Entrevistas Boxeo

Jorge Lera: «Del boxeo me interesa más el pasado que el futuro».

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A los pies del antes llamado Palacio de los Deportes de Madrid –hoy Movistar Arena–, el que fuera templo del boxeo español durante las décadas de los 60 y los 70 ahora da sombra a los chavales que están haciendo cola para el concierto que Limp Bizkit dará en unas horas, ya por la noche. El calor aprieta en lo alto cuando el reloj marca la una de la tarde. Conviene no desprenderse de las gafas de sol.

En este recinto madrileño se escribieron algunas de las grandes páginas del pugilismo nacional: por ejemplo, Pedro Carrasco y Miguel Velázquez convirtieron su rivalidad en una cuestión de Estado y Perico Fernández y Dum Dum Pacheco protagonizaron una velada en la que una lluvia de almohadillas cayó sobre el ring al grito de «¡Que se besen! ¡Que se besen!». El periodista Jorge Lera sonríe cuando recuerda aquellos combates. Lleva más de tres décadas contando boxeo, desde los tiempos de Antena 3 hasta convertirse en una de las voces de referencia de Eurosport y, más recientemente, de la UFC en España. Sin olvidar el pódcast Libra X Libra con Luis Fuentes (el bombardero miope). Es también entrenador nacional, historiador minucioso y autor de los libros Esto no estaba en mi libro de historia del boxeo (2021) e Historias de la historia del boxeo (2026). También es del Atlético de Madrid, una condición que probablemente debiera figurar en su currículum. Pero de momento para este encuentro que durará tres rondas, como los combates olímpicos, Jorge Sacarina Lera camina hacia la lona (la terraza de un bar) con First Round Knock-Out, de Joe Frazier, sonando durante el ring walk.

¿Por qué Sacarina Lera?

Porque no llego a Sugar [Risas]. El ídolo nuestro era Sugar Ray, que es lo máximo que se puede ser en boxeo: Sugar Ray Robinson y después Sugar Ray Leonard, que fue un digno sucesor de ese apodo por la calidad que tenía por su tipo de boxeo. Entonces yo, como no llegaba al nivel de Sugar, pues me quedé en Sacarina. Me lo puso el Bombardero Miope (Luis Fuentes) con mucho acierto.

Tus boxeadores favoritos son: Sugar Ray Robinson, Joe Louis y Muhammad Ali. Un wélter y dos pesos pesados. ¿En qué peso estarías tú?

Yo ahora por desgracia estoy en el pesado. A ver si me pongo un poco serio y me meto en el crucero, que sería mi categoría natural, o el semipesado. Pero bueno, me he dejado llevar un poco.

¿Has boxeado?

He entrenado mucho, pero yo jugaba al fútbol hasta muy tarde. Estuve federado y además llegué a jugar en el filial de Rayo Vallecano. Pero siempre me ha gustado el boxeo, aunque no competía. Lo que sí me gustaba era ir a entrenar, me apuntaba a todos los cursos de entrenadores, tuve el título de entrenador territorial, el de entrenador nacional… con muy buenos maestros, por cierto, como Elio Guzmán y Manolo Pombo, que fueron los que más me enseñaron. Pero competir no. Es una espinita que se me ha quedado, pero ya se ha pasado el tiempo y me conformo con verlo desde la barrera.

¿Se puede escribir o hablar de boxeo sin haberlo practicado?

Sí, igual que se puede ser un gran entrenador sin haberlo practicado. Angelo Dundee no fue boxeador y está reconocido como uno de los más grandes; Emanuel Steward sí fue muy buen boxeador amateur, pero no llegó a debutar de profesional; Ray Arcel, que es otra de las grandes leyendas como entrenador de boxeo (Benny Leonard, Roberto Durán, Larry Holmes…), no fue boxeador en ningún momento; Cus D’Amato peleó en la calle, pero tampoco fue boxeador… Son posiblemente los que tienen la mentalidad más analítica. Es una situación curiosa, porque también hay otros que sí han sido boxeadores y han sido buenos entrenadores, pero hay mucho entrenador que no ha sido boxeador y posiblemente son los que más destacan por esa capacidad de análisis, de diseñar estrategias.

¿Manolo del Río llegó a competir?

Yo creo que sí, con su hermano. Conocí a los dos. Alfonso murió hace poco y le conocí cuando murió José Manuel Ibar Urtain. Yo estaba empezando como periodista y me causó tanta impresión… A Urtain le había conocido también en algún reportaje cuando yo empezaba, cuando inauguró un bar… Fui al tanatorio y me presentaron a Alfonso del Río. En ese momento del dolor de su amigo que se acababa de suicidar, estaba contando anécdotas con mucho cariño y me causó mucha impresión.

Manolo del Río, que entrenó a Urtain y a Pedro Carrasco, es un entrenador canónico, como Mickey Goldmill (Burgess Meredith) en Rocky con su jersey de cuello vuelto.

Sí. Manolo del Río es el que posiblemente, aquí en España, representa más a ese entrenador que es medio entrenador, medio filósofo y medio gurú que enseña no solamente boxeo, sino cosas de la vida. Si se hiciera esa película en España, Manolo del Río sería el modelo.

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¿Qué conocías de Urtain?

Pues de Urtain tengo los recuerdos de un niño que nace en el año 67 y que miraba la tele, que es la única que había, y salía Urtain a todas horas. Él en esa época era posiblemente el deportista más famoso de España. Estaba a la altura de cualquier futbolista de la selección española, de José Ángel Iribar o de cualquier jugador famoso de entonces. Yo tenía unos juguetes que eran como unos títeres donde metías la mano y con los dedos apretabas unas palancas y boxeaban. Uno era de Urtain y el otro, que era negro, de José Legra. Luego, cuando empecé como periodista, después de haber acabado la carrera, tuve la oportunidad de verle en dos o tres ocasiones, cuando abrió el bar en el barrio del Pilar. Era una persona muy extrovertida. Si además veía que tenías un cierto interés en lo que él había sido, no solo como figura popular, sino como boxeador, pues te contaba más cosas.

Cuando terminas la carrera, ¿ya tenías claro que querías escribir de boxeo?

Tenía claro que quería hacer deportes, pero el boxeo era una de las cosas que más me apasionaba. Empiezo en EditMedia TV, una agencia de noticias para televisión. Entonces no existía internet y había que estar atento. Recuerdo que en ese tiempo fichó el Atlético de Madrid a Ron Atkinson de entrenador, y una amiga que trabajaba allí, pero que no era de deportes, me dijo un día: «Tengo que hacer una entrevista a este hombre. Dime tú, qué sabes de él». Yo tenía mis anuarios y le di toda la información, que entonces era más difícil de obtener porque, como digo, no había internet. Eso ocurrió un par de veces hasta que ella un día me contó que iba a hablar con sus jefes para que todo lo de deportes fuera para mí y empezara a trabajar como freelance. Hacíamos a lo mejor partidos para la televisión de Galicia cuando empezábamos. Jugaba el Celta de Vigo o el Deportivo de La Coruña contra el Rayo Vallecano o contra el Albacete, no recuerdo bien, pero el caso es que yo iba al entrenamiento del Albacete o del Rayo Vallecano, grabábamos el entrenamiento, hacíamos entrevistas, lo mandábamos luego por avión en Iberexpress y en Galicia lo montaban. Una vez me tocó un partido del Atlético de Madrid y el Barcelona y mientras estaba haciendo una entrevista a Johan Cruyff, por una escalera estrecha que había en el palco del Vicente Calderón subió Jesús Gil y se puso a hablar con Cruyff: «Este es un fenómeno, es un entrenador que a mí me encantaría», y se pusieron los dos a charlar sobre el partido y yo, claro, grabando con la cámara y el micrófono. Lo mandamos a Galicia y al día siguiente llamaron a la agencia para decir que lo que les habían mandado estaba de puta madre. Ahí me hicieron fijo. O sea, gracias a Johan Cruyff y a Jesús Gil.

¿Ya eras del Atlético de Madrid?

