Empiezas a tener hambre. Primero un poco. Luego algo más. No suben las pulsaciones, vaya, qué cosas. Voy a quitar el plato, que voy con cadencia regu… Espera, que ya lo quité en el repecho anterior. Y cada vez más hambre. Tienes ganas de comer… tigretones, donus, quesadas. Azúcar, azúcar. […]

