La República Democrática Alemana no era, en principio, un territorio propicio para los amantes de las montañas. Su cima más alta, el Fichtelberg, con apenas 1.214 metros, se alzaba en los confines del Erzgebirge, en la frontera con Checoslovaquia. Y, sin embargo, existía en Sajonia una tradición alpinista de largo […]