Sí, del Atlético de Madrid desde pequeño, pero con la diferencia de que cuando estaba trabajando en cosas de fútbol intentaba mantener la neutralidad. Por encima, cuando te pones el traje de periodista, creo que tienes que ser periodista.

¿Cuándo empieza entonces el boxeo?

En EditMedia TV había un departamento muy potente que era de compra y venta de derechos. Ya habían empezado las televisiones privadas y la agencia tenía los derechos de la WWF (World Wrestling Federation) y del boxeo. Entonces EditMedia TV se lo vendía a Telecinco y a Canal+. Todo lo que emitían pasaba primero por mis manos. Por ejemplo, en vez de verme solo el combate, me veía desde el principio de la cinta hasta el final. Es decir, todas las previas de HBO, todas las entrevistas, todo el material que montaban… Me lo devoraba. Eso, en aquella época en España, prácticamente no lo tenía nadie. Con ese material empezamos a hacer también un programa que era en francés y se mandaba a la CFI (Canal France International). Yo lo hacía todo: lo producía, venía un comentarista francés y lo hacíamos… Y luego, cuando empezó Telecinco, Jaime Ugarte me llamó para que colaborara con ellos en la unidad móvil para las repeticiones: «Yo quiero que haya un tío que sepa de televisión y de boxeo. Quédate con nosotros». Empecé a colaborar con ellos y luego me llamaron de Antena 3, que también compró boxeo, pero antes en la redacción no había nadie que supiera de boxeo, así que tenían que llamar a alguien de fuera. Curiosamente pasó una chica por ahí, escuchó la conversación de fondo y propuso llamar a Jaime Ugarte, pero él estaba en Telecinco, así que le dijo: «Os voy a mandar a un periodista joven que yo conozco y va a hacer el programa». Así empecé en Antena 3. Estuve dos años hasta que dejaron de hacer boxeo; se metieron en la guerra del fútbol y todo lo que había de deportes —boxeo, tenis femenino, el campeonato del mundo de rallies…— lo dejaron por el fútbol. Entonces ya empecé con Eurosport y me quedé allí.

¿Recuerdas el primer combate que retransmitiste en Antena 3?

En el 92 con Enrique Soria, que fue un apoyo increíble y es otro de los que más he aprendido. Creo que acababan de ser los Juegos Olímpicos de Barcelona o era en medio, pero el combate era un campeonato del mundo del peso minimosca de la WBO (World Boxing Organization). Si pones en escala todos los títulos que había, era el menos importante de todos, porque era la categoría más baja entonces y la WBO era el organismo menos respetado. Peleaba Josué Camacho, un puertorriqueño, con Eddie Vallejo, un mexicano. Con el tiempo se descubrió que Vallejo tenía un récord que habían cambiado y que no debía haber hecho el título. Para mí fue una experiencia.

¿Cómo te informabas del boxeo internacional?

Lo primero eran todas las cintas que me llegaban. Me las empapaba de principio a fin, con lo cual no sólo empecé a admirar a los boxeadores de la época, sino también a los comentaristas Larry Merchant, a Jim Lampley… Me encantaba. También estaba suscrito a todas las revistas: Boxing News, Internacional Boxing, The Ring… Lo que pasa es que, como venían en avión, cuando me llegaban ya habían pasado dos meses. Pero Boxing News era una revista semanal en la que salían todos los previos de los combates. Se editaba los viernes con la previa y a mí me llegaba los martes o los miércoles y luego ya tenía que esperar una semana hasta que viniera el siguiente número para ver cómo habían quedado. Era una revista de una calidad periodística increíble. Además desplazaban a la gente a Las Vegas. Acabé trabajando para ellos haciendo alguna crónica. Era mi sueño. Había escrito en Boxing News, ya me podía retirar. No solo me la leía, sino que me la estudiaba. Entré en esa obsesión. Si iba alguien a Londres, pedía vídeos y libros.

¿Cómo llegas a escribir en Boxing News?

Fui a verles, tenían la oficina en el Soho de Londres, muy cerquita de Carnaby Street. Creo que les llamé por teléfono. Quedamos, entré allí, me estuvieron enseñando todo, y conocí al editor de ese momento, Harry Mullan, que era para mí un ídolo. Él estaba escribiendo ahí, ya retirado, y me lo presentaron. El que estaba al cargo era Claude Abrams, que luego fue editor también, entonces empezamos a hablar, vio que controlaba, que hablaba inglés… Y que cuando hubiera algo de España, pues lo hacía, lo mandaba… Y así empecé. Hice bastantes crónicas. Luego era un lío cobrar, porque me mandaban un cheque, después tenía que mandárselo a alguien a Inglaterra, o si iba yo pues lo cobraba allí. Una historia, pero los acabé cobrando.

En España existió la revista Boxeo, de la FEBOX (Real Federación Española de Boxeo), pero no está del todo digitalizada.

Es una pena. Eso, en el momento en que se consiga… Fíjate en la revista The Ring, aunque ahora estoy yo un poquito preocupado por la deriva desde que la compró Turki Alalshikh. Antes era de Óscar de la Hoya, que también podía haber cierto conflicto de intereses, pero creo que hacían un esfuerzo muy especial para que eso no ocurriera; intentaban mantener la independencia. Creo que ahora no está siendo así, pero sin embargo han hecho algo que me parece que es el Santo Grial, que es que han digitalizado todo el archivo de la revista desde 1922, desde el primer ejemplar en el que salen Tex Rickard y Lord Lonsdale en la portada. Están todas las revistas y tienes acceso a ellas. Es increíble. Puedes leer todo lo de Nat Fleischer, de Dan Daniel… No solo he admirado a los boxeadores, sino a los escritores.

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En España teníamos a Fernando Vadillo, Manuel Alcántara… Y aunque la revista Boxeo no esté digitalizada, los aficionados y coleccionistas sí lo han hecho con sus ejemplares de El Mundo Deportivo, As Color, la propia Boxeo…

Creo que debería ser tarea de la Federación Española. Si un día vemos a Felipe Martínez (Presidente de la Real Federación Española de Boxeo) se lo diremos. No es algo que sea tan caro. Y en cuanto a As Color, es una de las cosas que más me ha hecho amar el deporte. Esa revista tenía mucha calidad y escribía gente muy buena, como Vadillo. Recuerdo el As Color de los 70, que en ese momento tenía lo que a mí me gustaba, como ver a jugadores de Atleti (Ayala, Leivinha, Luiz Pereira…), pero luego tenían mucho contenido antiguo. Veía con mi padre las historias del fútbol. Él me hablaba de Piru Gainza, de Telmo Zarra, de Larbi Ben Barek, de Antonio Puchades, de Estanislao Basora, de Ladislao Kubala… En el As Color de los 70 venían muchas cosas de historia, del boxeo también, sobre todo referente a Paulino Uzcudun, cosas que habían escrito Vadillo y también Vicente Carreño. A Carreño luego le perdí la pista, pero por él yo empecé a ir al boxeo; quería ver el combate y lo que escribía del combate. La suya era la mejor sección del As. La tenía todos los días, menos el martes, que debía ser cuando libraba. Había entrevistas a uno y al otro, entrevista al aspirante, todas las veladas que había en Parquesur (Leganés), cuando empezaban Manel Berdonce, José Luis Serrano, Javi Castillejo… En Parquesur era donde se hacía prácticamente todo el boxeo. Ahí hizo el mundial Castillejo con Julio César Vásquez. En esa época era Vicente Carreño el que escribía, el que tenía el control de todo, pero llegó Julián García Candau a la dirección y se lo cargó de un plumazo. Creo que el As lo pagó bastante en esa época porque había mucha gente que lo leía por la sección de boxeo, porque Marca no tenía.

¿Era más o menos la época en la que Televisión Española también censuró el boxeo?

Se juntó todo, pero ya estaban las privadas, que afortunadamente fueron un balón de oxígeno. Pero si un deporte no está ni en el As ni en el Marca, lo matan. Ahora te pones en internet y puedes buscar lo que quieras, pero en esa época, si no estaba en el As ni en el Marca, ese deporte estaba muerto.

