El deporte, esencia de la condición humana, ese glorioso espectáculo en el que hordas de individuos, ataviados con camisetas de poliéster adornadas con los nombres de héroes en potencia, se congregan en estadios colosales para presenciar la majestuosa danza de cuerpos sudorosos persiguiendo un objeto. No me malinterpreten; la gracia […]

