La primera impresión al ver cómo se disputa el slopestyle recuerda, con cierta malicia británica, a esa práctica ancestral de perseguir un queso rodando montaña abajo: cuerpos lanzados pendiente abajo, equilibrio precario, una coreografía que parece a punto de romperse en cualquier segundo y, sin embargo, obedece a una lógica […]