¿Recuerdas el primer combate que viste en tu vida por televisión?

No sé… Yo creo que el primer recuerdo que tengo puede que sea de José Durán con Koichi Wajima a la hora de comer, más o menos. Y me acuerdo también de lo que supuso la vuelta de este hombre en el aeropuerto de Barajas, la ilusión que generaba que hubiera un campeón del mundo. Yo era un niño, pero me acuerdo de ese momento.

Le llevaron en un jeep descapotable hasta su casa.

Sí, era un ídolo, todo el mundo hablaba de él y de su gesta. Durán siempre decía que cada vez que hacía una defensa del título de Europa se podía comprar un piso. No había tenido educación, ha ido como ha podido, pero gracias al boxeo, de estar pegándose en España, en Alemania, en Japón… sus hijos han tenido una carrera universitaria. Le tengo un cariño muy especial. Esa generación a mí me trató muy bien cuando empezaba. Yo tenía 24 o 25 años y estaba comentando en un programa de televisión, con lo cual la gente decía: «Y este mocoso, ¿qué hace aquí?» Yo intentaba ser el que más sabía, un panenkita de la época. Leía todas las revistas mientras aprendía un poco el oficio que me enseñó toda esta gente: Enrique Soria, José Durán, Manolo Pombo, José Lázaro Carrasco (padre) y todo lo que tenía que ver con el arbitraje. No sé si les caí en gracia o qué, pero conmigo fueron muy generosos y muy dedicados a la hora de enseñarme cosas. Los títulos de entrenador nacional los hice en Santander con Manolo Pombo y con Elio Guzmán. Estuve tres cursos. En uno no me examiné porque llegué tarde. Por las mañanas tenía todas las clases; por la tarde, íbamos a la competición, que eran los campeonatos de España (lo hacían coincidir); y luego, por la noche, estaba hasta las tantas hablando con ellos en la misma residencia, en La Albericia, contando anécdotas, y me iba empapando. Para mí fue la universidad del boxeo. Me descubrieron un mundo nuevo.

¿Conociste a CecilioUco Lastra?

Le conocí en una de estas en Santander, pero no de hablar mucho con él, sino de presentarlo.

Tenía una gran rivalidad con el leonés Roberto Castañón, cuyo entrenador era precisamente Manolo Pombo.

Sí. Pero Castañón no fue campeón del mundo y Uco Lastra sí. Aunque estuvo a punto de serlo, pero le tocó pelear con Danny Coloradito López y con Salvador Sánchez.

A Castañón le tocó la época en la que el boxeo desapareció de Televisión Española.

Tiene el récord de campeonatos de Europa, pero, claro, le tocó esa época de apagón.

Dices que te consideras hijo de Pilar Miró, de la edad de oro del boxeo.

Exacto. Lo otro de lo que te he hablado era el boxeo a través de los recuerdos de un niño, sin mayor conocimiento. Pero con Pilar Miró llegaron los primeros combates de Mike Tyson, cuando empieza a unificar el título. Daban combates de Edwin El Chapo Rosario con Juan Nazario o Sugar Ray Leonard con Marvin Hagler, que además fue el día antes de mi cumpleaños. Estaba emocionado. Lo veía todo el mundo en Televisión Española y yo lo veía en directo mientras lo grababa para luego repasarlo. Era la época de los pesos pesados: Tony Tucker contra James Buster Douglas, Donald Curry y Marlon Starling… Hasta que Tyson hizo la limpia en el peso pesado.

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Uno de tus tres combates preferidos es el de Mike Tyson contra James Buster Douglas, en el que Tyson perdió. ¿Lo viste en directo?

Sí. Fue la primera retransmisión que hizo Telecinco. Cuando compraron boxeo, dijeron: «Señores, vamos a dar aquí boxeo», porque Televisión Española había dejado de darlo. Se estrenaron con James Buster Douglas contra Mike Tyson. Como mandan los cánones, había que llegar a las seis de la madrugada para verlo, pero creíamos que no iba a durar mucho. Y resulta que vimos uno de los combates más increíbles de la historia del boxeo sin tener ningún tipo de expectativa. Pensaba que iba a ser un combate más de Mike Tyson, de despachar en dos asaltos al rival como mucho. Lo veía de pie, daba asaltos, no me lo creía. Ese combate lo tengo marcado con la narración de Jaime Ugarte y de Xabier Azpitarte, por supuesto. Fue el inicio de una época dorada.

Tyson, antes de ese combate, había ganado todas las peleas, pero en esta ocasión perdió por K.O. técnico.

Tyson también había perdido de amateur con Henry Tillman en las pruebas de clasificación para los Juegos Olímpicos. En un combate a tres asaltos Henry Tillman podía ganar a Mike Tyson. De hecho lo ganó y Tillman fue uno de los campeones olímpicos en el equipo americano. Pero luego de profesional Tyson ganó a Henry Tillman y a Tyrell Biggs, que fue medallista de oro en el superpesado. En esa época Tyson era indestructible. Era una inyección de adrenalina tremenda.

Mike Tyson marca una época, como Joe Louis. Esto me lleva a otro combate de tus preferidos: Joe Louis contra Max Schmeling.

Es el combate de más impacto sociopolítico de la historia del boxeo. Joe Louis hizo 25 defensas del título: la primera la ganó a James Braddock y la última fue con Jersey Joe Walcott. A mí la figura de Joe Louis me apasiona porque destroza barreras; no había un campeón del mundo de raza negra desde Jack Johnson, porque eso era poco menos que un escándalo. Y América lo tuvo que aceptar, y no solamente lo aceptó, sino que se convirtió en un ídolo para los negros, que no tenían ídolos, no tenían a quién admirar o a quién cantar, entonces surge Joe Louis y su figura es su motivo de ilusión, de esperanza y de alegría. Eso marca a la sociedad americana y ese negro resulta que se acaba convirtiendo en el ídolo de todos. Que la América de los años 30 y 40 tenga de ídolo a un negro era algo absolutamente inusual; en el boxeo sí había campeones, pero la NBA estaba segregada, en la liga de fútbol americano había liga de negros, como en el béisbol. Todo el deporte estaba segregado. Había que esperar muchísimo tiempo después para que, gracias en parte a Joe Louis, esas barreras se derribaran. El boxeo tenía ídolos negros a nivel nacional desde mucho antes, como Henry Armstrong.

Max Schmeling representaba a la Alemania nazi como Primo Carnera representaba al fascismo italiano…

Claro, era como el tablero de juego de la Segunda Guerra Mundial, pero se estaba viendo en un ring de boxeo, aunque de manera un tanto injusta para Max Schmeling; a él le encantaba Nueva York y era un ídolo, pero de repente llega Adolf Hitler al poder y le empiezan a ver como un enemigo. Es una historia preciosa, la más bella de la historia del deporte, y la que más me gusta, por esa relación y porque deriva en una amistad después. En el primer libro (Eso no estaba en mi libro de historia del boxeo) es una parte muy importante. Cuando gana Schmeling a Joe Louis en el primer combate, fue un drama para toda la población negra. Hay testimonios diciendo: «Es como si volvieran a lincharnos. Todo nuestro orgullo que estábamos ganando se ha venido abajo». Pero en el segundo fue todo lo contrario. Hasta Jimmy Carter recordaba cómo los trabajadores negros de la plantación de su padre le pidieron ese día un permiso especial para poder escuchar el combate por la radio. Cuando ganó Joe Louis se fueron discretamente, sin celebrar, porque tenían que estar medio callados por si acaso.

Cuentas en tu segundo libro (Historias de la historia del boxeo) que cuando Tony Galento se iba a enfrentar a Joe Louis, el primero era muy fanfarrón y el segundo mantenía un perfil bajo porque, claro, no iba a soliviantar a la América de entonces.

