Estaba yo el domingo con un sosiego grande, que es lo que corresponde a tal onomástica. Estaba, digo, repancingadete en el sofá, con menos acción neuronal que un episodio de Los Serrano, muy cercuca del éxtasis nirvanesco pre-lunes. Y pensé, ya saben, que estaría guay ponernos ahora tiro con arco, […]

