–Espabila, que se nos cierra la puerta -me dijo mi fotógrafo. -Voy, voy -le respondí, mientras apartaba a una pareja a base de codazos. Bajamos mi fotógrafo y yo de un aglomerado tren regional. Habíamos llegado a Sant Adrià de Besós. Eran las cuatro y media de la tarde […]