Exacto. Además fue una de las claves de sus mánagers, Julian Black y John Roxborough, que eran negros prósperos porque tenían negocios de todo tipo: desde funerarias hasta otros quizá menos legales, como las loterías clandestinas. Dijeron: «Si queremos que este hombre (Joe Louis) llegue a hacer el título del mundo, no puede tener la sonrisa arrogante de Jack Johnson». También le decían: «No festejes cuando hayas ganado a un blanco. No te fotografíes con mujeres blancas…». Tenía como una especie de reglamento. No sé cuántos puntos eran, pero además de los mencionados, tampoco podía ir solo a los night-clubs. En esa línea está Jack Johnson, que era el rebelde odiado y tampoco tenía mucha conciencia social como negro, sino que él quería vivir como un blanco y lo demás le daba más o menos igual. Pero Joe Louis cumplió otro papel. Y el tercero fue Muhammad Ali, que dijo: «Ahora tenemos que dar un paso más. Soy negro y estoy orgulloso de serlo». Yo los considero personajes históricos, no solo del deporte, sino por su impacto en la sociedad.

¿El mejor Ali se quedó en la época en la que precisamente no le dejaron boxear?

Sí. Llega al punto máximo de su carrera en esos tres años y medio que no le vimos boxear. Luego fue otra cosa, distinta y maravillosa también, pero ya no eran las mismas piernas. El combate contra Cleveland Williams es como su punto máximo de velocidad, nunca se había visto un peso pesado así. Era un boxeador que seguía todavía en línea ascendente, con mucho margen de mejora. Y ese es el que, por desgracia, nos perdimos. Pero bueno, nos perdimos eso y lo que resultó fue una historia única en la historia del deporte. Para mí, Muhammad Ali es el deportista más importante de la historia. No el mejor, porque cada uno tiene su favorito, pero sí el más importante, el tío que más importancia ha tenido en la historia de la sociedad de su época, de manera clarísima.

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¿Qué combates de boxeadores negros cambiaron la historia? Pienso, por ejemplo, en Joe Louis contra Paulino Uzcudun, un combate que marcaba un cambio de generación.

La generación ya estaba cambiando y también la manera que tenía Joe Louis de hacer méritos para decir: «Oye, si yo quiero disputar el título del peso pesado, tengo que ganar a todos los contendientes». Entonces ganó primero a Primo Carnera y luego a Max Baer en uno de los mejores combates. Cogía a todos los ex campeones y a todos los boxeadores del ranking en ese momento, como diciendo: «No va a quedar más remedio que me pongan a mí a hacer el título del mundo, porque es que me los he cargado a todos». De hecho, los combates más difíciles de Joe Louis son hasta que llega a hacer el título, porque los había despachado a todos. Después hizo muchas defensas, pero ya no tenía tantos rivales buenos. A Uzcudun, por ejemplo, nunca nadie le había noqueado, pero Joe Louis lo noqueó, que era lo que no había conseguido nadie.

En el segundo libro cuentas que Joe Louis estaba un poco desconcertado porque no había manera de tirar a Tony Galento. Le costaba.

Sí. Es que Tony Galento era como el antihéroe. Es una figura que me fascinaba, por eso lo quise meter, porque hay historias que son muy ricas. Los escritores que más me gustan suelen ser los escritores más críticos. He leído siempre a Nigel Collins o a Budd Schulberg, que no hacían una hagiografía del boxeo. Schulberg decía: «Por mucho que amo el boxeo, al final lo odio. Pero por mucho que odie el boxeo, al final lo amo». El boxeo, con sus imperfecciones, tiene muchas veces esa dicotomía, cosas que son contradicciones en ocasiones. Y Collins decía: «Yo critico el boxeo porque amo el boxeo». Toda esa generación de escritores me marcó. Entonces el de Tony Galento es un personaje más gracioso, el antihéroe, como digo. Joe Louis pensaba: «Estoy acostumbrado a medir muy bien mis emociones en todo el combate y el gordo este me está sacando de mis casillas. Al final me va a hacer romper todos mis principios y toda mi educación. No le aguanto».

¿A qué combate llegó tarde Tony Galento por estar repartiendo hielo?

Era uno de amateur. Venía de un trabajo muy físico. Joe Louis también trabajó repartiendo hielo. Iban a las fábricas, conseguían las barras, que pesaban un montón, cargaban con ellas y con un picahielos iban vendiendo hielo a los negocios antes de que se inventaran las neveras.

¿Crees que Muhammad Ali, de haber seguido vivo, hubiera hecho lo que Mike Tyson, salir del retiro y pelear contra Jake Paul en un combate retransmitido por Netflix?

Creo que no, pero por un estado de salud. Evidentemente, él no hubiera podido. Si no, creo que sí, porque es de estos personajes que… De hecho, por desgracia, Muhammad Ali alarga su carrera porque creo que él mismo se cree el hombre milagro. Vino después ese combate con Trevor Berbick, que fue triste, pero sobre todo con Larry Holmes. Perdió los dos últimos que disputó. Creo que es una de las cosas que más le cuesta asumir a un deportista. Ya retirado, si Ali hubiera tenido la oportunidad de estar otra vez bajo los focos, el ego y que todo el mundo vuelva a hablar de ti… Es muy difícil de resistir. Nos hubiéramos echado todos las manos a la cabeza, pero hubiera caído en la tentación.

Contra Alfredo Evangelista Ali era una leyenda, pero no la que era entonces, aunque seguía haciendo el teatrillo antes de los combates.

Lo que pasa es que hay una diferencia: en la época de Ali, cuando hacían las exhibiciones, primaba el concepto de exhibición. Entonces salía, la gente se reía, hacía un poco el show. Era espectáculo puro. Ahora creo que, bajo el concepto de exhibición, están haciendo combates con gente a los que profesionalmente no darían la licencia y que no van al récord.

Oleksandr Usyk ha rechazado los tres cinturones de campeón mundial. ¿Te ha sorprendido?

Me ha sorprendido un poco porque muchas veces es como la posesión más preciada. Pero ha dicho que no quiere decir que se retire, porque va a hacer algún combate más. Pero lo ha anunciado. Por ejemplo, Tyson Fury tiene una personalidad con la que lo hubiera gestionado seguramente de manera distinta.

Tyson Fury está que va y viene, si se retira o no…

Es un poco la misma historia. Tyson Fury está muy fuera de su momento de prime, pero es incapaz de mantenerse en un segundo plano. Las vueltas siempre son una tentación muy grande.

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Hace ya unas semanas, después de la pelea entre Daniel Dubois y Usyk, un usuario en X te preguntó en qué estado estaba el boxeo y tú le respondiste: «Pues en su estado natural: caos, desorden y anarquía». Y en el libro añades que el boxeo es de «naturaleza agónica».

Sí, sí. Es de todo. El boxeo es un deporte que siempre se ha movido en el caos. Es un deporte con un imán especial para personajes de todo tipo que van de lo más heroico y lo más admirable y lo más loable a la gente más despreciable, más pirata y con falta de escrúpulos. Nunca ha habido una estructura medianamente aceptable, sino todo lo contrario. Y, además, es algo que, con el tiempo, en vez de mejorar, empeora. A la gente que vivía el boxeo en los años 60 le parecía una auténtica aberración que hubiera dos campeonatos del mundo, dos versiones, que era la Asociación y el Consejo. En los 80 ya había tres. Luego, en los 90, ya se aceptaron cuatro. Ahora, de esos cuatro, hay campeones en receso, campeones interinos… No es una situación en la que veas que haya una mejora, sino que siempre va a peor. Pero bueno, también suelo decir que no hay nada que pueda salvar al boxeo, aunque nada va a acabar con él, porque se sabe mover en ese caos. Y, al final, cuando se dan las circunstancias y se da el combate que todo el mundo quiere ver, pues el planeta se paraliza. Pero cada vez lo ponen más difícil.

En ese sentido, ¿crees que la UFC (Ultimate Fighting Championship) ahora mismo puede ayudar a que el boxeo suba?

