colombia había ganado 2 a 1 y cortado una racha de 31 partidos sin perder de los argentinos, estos dependían de sí mismos para clasificarse. Solo tenían que ganar. Difícil, pero posible.

Argentina formó con Sergio Goycochea, Julio César Saldaña, Jorge Borelli, Oscar Ruggeri, Ricardo Altamirano, Gustavo Zapata, Fernando Redondo, Diego Simeone, Leonardo Rodríguez, Ramón Medina Bello y Gabriel Omar Batistuta. Colombia, por su parte, lo hizo con Óscar Córdoba, Luis Fernando Herrera, Luis Carlos Perea, Alexis Mendoza, Wilson Pérez, Leonel Álvarez, Gabriel Gómez, Freddy Rincón, Carlos Valderrama, Faustino Asprilla y Adolfo Valencia. El partido, disputado en el Monumental de Buenos Aires, contó con la presencia de más de 70 mil espectadores en las gradas y se saldó con un 5 a 0 a favor de los colombianos. Freddy Rincón y Faustino Asprilla, en dos ocasiones cada uno, y Adolfo Valencia, el Tren, convirtieron los goles de un encuentro que pudo haber terminado en tragedia cuando el piloto de uno de los tantos aviones que aterrizan todos los días en el aeropuerto Jorge Newbery, ubicado a unos pocos kilómetros del estadio, pasó a escasos metros de una de las tribunas para deleitar a sus pasajeros con unas vistas privilegiadas y a punto estuvo de estrellarse.

Un avión casi se estrella contra uno de los graderíos durante el partido

Colombia se adelantó al final del primer tiempo, amplió su ventaja al comienzo del segundo y solo a partir del minuto 70, con los jugadores argentinos, a los que solo les valía ganar, buscando a la desesperada el descuento, gozaron de espacios y oportunidades para gustarse y sentenciar el que hoy sigue estando considerado como el partido más importante de su historia. Lo abultado del resultado y los olés que los hinchas argentinos dedicaron a los futbolistas colombianos en cada una de sus anodinas posesiones de balón durante los últimos minutos hicieron que aquel partido sea recordado como una exhibición de juego del conjunto cafetero, aunque esto diste mucho de lo realmente acontecido sobre el terreno de juego. Efectividad sí, baile no. Un hecho que muy pocos recuerdan, y que merece ser destacado, es que Argentina estuvo a un gol de Paraguay de quedar afuera del repechaje. Sí. Un gol de Paraguay en el encuentro que disputaba con Perú en Lima de forma simultánea al de Argentina contra Colombia en el Monumental que finalizó 2 a 2 hubiese supuesto, por diferencia de gol, la clasificación del conjunto guaraní.


La derrota le costó cara al Coco Basile y a los jugadores argentinos, siendo Oscar Ruggeri, Jorge Borelli y Sergio Goycochea los más criticados. Justamente Goyco, uno de los héroes del Mundial de Italia, fue señalado como principal responsable de la debacle del seleccionado en Tiempo Nuevo, un programa presentado por Bernardo Neustadt que generalmente estaba dedicado a contenidos políticos y económicos, nunca deportivos. El guardameta, sentado en la misma mesa en la que estaban el Loco Gatti, el Beto Alonso y Adolfo Pedernera, entre otros, vio como José Sanfilippo, vieja gloria del fútbol argentino devenida en polémico tertuliano, lo masacraba en horario de máxima audiencia: «Pibe, usted se comió todos los amagues. Le hicieron cuatro goles en el mismo palo. En la mayoría de las jugadas se tiró con los pies hacia adelante. Analice bien el vídeo y podrá sacar muchas conclusiones». La carnicería a la que se estaba sometiendo a Goycochea y a la Selección era tal que Carlos Bilardo, que había comenzado viendo el programa en su casa, se desplazó hasta el estudio y se incorporó a la tertulia para defender al que había sido su pupilo: «No estoy de acuerdo con Sanfilippo. ¿Quién es para darle consejos a Goycochea? Vos (dirigiéndose hacia el guardameta) te tenés que levantar y te tenés que ir». La revista El Gráfico, una de las más importantes y prestigiosas del fútbol mundial, publicó una portada cuyo fondo era negro y su titular poco o nada dejaba a la imaginación: «¡VERGÜENZA!»

El resultado, además de obligar al equipo argentino a disputar el repechaje contra Australia, propició el regreso de Diego Armando Maradona a la Selección. El Diez, presente y ovacionado en el Monumental aquella noche, se preparó a conciencia para ello y volvió para liderar como tantas otras veces a los suyos, aunque eso ya es otra historia. También lo es lo acontecido con Colombia en la Copa del Mundo de 1994, a la que llegó como una de las grandes favoritas para despedirse en primera fase luego de caer contra Rumanía y Estados Unidos mostrando, paradójicamente, el mismo juego que le había llevado a clasificarse como primera de grupo en su zona eliminatoria y haberle ganado 5 a 0 a Argentina en El Monumental.

Los jugadores albicelestes se retiran tras encajar una «manita» cafetera

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