En marzo de 2013 se jugó el último de los siete mil Clásicos que el destino tuvo a bien conceder en tiempos de Mourinho, para nuestro disfrute futbolístico y destrozo ambiental de la Selección. El Barça lo entrenaba Vilanova, sucesor de Guardiola y ausente aquella noche por su enfermedad. Roura […]