Yo creo que sí, porque el boxeo necesita una catarsis. Lo tengo clarísimo. La UFC está planteando un modelo que está funcionando. Pero no son iguales, no lo puedes reproducir exactamente, porque el boxeo es un deporte con las reglas del marqués de Queensberry (John Sholto Douglas) de hace 130 años. No tiene nada que ver. Pero si hay cosas que funcionan en la UFC, tendría que aplicarse el modelo. ¿Por qué la UFC atrae al público más joven? ¿Por qué la gente ve la UFC desde el principio hasta el final? Porque los combates preliminares son combates en los que no sabes quién va a ganar. Están todos bien hechos. ¿Por qué la UFC ha hecho una marca no tanto a base de peleadores y de estrellas, que es un poco lo que ha hecho el boxeo muchas veces? En el boxeo tienes a Ali, Óscar de la Hoya, Canelo Álvarez, Floyd Mayweather… Pero en la UFC no, porque la estrella es la marca y la competición. Ilia Topuria era parte de la marca y el día que tiene que perder, pierde, y viene el siguiente, porque lo que están vendiendo es competición. Han caído Umar Nurmagomedov, Israel Adesanya, Alex Pereira… No están en cuidar la estrella, sino en cuidar la competición en sí, y eso les está funcionando. A lo mejor de ahí tiene que sacar conclusiones el boxeo. ¿Por qué en el boxeo la gente pierde esa afinidad o ese seguimiento? Porque tú no puedes conocerte a 100 campeones del mundo, no sabes quiénes son. A mí me preguntas –y soy un especialista– quién es el campeón supergallo de la WBO y, si no lo consulto, no me acuerdo. Y, seguramente, si se lo preguntas a cualquiera, no habrá oído hablar nunca de ese nombre. Pero la UFC tiene ocho campeones muy conocidos cuyos combates son todos importantes. Hasta que llegan al título, si tú eres el 15 tienes que ganar al siete, luego al tres y luego al uno. Y ya haces el título. En el boxeo no ocurre eso; tú ves las clasificaciones de cada uno de los organismos y pesa más quién hace títulos intermedios, quién paga sanciones y quién apoya más a ese organismo que el mérito deportivo.

De hecho, Dana White (Presidente de la UFC) quería entrar en el boxeo mucho antes.

Siempre ha sido su objeto de deseo. Y ahora ha creado Zuffa Boxing, que está empezando. Yo tengo curiosidad por ver cuál va a ser la evolución, pero no tiene una situación hegemónica como tiene la UFC. Si eres de los mejores peleadores de las artes marciales mixtas tienes que firmar por la UFC sí o sí, porque es el sitio donde tienes que estar. Eso en el boxeo todavía no ocurre, pero sí se están organizando veladas interesantes. Es una batalla que todavía tiene que desarrollarse durante tiempo.

¿Qué te parece esta combinación de boxeadores que pueden hacer artes marciales mixtas y viceversa?

Pues es interesante, partiendo de una base, que suele ser que el de artes marciales mixtas puede hacer boxeo, pero el de boxeo no puede hacer artes marciales mixtas. El propio Sergio Maravilla Martínez dice: «Yo he sido campeón del mundo, he sido lo que quieras, pero me voy a meter en una jaula y no duro ni un minuto. Cuando me quiera poner en guardia va a venir un tío, me va a derribar, me agarrará del brazo, me hará una llave y tendré que abandonar». Todos los que han intentado dar ese paso han fracasado. Riddick Bowe lo intentó y James Toney también. En cuanto les pegaban una patada en la pierna se les cambiaba todo el esquema. Pero el de la UFC sí puede boxear. Francis Ngannou le dio problemas a Tyson Fury, aunque también era la peor versión de Tyson Fury. Y luego a Ngannou lo noqueó Anthony Joshua. Conor McGregor podría haber boxeado bien. El combate que hace contra Floyd Mayweather Jr… A Mayweather en esa época no le ponía una mano encima ni Conor McGregor ni ningún otro boxeador que llevase desde niño boxeando. Fue enfrentarse al mejor. Pero bueno, yo sigo convencido de que Ilia Topuria boxeando lo haría bien. No te puedes basar en el último combate, en el que él no estuvo bien, pero tú ves todos los combates que ha hecho con Alexander Volkanovski, con Charles Oliveira, con Josh Emmett… y tiene muy buena base de boxeo, porque le gusta y lo estudia mucho. Si metes en el boxeo a alguien como Ilia Topuria, que tiene pegada, encaje y capacidad de competir, lo va a hacer bien. La gente dirá: «No, pero es que el boxeo…». ¡Como si todos los campeones del mundo de boxeo fueran Willie Pep, la quintaesencia de la técnica! Algunos que han llegado a ser campeones del mundo con una técnica bastante rudimentaria, inferior a la que pueda tener Ilia Topuria. Es decir, que en el boxeo no solamente cuenta el aspecto técnico, cuentan otros muchos, e Ilia los intangibles los tiene.

Urtain, Galento… como otros tantos púgiles de su época, se dedicaron luego a la lucha libre. Pero es verdad que no son artes marciales mixtas…

Era más deporte–espectáculo. No era tanto el gran deportista, sino la gran figura. Alguien al que ponían en un cartel e iba a vender entradas. Primo Carnera también. Con él pasó una cosa muy curiosa. Creo que lo conté en el pódcast (Libra X Libra). Mi madre y mi padre siempre me cuentan que le vieron en un avión viniendo de Valencia. Antes de que yo naciera tenía un hermano mayor, el primogénito de mis padres, que luego murió. Era un niño que nació con problemas, tenía una parálisis cerebral. Mis padres vivían en Valencia y tuvieron que ir a Madrid de forma urgente para llevarle al médico. Entonces iban mi padre y mi tío José en el avión con el niño, que estaba llorando porque hacía mucho calor. Y, claro, entra un tipo de dos metros, que esa gente tan alta no existía, y era Primo Carnera, que como veía que el niño estaba llorando, le empezó a hacer carantoñas: «¡Bambino!». Y mi padre y mi tío dijeron: «¡Joder, que es Primo Carnera!». Cuando me contaron esa historia, me puse a investigar y no encontré nada hasta que un día vi una foto que estaba en un museo, creo que en el Museo de la Plaza de Toros de Valencia, porque había ido Primo Carnera a hacer unos combates de lucha libre. Él y el mánager que tenía volaron de Roma a Madrid y de Madrid a Valencia y luego volvieron. Esa foto que encontré era el testimonio de ese viaje que hizo Primo Carnera. Mi madre siempre lo recuerda como un tío enorme.

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Aunque la información no llegaba como ahora, Primo Carnera era lo suficientemente conocido.

Claro. Mi padre y mi tío sabían perfectamente quién era Primo Carnera y lo que había supuesto. En España era muy popular por sus combates con Uzcudun, pero se conocía a Max Baer y a todos los boxeadores de la época. La UFC tiene eso, lo que pasa es que estamos ahora en otra sociedad distinta y el boxeo lo que tiene es la tradición histórico-cultural que la UFC o las artes marciales mixtas están empezando a construir ahora; son deportes realmente del siglo XXI, aunque empezaron antes, pero digamos que la trascendencia es en el siglo XXI, mientras que el boxeo ha tenido a Joe Scarlow, a Norman Mailer, a Arthur Conan Doyle, a Thomas Hauser, a A. J. Liebling… En España, pues a Manuel Alcántara, a Fernando Vadillo… El boxeo tiene una riqueza cultural que es muy difícil de igualar en otros deportes. También el mismo Ernest Hemingway, que escribía crónicas. O Vladímir Nabokov, que tiene ahí una crónica de boxeo. No solamente era un escritor insigne, sino que sabía de boxeo y contaba lo que estaba ocurriendo en un combate de Uzcudun en Alemania.

¿Era Kid Tunero el que tenía una relación muy estrecha con Hemingway?

Era una relación preciosa. George Plimpton y todos estos cuentan que Hemingway, que era un tipo también que había que aguantarle, cuando veía que alguien decía que controlaba mucho de boxeo, se ponía agresivo y les hacía preguntas, pero no del Trivial Pursuit, sino más complicadas, como: «¿Quién fue el boxeador judío de Chicago que tenía un coche que…? Pues Charlie White. Te retaba. Eso lo cuenta Budd Schulberg en Sparring with Hemingway. Si respondías bien las cinco o seis preguntas, decía: «Ya no te mato» [Risas].

En tu libro recuperas la figura del actor Randall Tex Cobb, otro tipo al que también había que aguantarle. ¿Por qué te interesaba tanto?

Bueno, él en principio es más boxeador, luego se convierte en el personaje cinematográfico y la fama le viene un poco después. Era otro antihéroe. «No busquéis nada noble en lo que hago. Si yo lo que hago es pegar puñetazos en la gente en la nariz y ya está. No me habléis de la épica y de la nobleza del boxeo». Estaba a otro nivel. He querido poner en el libro un poco la contraposición entre esa historia que siempre nos llega de la épica, la superación y la nobleza, y los antihéroes. Randall Tex Cobb decía que era un punki con guantes. Era un tipo ingenioso, rápido, recurrente… Hay cosas graciosas. Junto con Tony Galento, yo creo que es otro antihéroe.

¿Cuál sería el equivalente en España de Tony Galento o Tex Cobb?

Yo creo que a lo mejor José Luis Dum Dum Pacheco, que siendo un muy buen boxeador ha pasado a la historia más por su forma de ser, su personalidad y el personaje que no deja a nadie indiferente, que por su condición de boxeador, que evidentemente la tenía y llenaba también los recintos, pero yo creo que primaba la condición de personaje estrafalario, estrambótico, brillante, ocurrente, simpático…

Joe Frazier, también ocurrente, tuvo un presentimiento y no dejó viajar a su hijo Marvis Frazier a los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 con el equipo americano. No le falló la intuición: el avión del equipo se estrelló a menos de un kilómetro del aeropuerto de Varsovia. Cuentas que las 87 personas que iban a bordo, entre pasajeros y tripulación, fallecieron en el accidente y que el equipo americano perdió a los 22 miembros de su expedición: 14 boxeadores y ocho oficiales.

Sí. El haber hecho el libro es precisamente por una obsesión que yo tenía de compartir todas las historias que me habían impactado. Creo que la primera vez que empecé a tirar del hilo fue con una entrevista de Bobby Czyz, que en esa época era uno de los boxeadores más destacados. Había sido campeón del peso crucero, luego se enfrentó a Evander Holyfield… Era un boxeador que me gustaba. En esa era pre-internet, la información la tenía de ver los combates en la HBO y de leer la revista The Ring, y creo que en una entrevista contó esa historia: «Estoy aquí gracias a un accidente de coche». Eso ya me llamó la atención. El tío estaba llamado a ir con el equipo olímpico de viaje, pero como tuvo un accidente (no era grave), se dañó la nariz y no podía boxear. Luego resulta que ese viaje acaba en una auténtica tragedia. También escuché después algo parecido de Alex Ramos, que era un personaje bastante famoso, sobre todo una vez retirado por ser uno de los más activos de la asociación de ex boxeadores que ayudaba a los que habían colgado los guantes. Y claro, siempre que pasa alguna tragedia aérea hay un montón de gente que se salvó porque perdió el vuelo o porque le llamaron del trabajo y tuvo que cambiar el turno. Siempre ocurren ese tipo de cosas que tiene el destino. Pero aquí eran deportistas de élite que luego han tenido una carrera, así que se podía construir un relato con todas esas piezas.

Después, los supervivientes acabaron teniendo vidas durísimas: drogas, caídas, derrotas, accidentes…

Como todo en general. Yo creo que esa es una experiencia que tiene que marcar. Ya de por sí, perder a tus compañeros, a la gente con la que has compartido entrenamientos, y pensar «podría haber sido yo», pues… Más luego la propia condición que tiene el boxeo de ser ese torbellino emocional y agónico en la mayoría de los casos, porque al final pocas historias hay felices en el boxeo de manera lineal. Todos pueden acabar bien o pueden acabar mal, pero todas tienen sus picos de emoción, de caída, de derrumbes. Un poco como la tragedia griega.

Mike Tyson, con todo lo que representa, creo que no llegó a conocer a su padre.

Sí. Es que con Tyson es igual, pues es uno de los mayores ejemplos de la montaña rusa que esto supone: unos comienzos absolutamente turbulentos en el gueto, el vehículo de salvación que le ofrece el boxeo con Cus D’Amato, la muerte de Cus D’Amato, tocar el cielo, ser el hombre más rico del planeta con cada uno de los combates que hacía… Hasta la caída en picado, la prisión, una vuelta gloriosa, una recaída, su reinvención… La verdad es que tiene bastante mérito; creo que Mike Tyson, dentro de lo que cabe, era carne de cañón, pero después de muchas idas y venidas ha conseguido encontrar su personalidad y estar contento consigo mismo, dentro de que es un personaje, pero se le ve en paz. Yo creo que a partir de su biografía (Toda la verdad) es como si hubiera exteriorizado todo, igual que el monólogo que hacía, que era impresionante y me dejó sorprendido. Creo que ahí encontró su forma de ser y su salvación.

Entonces, ¿lo de Tyson ha sido una reinvención o una redención?

Yo creo que es redención. Es un personaje que, en un momento dado, estaba en una espiral destructiva absoluta. He vivido todas sus caídas y remontadas en tiempo real, con mucha intensidad y con mucha empatía, entonces creo que sí, que es una redención. Parecía que tenía todas las papeletas para un final trágico (un suicidio, una sobredosis, un accidente en coche porque iba a 200 por hora por la carretera…). Pero ha tenido un final feliz. No se pagaba mucho que lo hubiera tenido.

Escribe Sergio Maravilla Martínez en el prólogo de Historias de la historia del boxeo: «El boxeo es un lugar donde el tiempo se rompe en instantes y cada golpe deja una marca que no siempre se ve». Y en la primera línea del capítulo de Tony Galento, dices: «Apenas fueron unos segundos, pero parecieron eternos. Como si el tiempo se hubiera detenido». En el boxeo, ¿de qué hace ya mucho tiempo?

Yo tengo un problema: el siglo XXI me cuesta más grabarlo. Algo de hace ya diez años me parece una eternidad, porque a lo mejor ni me acuerdo. Sin embargo, algo que viví a finales de los 80 o de los 90 lo tengo en la cabeza como si hubiera sido ayer. Yo creo que con los años, cuando te haces mayor también, la percepción del tiempo te cambia. Pero sí es cierto –y me duele decirlo– que del boxeo me interesa más el pasado que el futuro. Me crea más atracción, más cercanía. Quizás es duro, pero me apetece más perder el tiempo un día entero buceando en la revista The Ring, porque el boxeo muchas veces decepciona. Luego, cuando hay combate y tienes que verlo, evidentemente, se paraliza el mundo, ya te vuelves loco, te olvidas del Consejo, de la WBO, la WBA, la IWBO, la IBA… Y es una sensación insuperable. Pero es cierto que el devenir del boxeo me decepciona muchas veces.

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70 comentarios

  1. Pedro Guillen Lazaro

    Me ha gustado leer esto de boxeo

  2. Lluis Llopis

    Es una gran entrevista a este periodista que ama el boxeo y recuerda a mis 2 boxeadores
    españoles preferidos el madrileño Pepe Durán y el cubano nacionalizado español Pepe Legrá que murio el pasado mes de julio y que fue el Muhammad Ali de los pesos plumas
    También me gusta que nombren a Urtain que aunque como .boxeador siempre me pareció un blufff era una bellísima persona con un corazón de oro de el que se olvidaron cuando ya era una persona olvidada .

  3. URBANO ORNAQUE ARNAIZ

    Me estaba acordando un artículo de Jorge Lera sobre el boxeador afroamericano Henry Armstrong que en 1938 fue campeón del mundo de peso pluma, peso ligero y peso welter osea simultáneamente
    fue campeón del mundo unificado y cuando se retira del boxeo fue
    Predicador de la iglesia Baptista.
    https://youtu.be/kjY4R9X5L08?is=sEIsyntnXMO-7hqa

  4. Otto Hasleinn

    Gracias a esta entrevista a el periodista Jorge Lera y a el artículo sobre el ex boxeador cubano nacionalizado español José Legrá estoy aprendiendo mucho sobre el noble arte de el púgilismo.

    • Toribio José

      Gracias por el enlace de el combate Barney Ross VS Bsrney Ross por el campeonato del mundo de peso welter en el Madison Square Garden con dos boxeadores de leyenda.

  5. Ojo de trueno

    Es una gran entrevista que además Jorge Lera habla del boxeo en estado puro .

  6. Peter Alexander

    El combate Barney Ross vs Henry Armstrong es un combate mítico.

  7. Le tenéis que dedicar un artículo a el boxeador neoyorquino Ssoulamby veterano de Vietnam y ex campeón del mundo de los pesos plumas.
    https://youtu.be/SJeY_4bNcjE?si=Fa35b7AxI-BdFI_3

    • Nat Fleischer III

      Pues si que estaria bien un articulo de el ex boxeador y veterano de Vietnan Saoul Mamby .
      Y recordar cuando le ganó en el 14 º round a el surcoreano Sang-Hyun Kim en Seul
      con los jueces y promotores en su contra .

    • Gabriel Alonso García

      Pues ahora wue le habéis sacado un artículo de dedicado un artículo a Pepe Legrá no sería mala idea uno dedicado a Saoul Mamby, ex campeón del mundo de peso superligero además de veterano de la guerra de Vietnam.

  8. Urbano León Ibarra, Terrasa (Barcelona).

    Si que estaría bien un artivulo a el boxeador Saoul Mamby que fue soldado en Vietnam y luego como boxeador profesional fue campeón del mundo.

  9. Antonio " TOÑIN " Maldonado

    Da gusto leer de boxeo con buenas entrevistas como esta y el artículo de el gran Pepe Legrá.

  10. Josep Guixà

    Al igual que a Jorge Lera, el Pepe Durán versus Wajima nos marcó a muchos escolares porque se disputó a la insólita hora de comer y fue una lección de boxeo con nocaut final. Está colgada casi toda la transmisión, en la que creo distinguir el relato original de Héctor Quiroga y José Luis Marco, pero sin los minutos de descanso, en los que me impactó algo que no he vuelto a ver en ningún campeonato: Durán no se sentaba para así desmoralizar al japonés.

  11. JOHNNY LOGAN

    El ex boxeador Saoul Mamby el nació en 1947 en Manhatan ( Nueva York= su madre era descendiente de españoles y su padre era jamaicano descendiente de esclavos africanos,de colonos ingleses y de indios Siboneys .
    El cuando era un niño de 4 años sus padres se convierteeon a la religión judía ,el descubrió el boxeo estando de vacaciones en Jamaica en casa de sus abuelos y cuando todavía era un boxeador amateur le tocó hacer la mili de soldado en la la guerra de Vietnam de su época en Vietnam decía » En la guerra de Vietnam amigos y compañeros y cuando volví a Estados Unidos el boxeo par mi era un juego de niños » .
    Y en 1980 le ganó a el durismo boxeador surcoreano Sang Hyum Kim el campeonato del mundo de los pesos superligeros en el 14º asalto,entonces los combates de boxeo donde habia titulos mundiales en juego estaban pactados a 15 asaltos .El combate era una autentica encerrona pues fue en Seul ,capital de Corea del sur y solo le sirvió ganar por Ko pues a los puntos le habrian dado ganador pero ese K0 le hizo realidad su sueño .
    El ex boxeador Saoul Mamby el nació en 1947 en Manhatan , Nueva York su madre era descendiente de españoles y su padre era jamaicano descendiente de esclavos africanos,de colonos ingleses y de indios Siboneys .
    El cuando era un niño de 4 años sus padres se convierteeon a la religión judía ,el descubrió el boxeo estando de vacaciones en Jamaica en casa de sus abuelos y cuando todavía era un boxeador amateur le tocó hacer la mili de soldado en la la guerra de Vietnam de su época en Vietnam decía » En la guerra de Vietnam amigos y compañeros y cuando volví a Estados Unidos el boxeo par mi era un juego de niños » .
    Y en 1980 le ganó a el durismo boxeador surcoreano Sang Hyum Kim el campeonato del mundo de los pesos superligeros en el 14º asalto,entonces los combates de boxeo donde habia titulos mundiales en juego estaban pactados a 15 asaltos .El combate era una autentica encerrona pues fue en Seul ,capital de Corea del sur y solo le sirvió ganar por Ko pues a los puntos le habrian dado ganador .
    https://www.youtube.com/watch?v=SJeY_4bNcjE
    https://www.youtube.com/watch?v=CuXiHVMSY_U

    • Gracias por los links de Saoul Mamby cuando fue campeón del mundo de peso welter junior y cuando cuenta su experiencia como soldado en la guerra de Vietnam.

    • Jesse " The Bull " Amos

      Gracias por los enlaces de el ex boxeador Saoul Mamby veterano de Vietnam y ex campeón del mundo de peso welter junior.

    • Peter Alexander

      Vaya no sabía que el malogrado ex boxeador Saoul Mamby había estado en la guerra de Vietnam yo recordaba cuando fue campeón del mundo de peso ligero.

    • Pim el madriles

      Saoul Mamby decía que después de sobrevivir a la guerra de Vietnam y ver como morian soldados de su compañía que eran sus amigos y compañeros cuando volvió a Estados Unidos para el el boxeo era » Un juego de niños » y mira por donde años después fue campeón del mundo de los pesos superligeros.

    • Gracias por recordar a el ex boxeador norteamericano
      Saoul Mamby veterano de Vietnam y ex campeón del mundo de los pesos superligeros

  12. Marty Castillo

    A Saoul Mamby no le habrian dekado ganar a los puntos a Sang-Hyum Kim menos mal que le ganó en el
    14 º round y fue campeón del mundo de peso welter junior .

  13. Es una gran entrevista.

  14. Excelente entrevista y grandísimo entrevistado. El boxeo es el deporte más cinematográfico, el más literario y el más injustamente tratado en este país gracias al tontiprogresismo que nos invade.

  15. Héctor Maillo Núñez

    Dejar de escribir tonterías sobre José Legrá ,Pedro Carrasco y José Durán y dedicarle algo a el mejor boxeador de la historia José Manuel Ibar
    » Urtain » que era el Superman del
    Ko y le habría ganado a Muhammad Ali por Ko el campeonato del mundo de los pesos pesados.

    • Trinidad Soler Jiménez

      Héctor Maillo Núñez
      Urtain era el timo de la estampida vestido de boxeador y por eso le decían » El campeón de los tongos » .

  16. Carlos Pereda Fernández

    La prensa de el franquismo le hizo una propaganda muy triunfalista a el polémico
    José Manuel Ibar » Urtain » poniendo a Urtain como un gigante y a su lado boxeadores de aquí de España como José Legrá, Pedro Carrasco y Miguel Velazquez eran unos Gnomos cuando los rivales de Urtain eran terceras series que por su poca entidad no cobraban buenas bolsas y tenían trabajos extras de camioneros,matarifes y ferroviarios y un policía traído de Estados Unidos que antes de pelear contra Urtain se concentró en un tablao flamenco hasta altas horas de la madrugada y de ahí a pelear con Urtain para perder por Ko .
    Y después de ganarle en 1970 a el alemán Peter Weiland de forma polémica el título de campeón de Europa de los pesos pesados defendió su corona contra el veterano inglés Henry Cooper,viejo rival de Muhammad Ali, que hizo rodajas con Urtain que no solo perdio el título,europeo si no que perdio credibilidad .

  17. Marty Castillo

    El veterano Henry Cooper fue el que acabó con la polemica carrera de José Manuel «Urtain » ,
    Bueno el en los años 60 se habia medido en dos ocasioes con el gran Muhammad Ali la 1ª vez fue en
    1963 y la 2ª vez fue en 1966 con el titulo de campeón del mundo de los pesos pesados .
    https://www.youtube.com/watch?v=nH_2TbVO2Co
    ps://www.youtube.com/watch?v=GVR0e4kBCVU

  18. Yo a Urtain le vi en 1971 en la plaza de toros de Bilbao ganarle a Benito Canal la corona de campeón de España de peso pesado en un tongo descarado menos mal que también en combate de semi fondo Pepe Legrá hizo una gran exhibición derrotando a David Presenti que era el campeón de Italia de los pesos plumas.

  19. Pim el madriles

    A Urtain lo vi en 1981 en el Campo del gas de Vallecas cuando se dedicó a la lucha libre contra el luchador peruano Indio Viracocha II que era una vieja gloria de la lucha libre y al final la lucha acabó en empate.

    • A el Indio Viracocha II lo vi junto a su hermano el Indio Viracocha I
      ganar el campeonato del mundo de parejas a los gringos Bobo
      Brazil y Lou Thyz y luego intentó ganarle el campeonato del mundo de peso completo a el mexicano Mil Mascaras reteniendo su corona en la caída definitiva el mexicano Mil Mascaras .

      • Luis Antonio Mesa Hidalgo

        El Indio Viracocha II fue un gran luchador de catch que junto a su hermano Indio Viracocha I y los dos fueron campeones del mundo de parejas en EE.UU y luego quiso ganarle el campeonato del mundo de peso completo a el mexicano Mil Mascaras pero no pudo con el ya cuando luchó con Urtain en España el Indio Viracocha II estaba ya en su época de decadencia.

      • Daniel " Choca " Ramirez

        El Indio Viracocha II junto a su hermano Indio Viracocha junto a su hermano fueron una buena pareja de luchadores que fueron campeones del mundo de parejas en los USA y luego estuvo apunto de ganarle el campeonato del mundo de los pesos completos a el mexicano Mil Mascaras pero en la 3 ª caida el enmascarado Mil Mascaras ganó y conservó su titulo de campeón .

  20. Hector Maillo Núñez

    Dedicarle más espacio a José Manuel Ibar » Urtain » que era el número 1 no como esos desgraciados como el madrileño Pepe Durán y los desgraciados Pepe Legrá y el americano Saoul Mamby que no le llegaban a Urtain a la suela del zapato.

    • Héctor Savaresse

      A Urtain lo vi en el Palacio de los deportes ser destrozado por Alfredo Evangelista en 1976 antes de pelear contra Muhammad Ali por la Corona de campeón del mundo de los pesos pesados y de ganarle a el francés Lucien Rodríguez, hijo de exiliados republicanos españoles, la Corona de campeón de Europa de los pesos pesados.

      https://youtu.be/m0h9vQdm4-8?si=YqegCKqhnPZZSwfx

      • Gregorio Montes Salamanca

        Buen video del combate Alfredo Evangelista VS José Manuel Ibar » Urtain » .
        Y vaya tunda le dio Alfredo Evangelista.

      • Hector Maillo Núñez

        ¿ Pero como se os ocurre comparar a Alfredo Evangelista que era un payaso y un muerto de hambre con el gran Urtain de el que el mismísimo generalísimo Francisco Franco Bahmonde dijo que era el » Cid moderno » y es que Urtain podría haber sido campeón del mundo si Muhammad Ali, Joe Frazier y George Foreman no lo hubiesen rehuido los muy cobardes ? .

        • Lluis Llopis

          Héctor Maillo Núñez no tienes ni palabras de boxeo solo un berzotas como tu se le ocurre creer que el bluff que fue Urtain le habría ganado a Muhammad Ali ,Joe Frazier y George Foreman el campeonato del mundo de peso pesado.

        • Daniel " Choca " Ramirez

          Hector Maillo Nuñez eres un tonto del culo que no sabe de boxeo lo de que Urtain le habria ganado el el campeonato del mundo de los peso pesados á Muhammad Ali, Joe Frazier y George Foreman es la mayor estupiedez que puede decir un inepto como tu.

        • Baldomero "MERO " Cruz

          Héctor Maillo Nuñez el polémico ex boxeador vasco José Manuel Ibar » Urtain » fue derrotado sin discusión por el inglés Henry Cooper y unos años más tarde por el uruguayo Alfredo Evangelista y ambos fueron aspirantes a el campeonato del mundo de peso pesado contra Muhammad Ali así que no escribas más tonterías poniendo a Urtain.

        • Lo de que Urtain le habria ganado a Muhammad Ali, Joe Frazier y George Foreman el campeonato del mundo de peso pesado es la mayor chorrada que has escrito .

  21. LOLA MANRIQUE

    Héctor Maillo Nuñez eres un indocumentado que no tiene ni puñetera idea de boxeo .
    ¿ Mira qué comparar a ese bluff que fue Urtain con 3 ex campeones del mundo como
    Pepe Durán, Pepe Legrá y Saoul Mamby.

  22. Gracias por seguir sacando cosas de boxeo .

  23. Sir Tim O' Theo

    Gracias por seguir escribiendo del noble arte del púgilismo.

  24. Estanislao López Naya

    Todavía recuerdo cuando hace decadas la prensa hablaba de deportistas de élite españoles que eran tenistas golpistas corredores pero se olvidaban de el boxeador Javier Castillejo que era campeón del mundo de los pesos superwelter y le daban un trato similar a el de un delincuente o un narcotraficante
    como El Chicle

  25. Nuria Ferrer Català

    Gracias por la entrevista a este experto en Pugilismo y gracias a los que han puesto enlaces de combates de José Legrá, José Durán, Perico Fernández de los historicos Henry Armstrong,
    Barney Ross y el veterano de Vietnam Saoul Mamby cuando fue campeón del mundo de los pesos superligeros .

  26. Raúl Amuchastegui Castellano

    Pedazo de entrevista me gusta el boxeo .

  27. Sir Tim O' Theo

    Hector Maillo Nuñez deja de escribir chorradas de tus ídolos el polémico ex boxeador José Manuel Ibar » Urtain » y el asesino genocida que fue el dictador Francisco Franco Bahmonde y lo de que Urtain le habria ganado el título de campeón del mundo de los pesos pesados a Muhammad Ali, Joe Frazier y George Foreman no te lo crees ni harto de vino bueno Urtain al menos no era un dictador genocida cosa que si fue Franco.

  28. Gracias por seguir escribiendo de el Noble arte del púgilismo.

  29. Chamo Uribarrena

    Es muy buena entrevista a Jorge Lera, gracias por seguir escribiendo de boxeo.

  30. Angel Antonio Leguizamon Hernández

    Gracias por los links de los pigiles colombianos Kid Pambele y Rodrigo Rocky Valdez cuando fueron campeones del mundo.

  31. Gracias por la entrevista a Jorge Lera y gracias por seguir escribiendo de boxeo.

  32. El puertorriqueño Wilfredo » Bazooka » Gomez fue uno de los grandes yo lo recuerdo cuando le ganó a a el surcoreano Dong Kiung Yum el título mundial de peso supergallo y a al mexicano
    Juan Laporte el título mundial de peso pluma que luego perdio contra el púgil de Ghana
    Azumah Nelson .

    • Zaida María Zapata Pompa

      Wilfredo Gomez fue un gran boxeador lo mismo que Pepe Legrá ahora están en el cielo con otros campeones.

  33. Ojo de trueno

    Wilfredo Gomez fue uno de los grandes de el box latinoamericano junto a Roberto Durán,Alexis Arguello, Salvador Sánchez, José » Mantequilla » Nápoles,Kid Gavilán y Eusebio Pedroza .
    https://youtu.be/Wr0uR7xnecM?is=uTsTP0XaXNg9ZpZH

  34. Norah Borges

    Descanse en paz Jorge » Locomotora » Castro un gran campeón.

  35. Blob el Cavernario

    He vuelto s leer esta entrevista pues no todos los diss se escribe de boxeo y se habla de Pepe Durán, Pepe Legrá, Joe Louis ,Sugar Ray Robinson, Henry Armstrong Archie Moore .

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